martes, 22 de agosto de 2017

DIA MUNDIAL DEL FOLFLORE 22 de Agosto





Un 22 de agosto de 1846, en una revista publicada en Londres, el anticuario William G. Thoms consignó la palabra folklore por primera vez, este aparente intrascendental hecho, hizo posible que Thoms pasara a la historia. Se cumplen 163 años de este hecho. Han ocurrido cambios en la sociedad y en la naturaleza. Los países “desarrollados” han despoblado su campo. En los llamados países en vías de desarrollo los campesinos migran y las prácticas culturales se transforman.

Lima se ha convertido en un espacio que como diría José María Arguedas, ha hecho posible que se manifiesten Todas las sangres. Aquí reside una de las causas principales porque los géneros tradicionales de las diversas regiones del país se modifican y surgen nuevas obras de música y danza. La cultura andina está influenciando en casi todas las manifestaciones de arte, incluyendo las denominadas académicas. Y en las ciudades, el nuevo género por excelencia es la chicha. Música con una capacidad de resistencia y mutación como pocas veces se ha dado. Mas de treinta años de existencia le ha permitido bajar de los cerros de la ciudades, con música y danza propio de los campesinos para conquistar Lima y luego ganar los medios de comunicación social.

Para reflejar esta compleja realidad ya no basta la palabra folklore. Los cuentos, danzas, música y otras manifestaciones culturales principalmente de origen campesino, urbano y de tradición oral que agrupaban la palabra folklore han ingresado a un proceso de ebullición que es muy difícil señalar lo que ya es propiamente rural de lo que es citadino. Se han establecido diversos caminos y puentes cuyos resultados son complejos.

La mejor expresión para abordar este desborde popular, según la feliz frase de Matos Mar, denominada cultura popular: Porque engloba a todas las manifestaciones culturales que se han dado y que se están realizando actualmente en el campo y la ciudad.

Artículo del periodista Antonio Muñoz Monge

Publicado en el Diario Uno

martes, 25 de julio de 2017

LA FIESTA DEL SANTIAGO





La tradicional Fiesta del Santiago del mes de Julio, celebrada en la provincia de Tayacaja, es la fecha de la marcación del ganado mediante cintas de colores colocadas en las orejas de los animales. 

Mientras los concurrentes bailan al son de cornetas de cacho o aluminio llamados waqra pucus, los invitados disfrutan bebiendo el warapo de la caña traída de pequeños fundos lejanos, o los diferentes preparados de la caña, como el “upito” hecho a base de kiwicha, brebaje muy temido por conocedores.

También en este valle todavía, por suerte, la fiesta es acompañada por un instrumento muy peculiar llamado longor o lluncur como se le conoce en el oriente tayacajino.

Justamente queremos mostrar en esta pequeña nota, los diferentes instrumentos usados en esta Fiesta del Ganado y los pastores, como decía el estudioso tayacajino Sergio Quijada Jara,

EL LONGOR O LLUNGUR

                 El Longor o lluncur es un instrumento de viento, confeccionado con una caña especial que crece solo en lugares determinados de la provincia. Para tocarlo se necesita bastante destreza, energía y fuerza. Su sonido, al escucharlo muy cerca o a lo lejos, trae a la memoria vivencias y recuerdos inolvidables

El Longor es el viento del Santiago. Su intérprete es el campesino de los distritos ubicados en el nor oriente de la provincia de Tayacaja: Salcabamba, Surcubamba, Huachocolpa y Tintaypuncu,

Dicho instrumento se obtiene de un carrizo llamado MAMAC. En la época prehispánica de este grueso carrizo también se fabricaban armas para la lucha cuerpo a cuerpo. Por ser un instrumento típicamente nativo, el longor fue prohibido durante la extirpación de idolatrías, porque era utilizado en fiestas paganas.

Felizmente los pobladores de estas zonas, han logrado conservarlo. Y dominan el instrumento por tradición. La música es creada por el pueblo y enriquecida por la vida diaria del campo. Esta fiesta de homenaje al ganado tiene una antigüedad de siglos.

LA TINYA

Sin el pequeño tambor llamado “tinya” no hay Santiago. Puede haber trago, coca, orquesta, ganado, abundancia, pero si no hay Tinya no hay Santiago.

Este Tambor tan humilde, hecho con cuero de gato o carnero, es un instrumento poderoso cuando se trata de hacer Santiago. Basta aguzar el oído para saber donde hay Santiago.

En ningún momento cesa la Tinya.  Dura hasta el fin de las octavas y las octavillas. Así ha conseguido un lugar de honor en la fiesta campesina más importante del ganado.

