viernes, 5 de septiembre de 2008

POESIA EN TAYACAJA


A continuación una muestra de la poesía tayacajina, expresada en algunos de sus más representativos exponentes.

SERAFIN DELMAR
Reynaldo Bolaños Díaz es el verdadero nombre de Serafín Delmar, que nació el 6 de abril de 1901 en la Hacienda Colca (Tayacaja) y muere en Chile en 1980.Ha publicado: Los espejos envenenados (1926), El derecho de matar (1926), Radiogramas del Pacífico (1927), El hombre de estos años (1929), El año trágico (1933), Itinerario de un condenado (1940), La tierra es el hombre (1942), Sol, están destruyendo a tus hijos (1942), Los campesinos y otros condenados (1943), Tiempo de odio (1943).

Hermana
La luna se paseaba en tus ojos
frente a la media noche
de donde saltó la mañana
eras un pedazo
de cielo caído en el campo

en tus brazos azules agitaba
un pájaro su canto desnudo
que fresca vino la vaquera
a ordeñar una estrella que
se dormía hasta la madrugada

el sol lamiendo la hierba recién
despierta
en la acequia se estiró como un silbido

cuando fuimos corriendo por la
mañana con los dedos mojados de
escarcha
un niño pastaba el canto de los jilgueros.

JULIAN PETROVICK
Es hermano de Serafín Delmar y su nombre verdadero es Oscar Bolaños Díaz. Su lugar de nacimiento se afirma como ocurrido en Huancayo; sin embargo en la obra Cielo de Fiesta en Tayacaja, se afirma que nació en nuestra provincia de Tayacaja, según testimonio de un familiar cercano en el año de 1903 y su muerte se produce en Lima en 1978. Ha publicado libros: Cinema de Satán (1926), Naipe adverso (1929), La isla y los trabajos (1944), La paloma asustada (1966), Dirigió con su hermano y con Magda Portal las revistas Hélice, Iniciación, La voz de Sicaya.

El poema de las lejanías
Hermano, toma todos los poemas que quieras
presiento que mañana podré ofrecerte
el perfume de la tierra
en amapolas y en zorzales,
las espigas doradas entronarán canciones del campo.
Otras miradas perforarán los muros de la soledad
para jugar los naipes morados del destino.
he recuperado la alegría en los bosques
para hacer mis canciones,
no siento el olor de los geranios
y las flores de habas que perfuman la soledad
en cuyos anillos se sienten prisionero el viento de frutas.
El viento de frutas es el aliento de nuestro pueblo
por eso saqué mi pañuelo
a empaparlo en el viento.
Tengo el perfume de los campos y los bosques
para mis cantos
como los trigueros y los gorriones
van perfumando el espacio,
al otro lado de la soledad
con sus cantos que deshojan pétalos de flores simples.

HORACIO MONGE PINEDA
Nació en Pampas en el año de 1927. Participó en los Primeros Juegos Floreales del Centro, organizados por el Ateneo de Huancayo en 1948 con el poema Quenas presentado bajo el seudónimo de Sumacc Pahuac Centi. Ha publicado Quenas en 1973. Sus poemas aparecen en las revistas Peneca (Chile), Rojo y Negro (Argentina), en periódicos y revistas nacionales

El Santiago
Por las noches de julio jaranero
el persistente ritmo de las tinyas,
enlaza sus rumores con el longor
que llora sobre el viento… los rebaños
pacientes van por los senderos mustíos
donde medran el Sankar y las salvias;
Y al impulso de chicha y huaccaycholo,
van los pastores taconeando el suelo
que agita, tras los urpus provisores,
a las mozas que ríen y que esperan…

Es el Santiago, eclosión del campo
Que imprime en cada pecho una alegría,
vibrando en el Harawi quejumbroso….

Es el himno
que sube por las lomas y quebradas
uniendo con su abrazo
de música ferviente
todos los pueblos de esta tierra fuerte,
que amalgama el verdor de sus campiñas
con voz de sus ritmos santiagueros…

CESAR RODRIGUEZ GALINDO
Nace en Pampas el 6 de mayo de 1928, estudiando en la GUE Santa Isabel de Huancayo y en el Colegio Guadaluoe de Lima. Los estudios superiores los cursa en la Universidad San Agustín de Arequipa. Desarrolla labor periodística en el Diario La Prensa de Lima. y publica su primer libro de poemas Pinceladas Líricas en 1987.

Evocación pampina
Desde la cumbre granítica
del coloso San Cristóbal
te doy el abrazo telúrico
¡ Pampas ¡ mi tierra bendita.

