lunes, 10 de diciembre de 2012

CELEBRACIÓN DE LA VIRGEN PURISIMA




El escritor Carlos Zúñiga Segura publicó, hace algunos años,  un hermoso libro sobre las leyendas y hechos históricos en torno a la milagrosa Virgen Purísima: Patrona de Pampas Tayacaja. Justamente su celebración tiene lugar el 8 de diciembre (día verdadero) y el 20 de enero. En este libro podemos encontrar hechos, quizás, desconocidos para muchos de nosotros sobre esta venerada imagen. Este artículo corresponde a su presentación, en la pluma de su autor, y el Blog Saposaqta lo publica para conocimiento de todos los tayacajinos en el país y en el extranjero.  

En Pampas Tayacaja, se vive un sentimiento de profunda devoción a la Virgen Purísima. Se manifiesta en el entusiasmo intenso con que se encara la celebración de la Fiesta y el denuedo con la que la organiza; ese encanto que la envuelve, toma fuerza de la relación secreta entre la Santa Patrona y las realizaciones espirituales de las personas en su vida cotidiana.

La base de su alegría es la búsqueda de belleza en su más arraigada expresión. Los hombres y mujeres del ámbito tayacajino requieren gozar de las cosas apreciadas por ellos y ellas. Y, así, se encarnan sus aspiraciones en la infinita devoción de los fieles en la liturgia religiosa en sus vestimentas elegantes, en los aperos de cabalgaduras, en las enjalmas coloridas hechas con primor por manos reconocidas, en la calidad de las bandas de músicos y la orquesta, que suscitan el deleite de personas cuya sangre hierve, el gusto de bailar incansablemente.

No deja de ser uno de los atractivos estéticos principales la pirotecnia con aparatosos castillones nocturnos, cohetes y buscapiés que son el lucimiento en la plaza, que se engalana así a la salida de la misa cotidiana. También el despliegue de fausto religioso de las andas y el adorno del templo, y los arcos de flores que se levantan para derramar pétalos perfumados, al paso de la sagrada imagen.

Todas estas realizaciones se sustentan en la fuerza ordenadora de la conmemoración religiosa, verdadero motor del pensamiento que se concreta en las celebraciones. En ese camino lo bello está en el concierto de voluntades para testimoniar su veneración y gratitud a la Virgen por los favores concedidos a nivel colectivo, familiar  o personal; luego, la recreación y el gozo de la vida, pues todos contribuyen al estado de ánimo jubiloso que caracteriza la fiesta.

Así, procurando reunirse todos dentro del dilatado espacio en que se realizan los actos litúrgicos o los mundanos, se tiene la íntima convicción que el tayacajino sabe divertirse del mejor modo, sabe comprender la devoción con acendrada fe y mejorar en su vida espiritual siguiendo el camino de elevación sobre las debilidades humanas. Pero, principalmente, se revela la importancia de la creencia compartida para mantener en sus vidas ese arraigo al mundo propio, que celebra como lo más vital.

El acto religioso es una confraternidad, explícita en ese caso, en que la madre celestial, mujer sin mancha de pecado, y, por eso, todo bella, acoge a sus hijos hermanados y felices año tras año en buena disposición de ser felices.

Y el hecho de buscar la felicidad, derivado de la ya señalada búsqueda de la belleza, comporta la de riqueza, que es lo que le ofrecen los devotos a la Virgen en el despliegue de los frutos de la tierra el 20 de enero y, antes, el 8 de diciembre, agradeciendo su ayuda en proveerlos y sabiendo que se alegra al ver el buen uso que se hace al apreciarlos, en un heroico despliegue de su potencial terreno, para realizar una fiesta inolvidable.

CARLOS ZÚÑIGA SEGURA
Colaborador exclusivo de Saposaqta

lunes, 3 de diciembre de 2012

PAMPAS: CRECIMIENTO O DESTRUCCION



Publicamos una reflexión muy interesante sobre el futuro de Pampas, en la pluma de nuestro colaborador Magno Gutierrez Enriquez

Con el mismo entusiasmo con el que nos pronunciamos cuando ocurren gratos acontecimientos dignos de todo reconocimiento en afirmación de nuestro añorado terruño, en esta ocasión pretendemos llamar la atención respecto de la nostálgica cuando no preocupante discordancia que se observa no solo a nivel de la urbe, sino en el valle mismo de Pampas Tayacaja,  manifestado entre otras desproporciones en la ciudad-por la aplicación de la cultura fenicia en su mas cuestionable extremo, que la viene convirtiendo en una bulliciosa, desordenada, irrespetuosa y hasta descuidada localidad, arrebatándole su otrora condición de  serena, acogedora, limpia y tradicionalmente  ciudad preciosa, por la que los Pampinos de corazón anhelamos sentimientos sin tiempo ni distancia para servirla, amarla y recordarla por toda la vida.

