domingo, 24 de octubre de 2010

TRES AÑOS DE SAPOSAQTA




NUESTRO III ANIVERSARIO


Este mes de octubre cumplimos tres años difundiendo semanalmente la cultura de Tayacaja a través de este Blog llamado SAPOSAQTA que hoy en día, se ha convertido en un referente de la cultura de nuestra provincia.


Nuestro propósito ha sido convertirnos en un medio de difusión, que sea leído por las nuevas generaciones de jóvenes, para así sensibilizar su amor por nuestra tierra, conociendo su historia, a sus escritores, a sus poetas, a sus pintores, a sus artesanos, a sus fotógrafos, a sus cineastas, a sus músicos tayacajinos.


Además queremos que conozcan publicaciones de otras personalidades del mundo que no siendo tayacajinos, han aportado mediante sus estudios, reportajes, ensayos, imágenes, novelas, etc. conocimientos sobre nuestra provincia.


Hoy, por suerte, nuestro Blog es leído en diferentes países del mundo, donde existen tayacajinos, huancavelicanos, o simplemente peruanos que buscan notas sobre estos territorios ricos, no solo en recursos, sino en una basta cultura popular.

Nosotros seguiremos en esta labor de difusión, pese a nuestra limitación de recursos materiales. Pero nuestro amor por la tierra va más allá. Queremos que Tayacaja sea conocida en el mundo, no como una provincia andina más, sino sea conocida por la grandeza de sus hombres y mujeres que dan su cuota de conocimiento para difundir toda esta cultura.


Queremos compartir con ustedes algunos saludos por este Tercer Aniversario de Saposaqta, enviado por algunos amigos y colaboradores del Blog.


Tres años de intensa travesía por el vasto reino de Tayacaja cumple Saposaqta. En primera línea, Manuel Suárez Flores embanderando las calles, parques y casas. Así, cada entrega del blog, es una celebración a la vida desde la mágica morada de nuestros ancestros. ¡Felicitaciones Manuel!

Carlos Zúñiga Segura


SAPOSAQTA es la gran ventana donde podemos observar la cultura de Tayacaja, en sus máximas expresiones. Danza, literatura, costumbres, historia, etc. Se nos presentan de manera amena y nos acercan profundamente a nuestra identidad. Sin duda, una labor admirable de los intelectuales pampinos, a quienes extiendo un saludo de gratitud. Feliz Aniversario.

César Ochoa Chávez

Sub editor de Proyectos

Revista Etiqueta Negra


Sentimiento pampino imperecederamente grandioso, sentimiento de origen, de existencia remota.

Feliz Aniversario Saposaqta

Fraternalmente

Magno Gutiérrez


Un gran abrazo y que sigan los éxitos de Saposaqta

Norma Gálvez

Escritora

lunes, 18 de octubre de 2010

LA CRUZ DE PAMPAS


LA FIESTA DE LA CRUZ


Los recuerdos de José María Arguedas en Pampas, capital de la provincia de Tayacaja datan de 1928. Tenía entonces 17 años y cursaba el tercero de media en el Colegio Santa Isabel de Huancayo, cuando su padre decide ejercer la profesión de abogado en Pampas. En un acápite de su relato de Los ríos profundos Arguedas relata los acontecimientos ocurridos durante su estadía.


Además Arguedas escribió dos artículos relacionados con la provincia de Tayacaja: El Layka (Brujo) y la Fiesta de la Cruz (La Cruz de Pampas), ambos publicados en el diario La Prensa de Buenos Aires en 1941 1943 y recogidos en “Indios, mestizos y señores” (Ed. Horizonte 1989).


Este Blog Saposaqta se complace en publicar un fragmento de La Fiesta de la Cruz del escritor José María Arguedas, extraído del libro “Pampas Tayacaja en la memoria de Arguedas” del escritor Tayacajino Carlos Zúñiga Segura.


