viernes, 17 de octubre de 2008

MEMORIA DE UNA PASION


Existe un desconocimiento prejuicioso sobre la manera de ser del poblador andino, a quien generalmente se le considera parco, huidizo, melancólico, patéticamente triste. Sin embargo, el humor andino posee una especial e ingeniosa ironía, una enjundiosa manera de utilizar las palabras, de entregarles una intención juguetona, fundamentalmente cuando se habla en quechua, que es riquísimo en recursos metafóricos, en sugerencias y sobreentendidos.

Ejemplo de lo que afirmamos son los trabajos del gran estudioso de nuestra cultura popular Sergio Quijada Jara con sus adivinanzas e insultos en quechua, su trabajo Lenguaje del trago publicado en 1965. En 1944 entregó su fundamental libro Estampas Huancavelicanas, hermoso y vital compendio del espíritu de este pueblo, con sus fiestas, costumbres, leyendas. En 1955, La coca en las costumbres indígenas, reivindica la hoja sagrada.


Luego vino en 1958 su monumental trabajo Canciones del ganado y pastores, con prólogo del insigne americanista francés Paul Rivet, quien escribió emocionado “Estos 200 cantos en quechua, son una gran contribución al folclor, a la lingüística y al conocimiento del alma india. Dos años después, su libro Cantuta flor natural del Perú, exterioriza su gran amor por esta flor símbolo patrio, que cultivaba en su huerto familiar.

Artículo de Antonio Muñoz Monge en el diario La Primera del 15 de octubre del presente, con ocasión de inaugurarse una exposición fotográfica en su homenaje (del 15 al 30 de octubre en la galería Yachay de Independencia - Lima). Esta exposición reúne fotografías de su archivo personal y se presentan en formato ampliado. Esta es una oportunidad de conocer aspectos claves de su vida y obra. (Fin)


Sirley Ríos Acuña es historiadora del arte y curadora de la muestra. Ella escribió respecto a Quijada Jara lo siguiente: “Uno de los intelectuales más representativos del siglo XX en la sierra central del Perú fue don Sergio Quijada Jara, quién asumió la defensa y revaloración de la cultura popular andina a través del registro escrito, fotográfico y sonoro de las diferentes manifestaciones del patrimonio cultural material e inmaterial. Fue un incansable viajero y cronista de su época. Este ilustre abogado, asentado en la ciudad de Huancayo, dedicó su vida a investigar los diversos aspectos artísticos y culturales del ámbito rural y citadino, principalmente de Junín y Huancavelica, las zonas donde transcurrieron sus vivencias. Su aporte se encuentra en sus escritos donde recopiló las informaciones de los propios protagonistas y plasmó sus reflexiones teóricas en un momento en que no se valoraba la cultura popular andina. Esto lo hace merecedor de innumerables reconocimientos.”

La producción intelectual de Sergio Quijada se dio a conocer en libros, folletos y artículos periódisticos publicados en el Perú y el extranjero. La mayor parte de sus escritos estaban dedicados a las manifestaciones culturales consignadas por entonces dentro del folklore. Sus estudios sobre el folklore tuvieron acogida entre quienes defendían el indigenismo y en nacionalismo, y sentarían las bases para el desarrollo teórico y metodológico de esta disciplina (Sirley Ríos).