La Tinya incita además al canto, el quechua, la risa, y el amor  Las letras parecen de carnaval al que no conoce Santiago. La mayoría de las canciones son de autor anónimo.

Las que cantan son solo mujeres de voces agudas. Pero después de un momento se abre un nuevo horizonte de música, con la Tinya como si fuera un dulce corazón que pone el ritmo al Santiago.

Otro instrumento que todavía conserva vigencia es el “Waqrapucu”, instrumento construido con cuernos o cachos de ganado vacuno. El instrumento es circular de dos o tres vueltas, y los “tocadores” son expertos en arrancarle melodías agudas y graves acompañando a la cantoras que entonan canciones  de agradecimiento a la Pachamama por su protección al ganado.

Todo este gran acontecimiento festivo se puede gozar todavía en Tayacaja, aunque la penetración del Santiago huanca ha sido fuerte. Un Santiago que rompe todo lo hermoso de esta fiesta,  sin respetar lo tradicional. Incluso, el uso de orquestas con saxos y clarinetes desdicen a esta fiesta costumbrista. Esa penetración del Santiago huanca donde las mujeres emiten gritos y frases burlonas y groseras, los brazos en alto de las y los bailarines de una comparsa, hacen que esta manifestación huanca sea peligrosa por tergiversar lo auténtico y hermoso del Santiago tayacajino.


Artículo: Manuel Suárez Flores
Fotografía: Luis Jara

sábado, 29 de abril de 2017

LA CRUZ DE LOS CERROS



LA FIESTA DE LA CRUZ  DE MAYO

Este Blog Saposaqta se complace en publicar un fragmento de La Fiesta de la Cruz del escritor José María Arguedas, extraído del libro “Pampas Tayacaja en la memoria de Arguedas” del escritor Tayacajino Carlos Zúñiga Segura.

Los recuerdos de José María Arguedas en Pampas, capital de la provincia de Tayacaja datan de 1928. Tenía entonces 17 años y cursaba el tercero de media en el Colegio Santa Isabel de Huancayo, cuando su padre decide ejercer la profesión de abogado en Pampas. 

En un acápite de su relato de Los ríos profundos Arguedas relata los acontecimientos ocurridos durante su estadía.Además Arguedas escribió dos artículos relacionados con la provincia de Tayacaja: El Layka (Brujo) y la Fiesta de la Cruz (La Cruz de Pampas), ambos publicados en el diario La Prensa de Buenos Aires en 1941 1943 y recogidos en “Indios, mestizos y señores” (Ed. Horizonte 1989).


La grandes cruces que los indios clavan en la cumbre de los cerros son bendecidas una sola vez. Nuevas todavía reciben la bendición en el atrio de la iglesia; después la cargan en faena centenares de indios entre el griterío de los que dirigen la faena y el ruído de las bandas de músicos nativos. Suben los cerros despacio descansando, cantando en los relevos y llamando al pueblo de cada recodo del camino. Ya clavada la gran cruz queda ahí para siempre, mirando al pueblo y dominando todas las tierras que son del pueblo. Y los caseríos próximos, las chukllas (chozas) de los alrededores, las estancias, se creen amparadas; los indios se sienten seguros viendo la cruz.

En noches de luna, la cruz aparece en la cima de la montaña; en los días de tormenta, los rayos caen cerca de la cumbre donde está la cruz y los indios creen que los rayos danzan en torno a la cruz sin herirla nunca; y cuando están cerca, en el cerro, se guarecen bajo las piedras que sirven de pedestal a la cruz y miran tranquilos la tormenta, y el pueblo oscurecido por la lluvia.

Pero hay un pueblo que hace bendecir su cruz “calvario” todos los años. Es un pueblo grande y raro. Un pueblo donde los vecinos principales odian a los forasteros. En las tierras próximas al pueblo siembran linaza y esto también es raro, porque es la única tierra de la sierra donde he visto sembrar linaza; y cuando la linaza está en flor, todo el campo parece un lago azul un lago que sube a las laderas, que se tiende en los baleríos y en las orillas del riachuelo que cruza la quebrada

Este pueblo se llama Pampas y está en el centro del Perú. Los indios de Pampas hacen bendecir todos los años la cruz “calvario” que está clavada en un gran cerro que comienza desde el canto (extremo) del mismo pueblo. El cerro está desnudo, y en el mes de mayo, el poco pasto que brota en los meses de lluvia ya está marchito, los arbustos de tankar y kopayso están negruscos y sin hojas. Por eso los indios no bajan la cruz por el camino, sino de frente, por la cuchilla del cerro. Todos los indios suben a la montaña en la madrugada con la cruz del amanecer y se reúnen al píe de la cruz, cuando sale el sol, desde el pueblo medio vacío los principales miran a los indios hormigueando en la cima del cerro, junto a la cruz “calvario”.

