jueves, 12 de julio de 2012

ESCRITORES TAYACAJINOS

                                                                                                

Publicamos la primera parte de un artículo del escritor y poeta Carlos Zúñiga Segura sobre la literatura en Tayacaja, una provincia que quizás tiene el mayor número de personalidades entre narradores, poetas, periodistas, fotógrafos, cineastas y pintores que han dado prestigio a esta provincia.

Si quieres conocer Tayacaja: 
escucha el corazón de jilgueros y torcazas

ESTACIÓN I

La historia literaria de la provincia de Tayacaja, es un permanente caudal alimentado por las pulsaciones de sus escritores que a su tiempo, emprendieron la tarea de plasmar en la esencia de su palabra la gran travesía de la experiencia humana.

En octubre de 1987 publicamos “Cielo de Fiesta en Tayacaja” incluyendo 7 escritores; en enero de 1995 “Literatura de Tayacaja” con 16. Ambas publicaciones no asumen el carácter de antologías, puesto que dan cuenta del quehacer literario de todos los escritores nacidos en la provincia, con o sin libro publicado.

Han transcurrido 25 años de nuestra primera obra, por lo tanto, es preciso señalar las voces más representativas y concederles el sitial que se merecen a la luz de su producción literaria, no solo en el ámbito provincial o departamental, sino en el contexto nacional.

Un caso singular de entrega a la obra propia y a la divulgación de la creación ajena es el de los hermanos Bolaños Díaz (Serafín Delmar y Julián Pétrovick) nacidos en Tayacaja, y fundadores de una virtual tradición literaria que se vertebra en 1926 con la publicación del libro “Los espejos envenenados” de Serafín. Ambos, asumen el movimiento vanguardista, la poesía social, el cuento y la novela proletaria, y editaron las revistas Flechas, Trampolín, Timonel, Hangar y Rascacielos, además de colaborar activamente en la memorable revista Amauta de José Carlos Mariátegui.

Sergio Quijada Jara, siente y capta la vida de la comunidad y desde ese espíritu abierto rescata y difunde la honda palpitación de la sabiduría andina a través de sus libros “Estampas Huancavelicanas” y “Canciones del ganado y pastores”, libro prologado por el sabio francés Paul Rivet.

Antonio Muñoz Monge. En sus libros se instaura de modo permanente el espacio vivencial de Pampas y a base de un enhebrar de vasos comunicantes otorga vida propia a los personajes cuyos destinos le inquietan, logrando que estos nunca se pierdan en la memoria. “Abrigo esta esperanza”, “ El patio de la otra casa” y “La casa de Mercedes” así lo certifican.

Zein Zorrilla asume una visión integral de la experiencia humana. Sus relatos se develan como lluvia a cántaros, sombras rumbo a la oficina y los clarinetes desmadejando las danzas. Desde los estadios de la remembranza recoge el impacto del paisaje cotidiano y nos muestra esas vivencias en las páginas de sus libros, confluidos de mundo.

Dida Aguirre autora de “El canto de los cobres”, “ Haraui” y “Arcilla” florece una poesía de esencias, a través de una acuciosa mirada a la médula de la vida, poesía de lienzos transparentes que eterniza la emoción de nuestro pueblo andino, en una especie de floración mágico-realista.

José Oregón Morales. Descubre el valor preciso del universo andino, así su palabra entraña la afirmación vitalista, el concepto de adhesión a los aromas de la vida misma. Sus textos se nutren de ritmos trascendentes, de propuestas conmovedoras y en ese proyecto asume su sentido edificante y social.

Carlos Zúñiga Segura
Colaborador exclusivo de Saposaqta
Imagen: La Tinya  oleo de César Yauri Huanay