La grandes cruces que los indios clavan en la cumbre de los cerros son bendecidas una sola vez. Nuevas todavía reciben la bendición en el atrio de la iglesia; después la cargan en faena centenares de indios entre el griterío de los que dirigen la faena y el ruído de las bandas de músicos nativos. Suben los cerros despacio descansando, cantando en los relevos y llamando al pueblo de cada recodo del camino. Ya clavada la gran cruz queda ahí para siempre, mirando al pueblo y dominando todas las tierras que son del pueblo. Y los caseríos próximos, las chukllas (chozas) de los alrededores, las estancias, se creen amparadas; los indios se sienten seguros viendo la cruz.


En noches de luna, la cruz aparece en la cima de la montaña; en los días de tormenta, los rayos caen cerca de la cumbre donde está la cruz y los indios creen que los rayos danzan en torno a la cruz sin herirla nunca; y cuando están cerca, en el cerro, se guarecen bajo las piedras que sirven de pedestal a la cruz y miran tranquilos la tormenta, y el pueblo oscurecido por la lluvia.


Pero hay un pueblo que hace bendecir su cruz “calvario” todos los años. Es un pueblo grande y raro. Un pueblo donde los vecinos principales odian a los forasteros. En las tierras próximas al pueblo siembran linaza y esto también es raro, porque es la única tierra de la sierra donde he visto sembrar linaza; y cuando la linaza está en flor, todo el campo parece un lago azul un lago que sube a las laderas, que se tiende en los baleríos y en las orillas del riachuelo que cruza la quebrada


Este pueblo se llama Pampas y está en el centro del Perú. Los indios de Pampas hacen bendecir todos los años la cruz “calvario” que está clavada en un gran cerro que comienza desde el canto (extremo) del mismo pueblo. El cerro está desnudo, y en el mes de mayo, el poco pasto que brota en los meses de lluvia ya está marchito, los arbustos de tankar y kopayso están negruscos y sin hojas. Por eso los indios no bajan la cruz por el camino, sino de frente, por la cuchilla del cerro. Todos los indios suben a la montaña en la madrugada con la cruz del amanecer y se reúnen al píe de la cruz, cuando sale el sol, desde el pueblo medio vacío los principales miran a los indios hormigueando en la cima del cerro, junto a la cruz “calvario”.


Es una cruz enorme de eucalipto. Casi medio día luchan por sacarla de su pedestal, y el otro medio día la arrastran por el cerro, con cuidado, abrazados por todo lo largo de la cruz y a sus dos brazos gritan al cerro de rato en rato y van reemplazándose. El que ha visto una vez esta bajada de la cruz “calvario” de Pampas, no puede olvidarla nunca.


Llegan oscureciendo, cuando el crepúsculo ilumina la quebrada y las crucecitas de los techos parecen tristes bajo la luz dorada del cielo. Los indios llegan a la plaza, con la cruz “calvario” casi en silencio, cansados. Y pasan la noche en la misma plaza, velando la cruz, conversando, tranquilos, y tomando chicha y aguardiente en silencio sin hacer bulla. Porque esta región es pobre en danzas y en canto (….)


José María Arguedas

La Prensa, Buenos Aires 29 de Julio de 1941


miércoles, 6 de octubre de 2010

PAZOS: FOCO DE PAPAS NATIVAS

En nota anterior denominada “TAYACAJA EMPORIO DE POTENCIALIDADES”, apelando en rigor a los ingentes recursos de los que dispone la península de Tayacaja, resaltamos las enormes posibilidades que nuestra provincia presenta para iniciar emprendimientos agrícolas, pecuarios, forestales, turísticos, mineros, y otros de variada índole. Una muestra de tal aseveración la encontramos al recorrer el distrito de PAZOS, ubicado en la zona noroeste de la ciudad capital Pampas, en cuya colorida campiña de planicies y sinuosas quebradas encontramos no solo diversidad de cultivares agro alimentarios, sino un cultivo al que recién se esta valorando en su verdadera dimensión en el país y el mundo entero, me estoy refiriendo a las PAPAS NATIVAS de especiales características morfológicas y agronómicas, pero mucho más importante aun por sus atributos como excelente insumo para la gastronomía.