Es una cruz enorme de eucalipto. Casi medio día luchan por sacarla de su pedestal, y el otro medio día la arrastran por el cerro, con cuidado, abrazados por todo lo largo de la cruz y a sus dos brazos gritan al cerro de rato en rato y van reemplazándose. El que ha visto una vez esta bajada de la cruz “calvario” de Pampas, no puede olvidarla nunca.

Llegan oscureciendo, cuando el crepúsculo ilumina la quebrada y las crucecitas de los techos parecen tristes bajo la luz dorada del cielo. Los indios llegan a la plaza, con la cruz “calvario” casi en silencio, cansados. Y pasan la noche en la misma plaza, velando la cruz, conversando, tranquilos, y tomando chicha y aguardiente en silencio sin hacer bulla. Porque esta región es pobre en danzas y en canto 

José María Arguedas

La Prensa, Buenos Aires 29 de Julio de 1941

viernes, 3 de marzo de 2017

DANIEL HERNÁNDEZ UN DISTRITO SINGULAR



El distrito de Daniel Hernández, creado por Ley 12529 del 9 de enero de 1956, es uno de los distritos de la provincia de Tayacaja, ubicada a poca distancia de la capital provincial, su jurisdicción abarca 106.92 km2  de extensión superficial, con una población de 10,180 habitantes,(INEI 2015).
Sin duda, el lugar más característico de este distrito es el vecindario familiar y cariñosamente denominado Carhuaturco, donde hasta los años 70  desde inmediaciones del Mercado actual, hasta los límites con Allpahuasi, congregaba a moradores vinculados por lazos familiares muy cercanos, pero también a ciudadanos con quienes existía relaciones amicales verdaderas, formando una sociedad solidaria, reciproca e integrada.
Situación que en las últimas décadas ha experimentado cambios radicales con la masiva afluencia de nuevas humanidades, estimulados por diversas razones, perdiéndose con ello, la mística e identidad originaria del querido y añorado barrio de Carhuaturco y su entorno.
Realidad inevitable como históricamente suele ocurrir en las sociedades de la época, en el que unos salen y otros llegan, en una suerte de inadvertidos remplazos, añadiendo otro sabor y estilo a la combinación innata de influencias pampinas en el distrito, dando lugar a una mixtura nueva sin consonancia, ajena a la popular reputación de origen de los Carhuaturquinos hospitalarios, generosos, festivos y amigueros, y por añadidura siendo lo más irónico que en el calendario cívico del distrito, al parecer no existe ninguna fecha en que se rinda homenaje al prestigioso tayacajino  Daniel Hernández Morillo, a pesar de que el distrito ostenta el nombre de este ilustre personaje. Un verdadero contrasentido, que debería ser enmendado perentoriamente.  
Sin embargo, más allá de los contrastes causados por la realidad  señalada, en Daniel Hernández continúan incólumes los parajes, las colinas, los villorrios asentados dentro de su ámbito geográfico y, como no, los recuerdos de aquellas épocas de hermandad, familiaridad y autentica amistad, de las tardes peloteras en Álvaro Pampa, de las noches de jarana y serenata, de aquella juventud impetuosa, destacando los familiarmente denominados Intocables por su excepcionales dotes para el pugilismo y la pelea limpia, de la fiesta de la Cruz con los tradicionales Kirmas, del Santiago genuino y, entre las tradiciones y costumbres que recuerdo, la festividad a San Martin de Porres en el mes de noviembre,  quedando solo la añoranza lejana de aquel Carhuaturco amigable y magnánimo.
No obstante los imponderables anotados, agravados por el masivo y desordenado crecimiento urbano que no solo compromete importantes áreas con alto potencial agrícola, sino que la deformación del valle afecta seriamente el ecosistema mismo; considero oportuno recordar que, Daniel Hernández como continuación del valle de Pampas Tayacaja, tiene ahí sus atractivos como La Colpa con el manantial de agua mineral al que se le atribuyen hasta propiedades medicinales, Viñas, la quebrada de Atocc con su camino y vestigios Incas, las elevaciones de Uysus, Allpahuasi, Pampa Blanca, Rundo, Ayaorco, los guindales de Pacamarca, entre los que repaso mentalmente, lugares recomendables para visitar en pos de quietud y a la vez  para practicar el ocio productivo, imitando el puro estilo de los griegos.
MAGNO GUTIÉRREZ ENRÍQUEZ



