miércoles, 12 de octubre de 2011

ANTONIO RAIMONDI: SU PASO POR TAYACAJA



Milán 1826 –San Pedro de Lloc, 26 octubre 1890

La provincia de Tayacaja es un fragmento en la monumental obra del sabio italiano Antonio Raimondi. En efecto, el año 1866 el sabio llega a Tayacaja en el marco de su ejemplar itinerario por los caminos y pueblos del Perú.

El 3 de setiembre de 1866 a horas 8.35 a.m. inicia su itinerario de Huancayo a Pampas. A la 1: 55 se encuentra en la Repartición de los caminos de Tongos y de Pampas y señala: “Para ir a Pampas, se marcha por el de la derecha. A pocos pasos, a la izquierda de la apacheta está la choza de un pastor”. Siendo las 5:40 Raimondi llega a la hacienda San Juan de Pillo. “Estas hacienda se halla situada al pie de la cuesta, en la quebrada de Pampas. Tiene cultivos de cebada y alfalfa, de manera que presta algún auxilio a los transeúntes entre Huancayo y Pampas, pues proporciona alojamiento a los viajeros y pasto para las bestias. Esta hacienda parece ser bastante antigua, porque tiene capilla de la que carecen las haciendas modernas”.

El día 5 sale de la hacienda San Juan con rumbo a Pampas a la que llega a las 8:38. “Pampas es la capital de la provincia de Tayacaja, tiene bastante extensión, pero no es de las poblaciones más estéticas. Posee una buena campiña, muy abundante en productos, con extensos terrenos cultivables y suficiente cantidad de agua para los riegos. Cuenta también, con la ventaja de tener terrenos muy bajos hacia el rio de Angoyaco, en los que se cultiva caña y otros productos de valles cálidos”.

A las 8.40 del día 6 sale de Pampas rumbo a Colcabamba. A las 10.30 llega a Tocllacuri: “Es un insignificante pueblecito, situado en la cumbre de una lomada y, por consiguiente, expuesto a todos los vientos; sin embargo, se encuentra algún recurso en este lugar y lo que lo distingue es la buena calidad de sus papas, que tienen mucha analogía con las que se producen en Carabaya. Parece que, en general, los terrenos cuya formación es de pizarra produce papas de superior calidad”.

Siendo las 4:13 llega al pueblo de Colcabamba: “Se halla situado en una quebrada que baja al rio grande de Mayoc. Su temperamento es delicioso, pues no se siente ni frío ni calor. El pueblo es pequeño. Sus casas forman una callejuela con acequias. Tiene una plaza de regular tamaño que está adornada en su centro por un hermoso y añejo cedro. La iglesia está muy desmantelada, principalmente en su interior. Colcabamba no carece de recursos; y si sus habitantes fueran algo más activos, podrían holgar en la abundancia, pues esta población cuenta con hermosos terrenos cultivables y con bastante agua. Esta corre por dos acequias y solo se emplea para el regadío, porque tienen mal sabor por la cal y óxido de fierro en disolución que contiene, materias que va depositando y que originan una especie de tufo, semejante al de Huancavelica, que sirve como piedra de construcción. En esta agua, todas las materias que caen, como hojas, ramas, etc. se cubren en poco tiempo de una incrustación calcárea”.

El 7 de setiembre siendo las 8:40 parte hacia Paucarbamba. A la 1.59 llega al pueblo de Huanchos “pueblecito que está situado sobre una lomada”, para llegar a Paucarbamba a las 3.17. “Es un pequeño pueblo situado en la falta de un cerro. Sus casas, de pobre apariencia, se hallan dispuestas alrededor de la plaza y también forman una pequeña callejuela. Este lugar no ofrece recursos, escaseando en el hasta el pasto para las bestias. En la plaza hay una iglesia, un cabildo y una que otra casita habitable”. Al día siguiente 8 de setiembre de 1866 a las 7 de la mañana parte rumbo a Coris.

Estos fragmentos de su vital presencia en la provincia de Tayacaja constituye un virtual homenaje al sabio que recorrió nuestros caminos y pueblos para legarnos el testimonio de su valía profesional y humana.

Carlos Zúñiga Segura
Colaborador exclusivo de Saposaqta.