A ese respecto, amerita significar que la domesticación de la papa data desde hace más de ocho mil años, siendo el rol del poblador alto andino peruano crucial en la selección obtención y cultivo de variedades. Sin falsa modestia podemos ensayar una analogía sosteniendo por ejemplo, que la papa nativa reviste importancia histórica, socioeconómica y cultural similar a las pirámides de Egipto o el mismo Machu Picchu, ya que desde tiempos inmemoriales alimentó a la población andina por milenios, siendo civilizaciones ancestrales peruanas quienes fueron obteniendo, conservando, cultivando y trasmitiendo generación tras generación; para dejar un legado invalorable a la humanidad y que en siglos pasados han validado su contribución a la comunidad mundial mediante su relación en el progreso de las civilizaciones en América, Europa y actualmente por su importancia global en la seguridad alimentaria, con especial énfasis en el África Subsahariana y Asia.


Es este producto que con mas de 50 variedades encontramos en Tayacaja-Pazos, son los productores de nuestra provincia que han contribuido y continúan en ese noble cometido de conservar y preservar este invalorable legado. Las cosechas de papas nativas en general y particularmente de Pazos, destacan por sus características especiales; de ahí que los mas conspicuos nutricionistas y gastrónomos del mundo, en razón del contenido de compuestos nutricionales que favorecen la salud; recomiendan consumir papas nativas a niños y personas de la tercera edad, a lo que se suma su enorme versatilidad para preparación de potajes a base de papa y como si fuera poco, el potencial de las papas nativas para su procesamiento, transformación y comercialización como producto fresco, en fritura, papa instantánea, papa seca, chuño negro, blanco, sopa instantánea, hojuelas, cubos, bastones, entre muchas otras presentaciones, le otorgan enorme y preferencial aceptación, por destacados chef·s y expertos de la cocina gourmet de alcance mundial.


La revaloración e importancia que viene adquiriendo este tubérculo ha quedado demostrado en la Feria Gastronómica Internacional de Lima - MISTURA 2010, donde se erigió a las papas nativas como producto estrella. Reconocimiento que además de simbolizar una justa reivindicación de los productores dedicados a este cultivo, representa una oportunidad para fortalecer el desarrollo asociativo en las zonas rurales como Pazos, donde debe integrarse a pequeños productores y organizaciones productoras de este noble tubérculo oriundo del Perú, procurando el desarrollo, conservando la biodiversidad, fortaleciendo la identidad andina y promoviendo su aprovechamiento; vía la obtención de cosechas que constituyan oferta regular en volumen y oportunidad. Toda vez que la demanda nacional e internacional por PAPAS NATIVAS es a todas luces creciente y sostenida, en un horizonte de tiempo prolongado y principalmente con perspectivas de precios atractivos. Pero sobre todo, que productos y productores de una zona tan caracterizada como es Pazos, tengan presencia y participación protagónica no solo en futuras Ferias Mistura, sino que obtengan los beneficios económicos como respuesta a su esfuerzo y mística demostrados generosamente y no sean olímpicamente ignorados como sucedió con ocasión de MISTURA 2010 realizado en Lima, durante septiembre del año en curso, quien sabe porque razones.


No obstante el impase señalado, el escenario para Tayacaja se torna propicio porque en su ámbito jurisdiccional incluye pisos ecológicos idóneos para la producción de tan importantísimo producto; entonces es tiempo de iniciar acciones concretas orientadas a poner en valor las papas nativas, como medida de solución a la inopia de gran parte de la población del vértice andino, propiciando además, el uso racional y rentable de la riqueza biológica del ande tayacajino y que la expresión “Tayacaja emporio de potencialidades” no solo sea una frase, sino que empiece a cobrar plena vigencia.

