lunes, 12 de agosto de 2013

PUCHKA: ARTE ANCESTRAL DEL HILADO


A través del hilado ancestral denominado Puchka, las mujeres de nuestros pueblos andinos demuestran sus habilidades y destrezas especiales, en tanto expresión de su sensibilidad espiritual, sustentada fundamentalmente en las enseñanzas recibidas de sus abuelas y madres, respectivamente.

Es preciso señalar, que el arte de la Puchka, es ejecutada mayoritariamente por mujeres; sin embargo,  la presencia de varones en menor escala, le confiere un panorama singular. A los ejecutantes hombres se les denomina JariPuchkajMachaj.

Por constituir un legado ancestral y ser expresión viva del arte genuino, es imperiosa la tarea que debemos asumir  en revalorar esta cultura costumbrista, a fin de que no desaparezca del escenario integral identitario de nuestras comunidades. En esta perspectiva,  son imperiosas las acciones que debemos asumir sea institucional o personalmente, es decir,  convocar concursos  a nivel de pequeñas comunidades y regionales, procurando la participación de nuestras jóvenes como ejecutoras y la supervisión de los mayores para no alterar su autenticidad.

En el desarrollo de este arte ancestral  se utiliza el Puchkatullu o Huso,  de aproximadamente 15 a 30 centímetros obtenido del tallo de laChecchira y su grosor deberá corresponder a la mano de la tejedora a fin de que la habilidad no tenga tropiezos o cauce malestar.

La  otra pieza importante es el Piruro o rueca que le confiere el peso necesario al huso o puchkatullu. Esta pieza redonda con un hueco en medio se obtiene de la madera denominada  Llamapañahuin. En ocasiones se utiliza en reemplazo del anterior la pieza denominada Checco que viene a ser de piedra pulida o preparada a propósito. Complementa las herramientas la llamada Callapa u horquilla que sirve para envolver la lana.

El arte de hilar la puchka  se inicia con el vellón de  lana obtenido de oveja, llama, paco, alpaca o vicuña. El procedimiento de limpiar la lana o quitar los elementos ajenos impregnados en el animal durante el pastoreo se denomina Escarmentar y su ejecución debe ser minuciosa, por lo tanto lenta.

A continuación se ahueca el vellón y estira hasta formar un ovillo suelto que permita holgura en el hilado. Estirando uno de los extremos de la lana se debe dar dos vueltas alrededor del huso que será sujetado por la mano izquierda en tanto que la derecha va estirando la lana escarmentada al hacer girar el uso. En esta ejecución, entre las yemas de los dedos pulgar e índice se ejerce fuerte presión para que el huso gire en el aire haciendo fibra, mientras que con la otra mano se va confiriendo delgadez al hilo. Este hacer mágico es una expresión de arte.

Es evidente que en el constante girar del huso la lana se convierte en hebra retorcida, fina y grosor constante gracias a la destreza de la hiladora.


Autor: Carlos Zúñiga Segura
Colaborador exclusivo de Saposaqta
Imágen: Manuel Suárez Flores