miércoles, 14 de mayo de 2014

COLCABAMBA





El Blog Saposaqta tiene el agradado de presentar un diagnóstico del distrito  de COLCABAMBA, provincia de Tayacaja, gracias a un artículo extraído del libro "Movimientos Campesinos en Colcabamba - Perú 1970 - 1990", del antropólogo colcabambino Néstor Godofredo Taipe Campos, para obtener una Maestría en la ciudad de Mexico D.F.


COLCABAMBA

Nuestro estudio ha sido realizado en el distrito de Colcabamba, perteneciente a la provincia de Tayacaja, ubicado en los Andes Centrales del Perú.

El distrito está situado al este de la ciudad de Pampas (capital provincial), a una distancia de 56 kilómetros de carretera afirmada en relación a ésta, y 120 kilómetros de la ciudad de Huancayo (la más importante de la región). Por su territorio atraviesan las carreteras que se dirigen de Huancayo a la Central Hidroeléctrica del Mantaro, a la mina de Cobriza y a la ciudad de Ayacucho; además, tienen otros ramales que comunican con los anexos Estanque, San Isidro de Tucllacuri, Quichuas, Tocas y Ocoro.

Su territorio fluctúa entre 1,500 y 4,375 metros sobre el nivel del mar. La mayoría de las comunidades campesinas, anexos, haciendas, la cooperativa agraria de producción y los grupos  campesinos tienen acceso a tres pisos ecológicos: fríos, templados y cálidos, determinando la variedad de la producción agrícola desde tubérculos andinos, cereales y leguminosas, hasta frutas y plantaciones de caña de azúcar. Igual variedad presenta la ganadería, crían auquénidos, ovinos, caprinos, porcinos, vacunos y équidos según se trate de una u otra área de pastoreo. Sin embargo, algunas comunidades campesinas o anexos tienen un control predominante sobre tierras frías, templadas o cálidas, presentando una producción agrícola y pecuaria especializada.

Al interior de la provincia, Colcabamba es el distrito más importante en la producción agrícola (porque gran parte de sus tierras son de riego), y a través de una pequeña burguesía comercial rural (que domina al mercado local) abastece productos a las ciudades de Lima  y Huancayo: mercados controlados por la mediana y gran burguesía comercial que a su vez proveen productos industrializados al mercado local. Además, en su territorio ha sido construida la Central Hidroeléctrica Santiago Antunez de Mayolo, la más importante del país, por eso a Colcabamba la consideran como «capital energética del Perú».

La población del distrito es predominantemente rural y se estimaba que, según el censo de 1981, alcanzaba a 20 mil habitantes distribuidos en comunidades campesinas, anexos, cooperativas, grupos campesinos, haciendas, campamentos de la Central Hidroeléctrica del Mantaro y en la capital del distrito (radio urbano).

Hasta principios de los setenta la tenencia de tierras en el distrito se caracterizó por el predominio de un sistema hacendil basado en la explotación servil, donde las haciendas  diferían unas de otras en extensión, en cantidad de haciendarunas sometidos a servidumbre y dependientes de ellas, en el uso de mano obra asalariada, en el grado de incorporación al mercado, en su innovación tecnológica, en la conducción directa o indirecta de la explotación de las tierras y en la especialización de la producción.

Las haciendas coexistieron con las comunidades campesinas y los pequeños y medianos propietarios, entre los cuales había un conjunto de relaciones económicas y sociales multiformes. Por la escasez de pastizales en las comunidades,   para apacentar sus ganados, algunos comuneros hacían uso de las áreas de pastoreo de las haciendas a cambio de fuerza de trabajo o pago en dinero. Es más, al control ejercido por el terrateniente sobre la tierra y la mano de obraotorgada por sus haciendarunas y los comuneros se añade también el dominio sobre los aparatos político-administrativos del distrito, situación que permitía que el poder del señor rebasara los límites de la hacienda y alcanzara al total de la población campesina comunera y a los pequeños y medianos propietarios de la jurisdicción del distrito, a quienes extraía excedentes en trabajo, dinero y especies a través de coerciones extraeconómicas que el ejercicio del poder real les confería.

Las comunidades no son homogéneas, unas se hallan en un proceso de parcelación y privatización como en el caso de la comunidad de Colcabamba, donde la mayor parte de las parcelas  son  ejercidas como propiedad privada de los campesinos, algunas de ellas todavía son comunales y son puestas en producción colectivamente para la obtención de fondos económicos, la mayor parte de los pastizales son también de patrimonio común. Además, al interior de esta comunidad hay propiedades -las mejores en extensión y calidad de tierras de los miembros del grupo de poder local que las explotan con mano de obra asalariada de los comuneros pobres.

Sin embargo, aún existen algunas comunidades campesinas «tradicionales» (por ejemplo Huaranhuay) donde el total de las tierras cultivables, bosques y pastizales son colectivos y los comuneros sólo los usufructúan.

En cambio, los pequeños y medianos propietarios explotan las tierras con el empleo de jornaleros campesinos de comunidades o anexos. La mayor parte de estas propiedades se hallan  ubicadas  en  el  sector  este  de l distrito y unas cuantas están dispersas en diferentes puntos.

La pequeña burguesía rural comercial, que desde 1946 controla el mercado de productos del distrito, en su mayoría proviene de las ciudades de Huancayo, Huancavelica, Pampas y Huanta.  Sin  embargo,  algunos  hacendados y campesinos fueron también atraídos por esta actividad, éstos últimos para complementar sus ingresos y asegurar su sobrevivencia y reproducción.

A este mercado local llegan productos provenientes de los hacendados, los medianos y pequeños propietarios y los campesinos de comunidades y anexos. Los primeros acuden al mercado porque su producción ha sido orientada al comercio y obviamente buscan ganancias; en cambio, los últimos acuden a vender y adquirir otros productos para complementar sus necesidades básicas de subsistencia, aunque más adelante empiezan a depender cada vez más de los comerciantes. De esta manera, la burguesía rural se apropia de una parte de los excedentes que los campesinos transfieren en favor del capital.

Este perfil de la estructura agraria y social nunca ha sido estático, se ha venido transformando dinámicamente con el desarrollo de procesos internos, por influencias externas o por la interacción de ambas, ocasionando el derrumbe del sistema de haciendas. Tampoco el cuadro de la dominación política ha sido inerte, los campesinos la enfrentarían y quebrarían al dominio del grupo tradicional de poder local, provocando cambios estructurales tanto en el orden agrario comen el orden político.

La capital del distrito es el centro poblado de Colcabamba, donde se hallan presentes un conjunto de instituciones estatales como el municipio, los juzgados de paz de primera, segunda y tercera nominación, la gobernación, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Salud, el Banco de la Nación y una comandancia de la Policía Nacional.

Además, aquí es ejercida la mayor actividad comercial. Por ende, el pueblo de Colcabamba es el centro de poder político y económico que alcanza a todo el ámbito del territorio distrital. Este centro poblado se halla rodeado de la comunidad campesina de Colcabamba que hasta ahora es considerada «comunidad madre» de la zona, manteniendo estrechos vínculos con las demás comunidades, anexos y otras poblaciones campesinas del distrito.

Quiero terminar esta introducción expresando mis gratitudes, a la Organización de los Estados Americanos que, a través de una beca, posibilitó nuestros estudios de Maestría y la ejecución del presente.


Néstor Godofredo Taipe Campos
México D.F., julio de 1992