MAGNO GUTIERREZ ENRIQUEZ

Colaborador de Saposaqta

martes, 28 de septiembre de 2010

RECUERDOS DE NUESTRO PUEBLO

Pampas es la capital de la provincia de Tayacaja, departamento de Huancavelica; está ubicada en la parte central y meridional de un extenso valle y tiene como guardianes a dos colosos pétreos, el Yanapadre y el San Cristóbal. El valle está orientado de oeste a este, es bañado por las aguas del rio Opamayo, que nace en las alturas de San Juan de Pillo y se abre paso dificultosamente a lo largo de todo el valle, originando en su recorrido un sinuosos meandro; en la época de estío prácticamente se seca, pero en el verano aumenta su caudal y se desplaza en forma silenciosa haciendo honor a su nombre que significa “río silencioso” en nuestro idioma nativo.
Hernán Canales Acevedo (Pampas de Leyenda)

Todos los pueblos tienen algo que contar, historias reales o imaginarias que son las tradiciones y las sabidurías de los pueblos y pienso que detrás de un mito, hay algo de cierto que debemos conocer y revalorar.
Juan Taboada Mendes (Historias, Mitos y Leyendas en Tayacaja)

Tardes de mi pueblo
te recuerdo
recorriendo sueños
de infancias dormidas,
entre calendarios
de manos polvorientas,
Te recuerdo
con juguetes de molle
y cometa al viento.
Carmela Abad Mendieta (Poemario)

Tayacaja es reconocida como la capital energética del Perú, porque en su suelo se ubica la Central Hidroeléctrica del Mantaro la misma que proporciona energía eléctrica a una docena de departamentos del país. Su capital Pampas, está a 70 kilómetros de Huancayo, a 379 de la ciudad de Lima.

Tayacaja se enorgullece de ser la cuna del maestro Daniel Hernández Murillo, fundador y director de la Escuela Nacional e Bellas Artes hasta el día de su muerte. Hernández nació en la modesta aldea de Urpay comprensión del distrito de Salcabamba. En Lima y en las mejores urbes dio lustre a la pintura nacional.
Carlos Zúñiga Segura (Literatura de Tayacaja)

….”sigo volando feliz por el firmamento de los cielos de Pampas. Ahí está mi casa, con la tía mamá sentada en la vieja poltrona, en el corredor tomando sol o podando sus rosales, cantando, silbando esa canción triste que, todavía la escuchamos, “cuando va muriendo el día y se va ocultando el sol, no has visto como se agrandan, las sombras de la colina” Ahí están las palomas castilla de la vecina, que anidan en los huecos de los aleros, debajo del techo de tejas, engordando sus buches, moviendo sus cuellos, picoteándose, enamorándose….”
Antonio Muñoz Monge (Que nadie nos espere)

viernes, 17 de septiembre de 2010

A 20 AÑOS DE SU MUERTE


Sergio Quijada Jara

En nuestro medio existió y existe un grupo de investigadores de nuestro folklore, que trabajan en silencio. Sergio Quijada Jara fue uno de esos corajudos estudiosos. Nació el 5 de octubre de 1914 en el fundo Magdalena, distrito de Acostambo, provincia de Tayacaja.

Aunque existe una idea equivocada sobre la manera de ser del poblador andino, a quien se le cree parco, huidizo, cuando en realidad, el humor serrano posee una especial e ingeniosa ironía, una intención juguetona, fundamentalmente cuando se habla en quechua, que es riquísimo en recursos metafóricos, en sugerencia y sobreentendidos. De esta manera, Sergio Quijada Jara, fue recogiendo con paciencia y amor, esa manera de decir las cosas con gracia e ironía. Fruto de esa aventura dialogante es su irónico libro publicado en 1965, “El lenguaje del trago”.

En 1944, entrega su fundamental trabajo, “Estampas Huancavelicanas”, un hermoso y vital compendio del espíritu de un pueblo, sus fiestas, costumbres, leyendas, creencias, cantos, dramas, adivinanzas e insultos quechuas. En 1951, su libro, “La coca en las costumbres indígenas”, reivindica a la hoja sagrada de los Incas, testimoniando la cotidiana vida indígena en compañía de la coca, ya en chacchado o en esa sugerencia lúdica de leer las hojas.

Luego vendrá en 1958, su monumental trabajo, “Canciones del ganado y pastores”, con prólogo del peruanísta francés Paul Rivet. Dos años después, su libro “Cantuta flor nacional del Perú”, exterioriza su gran amor por esta flor y su jerarquía de símbolo patrio. En “Las aves en la Tradición Popular” (1970), nos acerca a la inmemorial y candorosa enseñanza de la fábula, donde la ficción se nos confunde, con la realidad de todos los días. El 26 de agosto de 1990 murió en Huancayo, ciudad a la que amó hasta los últimos rincones de su valle musical.

