jueves, 22 de enero de 2009

LA FIESTA DEL 20 DE ENERO


Pampas Tayacaja, la capital energética del Perú, celebra una festividad que, con mayor autenticidad, fototipia su intensa devoción religiosa y la continuidad de su prístina tradición.

Es la Fiesta en honor de la Virgen Purísima, patrona de la ciudad, que se celebra el 20 de enero. Durante esta fecha, el mismo cielo ostenta u azul inverosímil y pareciera que los eucaliptos, en caravanas interminables, estuvieran floreciendo brujos cariños.

El mes de enero de cada año constituye la ocasión largamente esperada por los pampinos. Miles de fieles llegan desde diferentes puntos del país para participar en las festividades de la Virgen Purísima, patrona del pueblo, a quien se atribuye cientos de milagros concedidos. Los devotos depositan ofrendas y visitan el templo San Pedro. El sentimentalismo les invade el alma al observar su hogares y los paisajes, pues esa visión les remonta a tiempos de infancia y juventud.

La fiesta representa una ocasión para que el pueblo, en su conjunto, se confunda sin distinciones en algarabía y confraternidad únicas.

INICIO DE LA FIESTA
Los mayordomos de la tradicional fiesta, embriagados de profunda fe y devoción en la Virgen, inician con el Yaucupacuy o recordatorio (octubre o noviembre).

El 10 de enero se inician los festejos, a cargo de un novenante por día. La primera actividad que cumple el novenante, luego de recibir su turno correspondiente se inicia en la tarde con el arreglo del trono de la Virgen.

Concluida la liturgia religiosa recién se inicia la víspera, procediéndose a la quema de cohetes y castillos., se elevan las llamadas luminarias, globos aerostáticos de papel al son de alegres piezas ejecutadas por la banda de músicos. Se encienden las fogatas en las esquinas de la plaza. Los asistentes saborean los tradicionales “calientes”. El baile general dura hasta las primeras luces del alba, hora en que la posta es entregada al siguiente novenante.

RECEPCION DE MUSICOS
El día 18 aproximadamente a las 3.00pm los mayordomos cumplen otra secuencia tradicional de la festividad llamada “recepción” que consiste en ofrecer la bienvenida a la orquesta típica y banda de música que participaran en las celebraciones de la Virgen Purísima. Para el efecto, todo el pueblo se congrega en el conocido puente de Rumichaca. Desde este lugar al son de alegres tonadas, la concurrencia se dirige a la Plaza principal que luce un ambiente festivo y posteriormente, se encaminan a la vivienda del encargado del remate. Llamada así a la última novena.

Luego de la misa, como Víspera de la festividad, es el momento de quemar castillones de fuegos artificiales, además de bombardas, cohetes y luces multicolores. Todo el pueblo se suma a la fiesta, reconfortados con el popular “calientito”, haciendo fogatas, cantando y bailando al compás de la orquesta y banda.

VISPERA
El día 19 por la mañana, los mayordomos y numerosos fieles proceden a visitar los hogares de las personas que han ofrecido las prendas para la Santísima Virgen Purísima. Estas son vestimentas y ornamentos: manto y saya, corona, cabellera, anillo, collar, enagua, escarrilera, puño y pechera, velo, aretes, sortija etc. Todas las joyas son de oro de alto kilate.

En horas de la tarde los devotos asignados proceden al arreglo del trono y andas de la Virgen. A las 7pm se realiza la solemne Misa de Víspera, ofrecida por devotos.

La tradicional víspera a cargo de los mayordomos, tiene la misma secuencia de las anteriores novenas, es decir, la parte litúrgica y la quema de chamisas (ramas secas) en las cuatro esquinas del parque, quema de cohetes de arranque, luces de Bengala, globos aerostáticos de papel cometa, encendido de farolitos multicolores. En un gran derroche de dinero se queman no menos de 50 castillones de 10 a 20 tiempos, gran cantidad de las denominadas bombas japonesas. Igualmente se cuenta con la aparición del temible “runa toro” (hombre toro) quien convenientemente disfrazado, acomete a los espectadores lanzando un chorro continuo de llamas, chispas de pólvora, así como reventando cohetes y los clásicos buscapies. (buscapikis).

Hay brindis de calientes y licores en la Plaza principal hasta el amanecer.
DIA CENTRAL
A las seis de la mañana es la Gran Diana, que en esencia constituye la salutación emocionada a la Virgen Purísima en su grandioso día, se procede luego a la salva de 21 camaretazos y a las 7 de la mañana se arreglan los arcos en las principales calles de la ciudad por donde irá la procesión.