Preciada joya sin parangón
que la patria guarda celosa
en el cofre cordillerano
de nuestra sierra central

Pueblo viril e indoblegable
gran imperio energético
tus campos en floración
semejan lienzos divinos
pintados por el creador
en horas de inspiración

Cuán maravillado contemplo
en su filosófico discurrir
a nuestro añorado Opamayo
que se retuerce soberbio
cual serpiente gigantesca,
brindando perenne la bondad
de sus aguas vivificantes
que harán florecer eternas
sus fabulosos jardines
orgullo del paraíso pampino

En su rostro multicolor
se encuentran engarzados:
Rundo, Pampablanca, Colpa,
Santa Rosa, Viñas, Ahuaycha,
Chalampampa, Purhuay, Pillo,
Como piedras preciosas
de una corona imperial.

¡Pampas! Tierra bendita
mi corazón transido de pasión
te ofrenda galanas sinfonías
con tus latidos emocionados;
mis ojos azorados al contemplarte
se nublan con sinceras lágrimas
como testimonio de gratitud
por el reencuentro acariciado.

CARLOS ZUÑIGA SEGURA
Nace en Pampas en junio de 1942. En 1975 funda Ediciones Capulí y la revista de poesía La Manzana Mordida. Ha publicado Primer destino (1966), Gracias amor (1973), Inauguración de la ausencia (1979), Imperio del azr (1986), y sucesivamente las antologías: Poemas para niños, Cerezos en flor, Poesía amorosa, El mar en la poesía peruana, Cielo de Fiesta en Tayacaja, Imagen y presencia de Daniel Hernández. Primer lugar en los Juegos Florales convocados por la Municipalidad de Ica (1988), Literatura de Tayacaja (1995), Literatura de Junín (2006).

Capulíes maduros
Cuando visito una ciudad nueva
me gusta caminar
escondido en la pupila de un ave errante
descubrir misterios
y abrazar confidencias
en la frescura de los verdes campos
donde retozan los amantes

Protegido por la noche
buscar una mujer para amarla
hallarla y perderla desesperadamente
en el laberinto de la pasión
con mis eternas obsesiones
alojadas en sus párpados
estallando como lenguas de fuego

Jamás escuchar juramentos
al imperio del sol
inventar recuerdos
al encanto de la lluvia
desconocer itinerarios
y vivir como si pudiera
quedarme para siempre

Así me siento feliz
en la memoria de las calles
en el garabato de la piedra anónima
en la risa que anida capulíes
para reanimar al sol que dormita
en ociosas altitudes.

CARMELA ABAD MENDIETA
Nació el año de 1948. Licenciada en la Universidad del Centro del Perú en la especialidad de Lengua y Literatura; egresada de la Facultad de Antropología de la misma Universidad. Actualmente se desempeña como docente en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzman y Valle. Ha publicado en 1994 el poemario Bajo la sombra en flor (La Manzana Mordida Nº42)

Trigueñas con ojos de tiempo
En el pueblo la gente avanza
Sin prisa de viento
Camina con una sonrisa
En el pueblo
hay trigueñas con ojos de tiempo
y mestizas que calzan el tiempo
en una sonrisa,
el mediodía destila ternura de muña
y la tarde color malva rosa
envuelve en dulzuras
mis sueños de niña

Seis
Nací en mayo
y la cosecha del maíz
se quedó en mis ojos
mis manos que arrancaban
palomas a las tardes
se agitaron cansadas
por no encontrar sus nidos
en el quishuar
que daba sombra a nuestra casa

DIDA AGUIRRE GARCIA
Nace en 1953. Egresa de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos como Licenciada en Trabajo Social y en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega opta la maestría en Administración del Trabajo y Relaciones Laborales. Ha publicado Arcilla en 1989 y El canto de los cobres (1991)

Upa Mayu
Tú, que por quebradas y pampas
navegas
con tus piececitos desnudos,
con los manantiales
y la lluvia
a flor de piel
solito
te asomas
desde los rincones oscuros
con nuestras
lágrimas visibles
de la mano,
mosca azul, ojos de oro

que vas oliendo la muerte
con el upa mayu
vas
caminando de pueblo en pueblo
nuestro nombre
y nuestras huellas
en el hervor del río
levantando
por eso
inmensamente te remontas
con todos los ríos
gritando,
a ti
que te dicen Upa Mayu.

Fuente: Zúñiga Segura, Carlos. Literatura de Tayacaja. Ediciones Capulí, 1995.