viernes, 26 de junio de 2009

FUGA CHILENA POR TAYACAJA


LA FUGA DE LA EXPEDICION CHILENA POR TAYACAJA

Luego de vadear el río Mantaro el día 15 de noviembre (1882), los chilenos continuaron su marcha hacia el interior de la provincia de Tayacaja, ocupando primeramente el pueblo de Churcampa, saqueándolo e incendiándolo. Luego de permanecer durante un día continuaron su marcha hacia el norte, donde fueron acosados por guerrilleros que se habían organizado para la resistencia por iniciativa de un hijo del pueblo churcampino de recordada memoria, Don Abdón Yangali Oré.

Lo mismo se hizo con el pueblo de Locroja, acaudillado por el campesino Comandante Guerrillero Santos Jampato donde lograron atacar la división expediciónaria chilena en su ruta hacia el pueblo de Paucarbamba.

En este pueblo también fueron atacados por las guerrillas que habían logrado forjarse por acción decidida del pueblo combatiente, destacando entre sus organizadores los comandantes guerrilleros Domingo Cabrera, Segura, Gálvez, Durand Serpa, Cebrián, entre otros, que cohesionaron a los pobladores de Tayacaja desde el pueblo de Anco hasta Chinchihuasi, es decir ambos extremos del curso del río Mantaro, por la Peninsula de Tayacaja.

Un hecho saltante de la heroica resistencia contra los invasores chilenos en Tayacaja, aconteció en el pueblo de Tocas donde un sacerdote de nombre anónimo, quien encabezaba las guerrillas de su zona, ofrendó su vida como lo relatan las mismas fuentes chilenas de guerra, al decir: “En todo el trayecto tuvimos que sufrir ataques enemigos. En Tocas, un fraile andaba con ellos con un crucifijo en la mano, exhortándolos a la defensa, no bien vio que los nuestros avanzaban, fue el primero en volar, pero el Teniente Ferrari le dio el alcance y de un hachazo, con su sable lo abrió en dos partes. El crucifijo se encuentra en poder del Capitán Barahona.”

“Siguió la lucha con un cañoneo a los defensores de Tocas. Las granadas y metrallas reventaban en los grupos de indios, porque tuvieron éstos que retirarse a otros puntos donde las granadas no pudieran saludarlos cariñosamente”.

Día 18 de noviembre, “Día 18 a las 3 pm, se puso en marcha la división teniendo que andar por caminos sumamente malos; pero no había remedio; era necesario hacerlo así para evitar pérdidas de vidas. Aún no concluía de desfilar la división cuando ya se comenzó a ver indios en las alturas haciendo disparos pero en el acto las compañías de descubierta los contestaron y huyeron como de costumbre, quedando de ese modo burlados sus planes de ataque. Pero si no hubiera estado al mando de la división, el coronel Urriola, que conoce ya la manera de pelear de los indios , estoy seguro que hubiéramos tenido que lamentar muy sensibles bajas. Después de caminar muy bien la tropa llegamos a Paucarbamba a las 7 pm.

Día 29 de noviembre, Urriola en su parte de guerra dice al jefe de las fuerzas sureñas, muy sintético: “Desde Huanta hasta Huancayo hemos encontrado a la indiada sublevadas, y el paso de la división ha sido una serie de encuentros sostenidos en las alturas para la que se destinaba diariamente y por turno un batallón de infantería. Dios guarde a usted. Martiniano Urriola”.

Autor: Tulio Carrasco
En: "Cronología de Huancavelica"
Volumen I, Páginas 342-343