La misa del día central es oficiada a las 10 de la mañana por el párroco, con asistencia de las autoridades y el pueblo en general, reviste una solemnidad incomparable. Los fieles elevan sus oraciones con gran devoción, el espíritu religioso invade todos los ambientes y corazones, ambiente que le confiere a las festividades una plena muestra de fe y devoción por la Purísima.

Luego de la solemne celebración de la santa Misa, continúa la procesión de la Virgen por las principales calles de la ciudad. Al paso de la Santa Patrona los fieles le arrojan pétalos fragantes de azucenas y simprevivas y se elevan cánticos y plegarias que le piden felicidad, mientras las campanas repican sus tañidos durante toda la procesión.

Terminado el oficio religioso se reparten las tradicionales estampitas, fotografías, almanaques, recordatorios, etc. cuya producción está a cargo de los fieles devotos.

Posteriormente se ofrece una gran champañada con bocaditos ofrecidos gentilmente por alguno de los miles de devotos.

En horas de la tarde se realizan dos actividades costumbristas: el gran Jalapato(*) y el Cortamonte a cargo de padrinos especiales y programa a parte.

DIA 21
A las seis de la mañana, se efectúa la Diana, a las 10 la solemne misa de bendición a cuyo término se precede a la ferviente y consagrada procesión de la Virgen, en esta ocasión solo se efectúa en el perímetro de la plaza principal.

Por la tarde el distrito de Daniel Hernández (Ccarhuaturco) es el escenario de la tradicional y entusiasta recepción de toros. Los obligados que así se denominan a los que obsequian toros, lucen briosos corceles y hermosas indumentarias típicas.

Por la noche baile general en la Plaza de Pampas.

DIA 22
El tradicional barrio de Chalampampa, cuna de poetas, pintores, y músicos es testigo de la entrega de los toros de muerte. El cerro San Cristóbal, Apu de Tayacaja; es el escenario de este acontecimiento tradicional.. En dos días de recepción el mayordomo recibe en calidad de donación aproximadamente 200 toretes.

En la noche se realiza un gran banquete de agradecimiento, ofrecida por los mayordomos a los señores novenantes, obligados, colaboradores y familiares.

DIA 23
Por la mañana se precede al recojo de las divisas (Cojines de colores adornados con una pequeña muñeca o a veces flores, con cintas de colores para ser sujetada en el lomo del toro que saldrá al ruedo). Estas prendas artísticas son confeccionadas por hábiles manos pampinas, fieles devotas de la Virgen.

Al medio día es la recepción a la cuadrilla de toreros llegados desde la capital, Sicaya y otros lugares de tradición.

A las 3pm se inicia la Gran Tarde Taurina en la que se aprecia el valor y clase de los toreros. Es asimismo de esperar que algún espontáneo lugareño premunido de poncho y/o saco parodie los mas logrados pasos de los diestros de la tauromaquia.

Al concluir la tarde taurina toda la ciudadanía premunidos de su respectivo “caña quinto” bailan el tradicional toril, dirigiéndose con sus respectivas parejas hasta la plaza principal, donde la fiesta continúa.

DIA 24
Los mayordomos ofrecen al pueblo el tradicional banquete general. Se sirven platos típicos de la zona. Aquí se elige a los nuevos novenantes y mayordomos, los devotos se inscriben con una colaboración voluntaria, consistente en el obsequio de una vaca, un cordero, un chancho, licores, recordatorios, hasta la contratación de un músico, pasando naturalmente por la ofrenda de las damas.

Ese día se efectúa el tradicional “paskakuy” y mas tarde en un marco de recojo espiritual, los mayordomos hacen entrega de la Corona y La Luna de la santísima Virgen Purísima a los nuevos mayordomos.

Es tan arraigada en el pueblo esta fiesta que anualmente, los tayacajinos residentes en la capital (y otras provincias del Perú) retornan a Pampas para rendir homenaje a la Virgen. Cierto sin embargo, creemos que paralela a la devoción, existe la razón de orden sentimental, retornar con ardor antiguas vivencias o amoríos para rejuvenecerse y asumir con decoro las peripecias en el inextricable tráfago del humano vivir.

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(*) Jalapato. Desde Saposaqta condenamos esta práctica cruel y salvaje, e invocamos a futuros mayordomos y autoridades sensibles, abolir esta diversión primitiva e inhumana.

Del Libro: ”Celebración de la Virgen Purísima Patrona de Pampas Tayacaja”
Autor: Carlos Zúñiga Segura. Ediciones Opamayo, Lima enero del 2007