sábado, 28 de enero de 2017

FESTIVIDADES EN HONOR A LA SANTISIMA VIRGEN PURISIMA





Pampas Tayacaja, históricamente fue y es un pueblo acogedor, hospitalario, con una población de fe inquebrantable; habiendo reconocido desde siempre como su Santa Patrona a la Santísima Virgen Purísima, cuya aparición en nuestro valle en los albores de su formación, fue el preludio de una concordancia de manifestaciones en toda la provincia, encontrándose presente en los corazones y mente de sus fieles en toda ocasión.
Es así que en su honor el mes de enero se ha convertido en momento festivo, siendo el día central  EL 20 DE ENERO, fecha que marca el reencuentro entre coterráneos, familiares, amigos de ayer, hoy y siempre. Son pues famosas las novenas que en una suerte de competencia son celebradas por cada novenante, el remate, el día principal, la entrega de toros por los obligados, el cierre de fiesta con memorables tardes taurinas y el tradicional huatancama.
Fiel a la tradición estas festividades son posibles gracias a los Mayordomos que en un acto de fe y desprendimiento asumen este laborioso compromiso, y como si fuera poco las festividades son replicadas (guardando las distancias desde luego) en Lima, El Callao, Estados Unidos, Australia y algunos otros países donde habitan pampinos de corazón.
Por todo ello, desde las páginas de SAPOSAQTA, va nuestro reconocimiento a los Mayordomos en Lima Coco Suarez Morales y María Elena Cortijo Morales a quienes sin duda la Santa Patrona les deparará éxitos y realizaciones plenas.                       
MAGNO GUTIERREZ ENRIQUEZ
Colaborador de SAPOSAQTA
Desde Santiago de Chile





lunes, 23 de enero de 2017

+UNA MIRADA A LA PATRIA CHICA



Las atractivas elevaciones, sucesión de planicies, las pintorescas quebradas, la vegetación colorida, en la travesía hacia Pampas Tayacaja, cual circunspectos cuidadores de la ciudad, continúan firmes en el tiempo, aun cuando se puede constatar alteraciones irreversibles y no renovables como la penosa desaparición de los batracios,  perdida de importantes fuentes de agua como el emblemático Valiana puquio, la contaminación del legendario Opamayo, perdida de áreas agrícolas, alteraciones de los paisajes de Viñas, Atoc y las faldas del Cerro San Cristóbal, la desaparición casi total de los humedales a lo largo del valle, entre otros aspectos negativos, no hacen sino revelarnos los cambios que experimentamos en el ecosistema y que sin meditar en las perversas consecuencias que ello conlleva no se toma ninguna acción de protección ni siquiera de mitigación.

Es por demás lamentable que estas desventuras ocurran, lo que en buena cuenta rompe la belleza natural del hermoso valle y en cambio vienen siendo visiblemente remplazados por edificaciones desordenadas, precarias, al parecer sin ninguna planificación urbanística, solo dando una impresión óptica desagradable y deformada.

Sin embargo, más allá de esta mirada crítica y hasta se diría pesimista, pero al fin realista, también encontramos aspectos positivos traducidos en desarrollo, en este campo la reciente inauguración de la carretera Imperial-Pampas, a todas luces representa una obra de enorme importancia, porque no solo se trata de una vía adecuada, técnicamente bien construida; esta infraestructura vial,  aparte de facilitar la movilización ágil y segura, reduciendo tiempos de viaje, fortalece los nexos de integración económica, social, cultural, no solo al interior de la provincia, sus distritos y todo su ámbito, sino que nos articula con toda la región en su conjunto en mejores condiciones, al generar un mayor y más dinámico flujo de unidades de transporte y por ende de personas.

En ese orden de ideas es preciso citar como aspectos resaltantes obras como el Ovalo de Rumichaca del que sugerimos sea mejorado y perfeccionado para convertirse en una suerte de identidad, también es positivo la pavimentación y semaforización del cercado, de edificaciones como el Coliseo, el Mercado, la aparición de nuevos y modernos centros educativos, la construcción de la hidroeléctrica Cerro del Águila, y como no las gestiones y luchas por la creación de la Universidad Nacional de Tayacaja Daniel Hernández Morillo.

