viernes, 5 de diciembre de 2014

CELEBRACION A LA VIRGEN EL 8 DE DICIEMBRE






Las celebraciones del 8 de diciembre en Pampas en honor  a la Santísima Virgen Purísima, Patrona de Pampas,  traen a mi memoria, inolvidables recuerdos de mi niñez.

Aquella fiesta celebrada por los sectores campesinos principalmente cada 8 de diciembre congregaba a comunidades campesinas del valle de Pampas.

Recuerdo mucho a uno de sus principales personales de esta fiesta: el Saqra Capitan, personaje que era utilizado como burla a los conquistadores españoles, por su vestimenta y sus movimientos torpes que “querer” imponer la ley entre los concurrentes. Eran días de alegría, luces, cohetes, faroles de colores,  bandas musicales que daban alegría a estas celebraciones en el pueblo.

Los músicos que acompañaban al Saqra Capitan eran incansables en su labor,  conformada por tres personajes muy singulares que tocaban  una tarola que redoblaba incansablemente su repiquetear, un bombo y una trompeta con una  marcha que la repetía todo el santo día.

Incluso el tayta Padre celebraba la misa en quechua para los feligreses que abarrotaban la iglesia aquel día central de la Inmaculada Concepción o de la Virgen Purísima. Luego la procesión era acompañada por los fieles por la Plaza del pueblo, donde las mujeres cubrían su rostro con mantas de colores y profundo respeto.

Hoy en día continúan aquellas celebraciones en Pampas, pero sin el colorido de aquellas épocas pasadas,  seguramente por la llamada “modernidad” que muchas veces cambia o modifica la tradición ancestral.

Desde hace dos años los residentes pampinos de la ciudad capital, celebran en esta fecha del 8 de diciembre a su Patrona la Santísima Virgen Purísima, en el local institucional de Carapongo. Los Mayordomos de turno inician la mañana con una misa y procesión con asistencia de los invitados y allegados, para luego de concluida la ceremonia religiosa, dar rienda suelta a la alegría, al reencuentro de paisanos, a la degustación de sabrosos porcinos traídos especialmente de Pampas, al son de huaynos entonados por bandas y orquestas, recordando a la tierra que nos vio nacer.

Texto: Saposaqta
Fotografía: Archivo de Saposaqta