viernes, 12 de diciembre de 2008

HISTORIA DE LA HACIENDA SAN JUAN DE PILLO


Si bien en la provincia de Huancavelica, la hacienda “Pachacclla” de Federico Salas Guevara Alarco estaba considerada por aquel entonces como la de mayor proyección ganadera de la zona, en el mes de setiembre de 1949, llegó a Pampas Tayacaja, un personaje que en la segunda mitad del siglo, llegaría a desarrollar la ganadería lechera, mas sobresaliente del departamento. A la edad de 24 años NAPOLEON BAZO SANTA MARIA se hizo cargo de la hacienda “San Juan de Pillo”.

Esta hacienda que cuenta con títulos que datan de 1725, fue rematada por el Santo Tribunal de la Inquisición en vista de una deuda que su propietario original tenía con esta institución colonial, adquiriéndola el español Manuel Bañón. Su posterior propietario fue don Vitervo Hostas, hasta los tiempos en que su nieta, Rosa Hostas de Flores Araoz, la vendió a la sociedad conformada por don Benjamín Roca y don Arturo Bazo. En 1937, la hacienda de 10,000 hectáreas fue adquirida por la señora Elvira Santa María, viuda de Bazo Velarde y fue su hijo Napoleón, quien le dio el impulso y la fama a nivel nacional.

Napoleón Bazo Santa María lleva en la sangre la tradición ganadera. Su padre Juan Bazo Velarde, había estado dedicado al negocio de ganado primero en “Corpacancha”, por espacio de 14 años, luego en “Antapongo”, por 10 años, y posteriormente en “Hatun Huasi” y “Río de la Virgen”, hasta el momento de su muerte acaecida en 1935. Napoleón, por su lado, se había profesionalizado en zootecnia y ganadería en Wyoming, Estados Unidos.

Lo resaltante de esta ganadería es que en los siguientes cuarenta años logró obtener por catorce veces el premio “Presidente de la República”, un concurso nacional ganadero que se desarrollaba en diferentes departamentos del Perú donde acudían ejemplares selectos de diferentes criadores establecidos a lo largo y ancho del país. La característica más importante es que los vacunos de raza “Brown Swiss”, logrados en San Juan de Pillo, eran vendidos en las diferentes ferias ganaderas con la garantía de fertilidad y aclimatación a la altura, gracias a un continuo y paciente trabajo de selección y genética que difícilmente fue igualado por otros criadores. Caso similar ocurría con el ganado lanar de raza “Corriedale”.

La producción de leche, quesos y mantequilla complementaba con éxito la venta de reproductores, convirtiendo a la Negociación Bazo Velarde en una empresa lider y admirada por sus resultados. Sin embargo no estaría ajena a los cambios políticos del país y sus actividades se verían seriamente afectadas por la Ley de Reforma Agraria como se podrá apreciar mas adelante.

Durante los primeros años 1950 – 1955, Napoleón Bazo se integraba a la sociedad pampina, todavía soltero y participaba activamente del acontecer social, deportivo y de desarrollo de la zona. Era presidente de la Liga de Futbol distrital en la que competían diferentes equipos entre los que estaban el “Deportivo Impuestos promovido por la Caja de Depósitos y Consignaciones, el equipo “Daniel Hernández”, el equipo de “San Juan de Pillo” y el equipo de “San Pedro”. Entre los jugadores de la época se encontraban Luis “Lucho” Monge, el fiscal Victorio Rosas Benavides, “Bebe” Belledone, Rubén Mendieta, Américo Monge, Lorenzo y Fidel Artica, Tovar, Napoleón y Jorge Bazo, entre otros. Un organizador y promotor de los encuentros era don Gustavo Gamarra.
Todavía no había “Estadio” y gracias al tractor de Napoleón Bazo y al trabajo de nivelación con teodolito de Rodolfo Tramontana, se emparejaron los estadios de Pampas y Acraquia. Los recuerdos de Napoleón se refieren a un famoso albañil. Don Feliciano Peña, quien prácticamente era contratado por la mayoría de vecinos que buscaban mejorar sus viviendas y con mucho cariño se refiere al farmacéutico don Hipólito Martínez (Don Hipo) y su esposa doña Rosario Valenzuela, quien no solo era boticario, sino además se veía obligado a recetar, con acierto, medicamentos, a falta de médico en la ciudad.

Otra anécdota interesante se refiere a la construcción de la carretera de Pampas a Acostambo, la de mas largo tiempo de ejecución, obra que era utilizada en la promesa de todos los políticos que querían llegar a diputados en el Congreso de la república. En esa época trabajó en la obra el ingeniero Ricardo Herrera Monge. Además se contruyó el Hotel del “cojo” Calderón en la Plaza Principal, en donde se rociaba con agua e colonia a todos los visitantes ilustres de la ciudad.

Napoleón Bazo se casó con la señora Gabriel Costa y tuvieron por hijos a Napoleón, José, Ana Gabriela, Fernando, y Delia María. Todos ellos en la actualidad siguen vinculados a los derivados de la leche, establecidos ya en la capital de la República, pero convencidos que la habilidad, capacidad, creatividad y eficiencia fue adquirida en “San Juan de Pillo”, Pampas, tras largos años de intenso trabajo y esfuerzo.

Del Libro “HISTORIA DE HUANCAVELICA” (Tomo II, pgs. 171 - 172)
Autor: Federico Salas Guevara Schultz. Primera Edición. Lima, Noviembre 2008