Desde una mirada imparcial, estos sucesos son los que han marcado en las últimas décadas el perfil de Pampas Tayacaja, admito que debo haber omitido alguna obra de envergadura, pero creo lo descrito de alguna forma revela los aspectos medulares sobrevenidos en la provincia, frente a los mismos resulta impostergable que las autoridades, pobladores y todo pampino de corazón desde donde se encuentre y desde la posición que pueda ostentar, brinde su asistencia, orientando las acciones al desarrollo preservación de la belleza e integridad de nuestro añorado valle.

Desde Santiago de Chile, va esta breve nota que coincide con el festivo mes de enero y por ello, a manera de homenaje a nuestra Santa Patrona la Santísima Virgen Purísima, dedico con entrañable afecto y solidaridad humana a mis queridos paisanos pampinos.

MAGNO GUTIÉRREZ ENRÍQUEZ
Colaborador de Saposaqta

   

sábado, 14 de enero de 2017

PAMPAS DE FIESTA



La ciudad de Pampas Tayacaja celebra la tradicional Fiesta de Enero o Fiesta en honor a la Santísima Virgen Purísima Patrona de la ciudad,  entre el 10 y el 25 de enero.

Este año los mayordomos de esta festividad son los esposos Jorge Perez y Elsa Quijada, quienes han invitado a toda la comunidad tayacajina a esta tradicional fiesta, donde los concurrentes podrán rendir homenaje a la Mamacha Patrona de la ciudad con un programa especial religioso de novenas, misas y procesiones.

Son días de culto religioso en honor a su Mamacha Patrona, durante nueve días, iniciándose el día 10 con un Santo Rosario a la 7 de la Noche y luego, un brindis en la Plaza Principal, al frente de la Iglesia, al son una orquesta típica del centro, mientras van circulando los famosos “calientitos”  de pura caña de la zona.

Al día siguiente continúa los cultos similares al primero y así hasta el día 18 conocido como el fin de las novenas o “Remate”. La tradición exige que esta última novena sea la mejor. Además es el día de llegada de las mejores bandas de la comarca. Algunos años viene la conocida Banda Show Tupac Amaru,  otras la Banda Monumental de Jauja.

El día 19 es la víspera del día Central por lo tanto la noche se presenta propicia para los encuentros de amigos y familiares que llegan a gozar de su tradicional fiesta. Vienen de la ciudad de Huancayo, Ayacucho, Lima, Pucallpa o diferentes rincones del Perú. Algunos vienen de Italia, Estados Unidos, España o Argentina. Es la Fiesta del gran encuentro de pampinos.

Y llega el Día central y desde muy temprano se van escuchando cohetes y bombardas, para dar paso a la Solemne Misa en la Iglesia principal de Pampas, donde la Patrona de la ciudad, engalanada en un hermoso trono,  es cargada en hombros por sus devotos por las principales calles de la ciudad, ante los fieles que a paso lento elevan sus plegarias al cielo clamando favores y bienestar para todos.

Luego de este acto religioso los concurrentes vestidos con sus mejores galas, danzan en la Plaza al son de mulisas y tunantadas muy de moda actual, para luego concurrir al “Jala Pato” hoy modificado por jóvenes amantes de los animales al adornar al pato en una canasta y colgarles cintas de seda para ir tirándolas, al son de la banda y cada una con un compromiso para el siguiente año. Paralelamente se realiza en la Plaza Principal el famoso Corta Monte, que llega a prolongarse hasta cuando la ciudad ha encendido sus luces.

Los siguientes días es la retribución de los seguidores de esta fiesta, mediante la entrega o regalo de toros y toretes de diferente kilaje. Se cuenta que antaño los Mayordomos de la Fiesta de Enero recibían de 200 a 300 vacunos como muestra de colaboración de la feligresía. Esta entrega se realiza en diferentes barrios del hermoso valle de Pampas. El más pintoresco se realiza en el cerro San Cristóbal. Antiguamente la entrega de toros era en las faldas del cerro, pero en la actualidad es en la parte baja porque la zona se encuentra poblada de casitas de nuevos habitantes de la ciudad, producto del desplazamiento producido por los años de violencia política.

Toda la fiesta es rematada por una tradicional corrida de toros de pañuelo (como la llaman). Estos nobles animales solamente son jugados y no llegan a matarlos cruelmente como en otras plazas de toros.

Luego de 15 días de fiestas y jaranas, los concurrentes visitantes regresan a sus respectivos destinos tristes y melancólicos. Otros felices con alguna conquista amorosa pasajera circunstancial de por medio, jurando y prometiendo a la Mamacha volver el siguiente año. (Manuel Suárez Flores)