Autor: Antonio Muñoz Monge
Fuente: Revista Festival Julio Agosto 2005

domingo, 5 de septiembre de 2010

PUÑAL DE CACHITA BLANCA

"Los poetas somos viento del pueblo, nacidos para pasar soplando a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas” dijo alguna vez el poeta Miguel Hernández. En efecto, este aserto se confirma en el periplo fecundo por el vasto reino de la literatura de Tayacaja que viene a constituirse en palpitación vital del hombre enhebrado en el resplandor mágico de la creación literaria.

En reciente visita al barrio de Chalampampa he sentido ese permanente caudal alimentado por hechos cotidianos, cuyas pulsaciones en mayor o menor medida –trasladados desde su cotidianeidad al análisis y lección- se convierten en heredad que compromete impulsarla, valorarla y difundirla. En ese caudal iluminador de la palabra recordé a don Celso S. Abad, a su esposa señora Luzmila Idoña y a José nacido en abril de 1932, abogado, profesor y narrador.

José Abad Idoña ha publicado un trascendente libro de relatos “Puñal de cachita blanca” escrito no de las cosas sino de la esencia misma de las cosas como dice Pffeifer; por ello, Abad sabe y siente la textura de nuestro pueblo, sus personajes, sus asunciones cotidianas respecto del tiempo y la vida; y, así precisamente de ese conocimiento certero se nutre su palabra plena y florecida desde Salcabamba como una lima-lima aromada en el altar de los recuerdos.

Sus cuentos se vertebran en ese universo encantatorio de las tierras tayacajinas, de modo tal, que las imágenes amalgaman topías plena de angustias o florecimientos de una utopía porque el mundo cicatrice sus heridas.

Carlos Zúñiga Segura

Colaborador exclusivo de Saposaqta

domingo, 29 de agosto de 2010

EL CHUTITO DE LA RADIO


Gustavo Córdova Peralta

Desde 1935 en que Gustavo Córdova Peralta, “El chutito de la radio” se iniciara en Radio Huancayo, se había trazado definitivamente un destino, asistido por su pequeño charango y el amor indeclinable al quechua, que apuntalaron su alma gitana en el trajinar por este mundo.

Y en su caminar, forja el personaje a quien le dio mucho de su manera. No se equivocó en llamarlo el chutito, el apocado cholito, que va mostrándose de a pocos, con una gracia tímida como huyendo de un compromiso, y es que el chuto, es el cholo de la sierra que nada tiene, es el hombre desvalido, huérfano, a quien se utiliza, se ofende y de quien se aprovecha para la burla.

Córdova Peralta comprendía bien la situación que estaba planeando, de ahí, que Chutito, solo se insinúa en su gracia. Cuando nuevamente se le llama, se escabulle y se pierde en su propia confusión.

Radio Huancayo recoge esta peculiar manera de revivir el terruño. Con los “Zorzales del Ande” llega a Lima ambigua y sórdida, allá por 1938. Primero está en Radio “El Sol” que ha contratado al Chutito. Con el tiempo, se registra su paso, su figura bonachona por otras emisoras, Atalaya, América, Nacional, San Cristóbal, Santa Rosa y durante 17 años diariamente en Radio Luz, con su programa “Estampas del Perú”. Gustavo Córdova había llegado a mostrar una realidad olvidada y rechazada.

Inteligente y honrado, logró la sobriedad y la natural correspondencia de su temperamento con los quehaceres de su vida, en una permanente e insobornable conducta con lo nuestro. Por donde fuera, rastrillaba elegante y alegre un quechua dulcísimo, que eliminaba resquemores y reunía en torno suyo, cercanas reminiscencias del lejano terruño Pampas. Huayno de por medio, recuerdos, abrazos, una palabra cariñosa y la nostalgia de lo ido, se hacía más llevadera.

Autor: Antonio Muñoz Monge
Fuente: Revista Festival Julio-Agosto 2005