lunes, 30 de diciembre de 2013

UNA ESTAMPA DEL FOLKLORE PAMPINO




 La Fiesta de Enero es la fiesta tradicional del pueblo pampino y que se  festeja en el mes de enero con un programa ya establecido por la tradición:   se inicia el 10 de enero  con la recepción de la banda de músicos y la orquesta en el puente de Rumichaca y luego siguen las novenas.

 Cada Novenante se hace cargo de las atenciones a la concurrencia  desde el desayuno,  del arreglo del trono de la Virgen, luego el banquete general para luego asistir a la Santa Misa en la iglesia Matriz con la asistencia de todo el pueblo, y  finalmente la quema de cohetes y castillos, elevación de globos aerostáticos y fuegos artificiales, degustando los ponches, los  calientitos o la refrescante cerveza para luego gozar de la verbena popular al son de la orquesta típica  y la banda de músicos  hasta altas horas de la noche.

Al día siguiente viene el huma qampi o cura cabeza, que consiste en un desayuno a base de yaku chupi  con abundante queso y huevos para luego preparar los ánimos para la siguiente novena que tiene las mismas características, y así  hasta la octava novena. La ultima novena o Remate, sobresale de las ocho anteriores por su magnificencia, el Novenante  tiene que ofrecer una atención especial  a los asistentes y debe de quemarse muchos fuegos artificiales y ofrecer  lo mejor de sus posibilidades.

 Luego prosigue el día central que es el 20 de enero, que se inicia con la Misa de Bendición y la Procesión de la efigie de la Virgen por las principales calles de la ciudad y luego un banquete general ofrecido por el Mayordomo  a todo el pueblo para  concluir con la fiesta de ese día en la plaza principal, con la quema de chamiza en las cuatro esquinas de la plaza de armas, los runa toros con sus cohetes y buscapiques, los cohetes y luces de bengala y los vistosos  fuegos artificiales que deleitan la vista al compás de una marinera ,  y finalmente se inicia el  baile general con los  músicos y la  orquesta típica culminando con  una borrachera pantagruélica.

Seguidamente se festejam tres días de recepción de toros en los barrios de San Cristóbal, Qarhuaturku y Chalampampa, son los toros que ofrecen los “Obligados”, quienes  mandan construir un kiosco donde invitan cerveza o aguardiente de Chiuror o Llaqato y  vestidos de chalanes, con sombrero a la pedrada, pañuelo de seda y poncho de vicuña y  montados sobre un brioso corcel de ´paso llano, hacen halar un toro o torete para ofrecerle al Mayordomo.

Luego de la Recepción,  se realiza la corrida de toros, mientras arman la plaza de toros, con sus palcos y burladeros, el mayordomo y su comitiva recorre la ciudad con la banda de músicos para recoger las enjalmas y divisas confeccionadas  por las bellas damitas de la ciudad, estas enjalmas o divisas más tarde,  serán colocadas sobre el lomo de los feroces cornúpetas y los Romeos procuraran hacerse de dichas prendas para tener el recuerdo de su ser amado, mientras que los astados, después de dar algunas vueltas por el ruedo, regresan a su rebaño sanos y salvos.

Finalmente, como colofón, llega el día del jalapato. El padrino   tiene que buscar un pato macho blanco y viejo, lo adornan convenientemente con papel crepé y cintas de colores, luego le hacen beber al pato una porción de aguardiente y así borracho, lo cuelgan al animal de las patas en una especie de arco  de futbol previamente construido, luego se presentan los chalanes  y empiezan con la barbarie: pues estos  tienen que pasar por debajo del arco y tratar de decapitar al animal  utilizando la mano. El chalán que logre arranchar la cabeza del pato, será el padrino del año siguiente.

Este salvajismo se practicaba hasta hace algunos años,  actualmente esta bárbara costumbre se ha humanizado y los patos ya no” pagan el pato”  de la fiesta, actualmente se cuelga un pato de peluche y la cabeza es suplantada por cintas, donde se establece la donación que deben hacer los chalanes,  el que saque la cinta que diga mayordomo es el que organizara el jalapato del año siguiente.

Luego de  15 días, culmina la fiesta dedicada a la Patrona de la ciudad con la despedida a la banda de músicos y orquesta en el mismo puente de Rumichaka con la consiga que el año próximo será  mejor la festividad y culmina con un watankama.

Hernan Canales Acevedo
Colaborador de Saposaqta