Si bien el paisaje de la región sierra generalmente presenta la regularidad de montañas, planicies y quebradas de caprichosa configuración física y difícil acceso con una suerte de monotonía territorial, en esta misma región existen sectores privilegiados que por su   singular disposición espacial despiertan admiración  como ocurre con el valle de Pampas, que desde su nacimiento se abre paso hacia un extenso y hermoso valle con apariencia de una inmensa mesa de billar adornada por especies arbóreas, arbustivas y colorida presencia de animales en pastoreo, celosamente circundado por enormes montañas y modelados por los caprichosos meandros del legendario Opamayo, que le otorga un ambiente alegre, continuo  y siempre primaveral, brindando a su vez una bella sensación óptica de invalorable aprecio, por su excelente y excepcional configuración geográfica, constituyéndose en un afortunado regalo de la naturaleza para propios y extraños, toda vez que no solo se circunscribe al aspecto puramente paisajístico, sino que además, representa un recurso natural altamente productivo para su población.

Por las anotaciones señaladas, no dudo que colegirán conmigo la preocupación de que una generalizada actividad comercial desordenada, invasora, que adolece de la mas elemental planificación, sentido de orden y principalmente que no siente respeto por la población, a la par de un  crecimiento urbanístico desordenado que no solamente compromete los ámbitos urbanos, sino la hermosura del valle, representan un potencial riesgo que quizá en el escenario actual no sea percibido en su verdadera dimensión, mas con el correr de los años podríamos estar lamentando de no haber actuado en su oportunidad y no  tardíamente como siempre suele suceder.

Debe quedar claramente establecido que nuestra preocupación para nada se opone al crecimiento y desarrollo de la ciudad, a la actividad comercial que dinamiza la economía local generando ocupación e ingresos, siempre y cuando sean desarrolladas dentro de los marcos del orden, respeto, con planificación armoniosa y coherente, pero sobre todo conservando y evitando la incidencia de impactos negativos para la integridad de la población y el precioso valle de Pampas, expresar inquietud por esta plausible causa considero de alguna manera es tarea de todo verdadero Pampino y en mayor medida de las instituciones oficiales que deberían actuar con firmeza y rigurosidad, a fin de que nuestro querido Pampas Tayacaja, siga siendo el lugar añorado  y admirado por sus hijos y por todas aquellas personas que la visitan.

MAGNO GUTIERREZ ENRIQUEZ
  COLABORADOR DE SAPOSAQTA
Correo: gutierrezmagno@gmail.com


lunes, 12 de noviembre de 2012

ARTE ANCESTRAL EN TAYACAJA







En tiempos  en que costumbres y pensamientos  disminuyen  y la identidad se convierte en un nuevo campo de lucha y de conquista, el arte ancestral se instituye en un singular referente que entre otros elementos  del saber humano surge como facilitador de la gestión del conocimiento, permitiéndonos reflexionar  críticamente a cerca de la realidad, visionar el futuro,  asumiendo  las decisiones pertinentes, formulando nuevos proyectos de conservación y rescate, pero a su vez,  buscando integración  para desarrollos sostenibles en una coexistencia multicultural del mundo globalizado.

En ese contexto el SANTIAGO DE TAYACAJA Y EL TIPAkI TIPAkI, son solo muestra de dos identificadas manifestaciones artísticas ancestrales  de las muchas existentes en la meritoria tierra Tayacajina que dispone de un vasto patrimonio cultural;  manifestaciones caracterizadas principalmente por su autenticidad con antecedentes que encierran expresiones de síntesis de la cultura, con simbolismos mágico-religiosos, enlazando figuras, movimientos y mensajes impliciticos que permiten trasmitir información, procedimientos y sentimientos colectivos-que no se trata solo de una inquietud psicomotora o estética.

Son  pues verdaderas expresiones artísticas con contenido filosófico, social, económico y psicológico, y como sostuviera el ruso Lev Semiónovich Vigotsky, las expresiones  folklóricas como las señaladas,  tienen carácter masivo y comprometen al colectivo, constituyéndose en mediador histórico-cultural para quienes lo practican, es decir educan e instruyen en valores. Razón por la que tanto el Santiago como el Tipaki Tipaki de Tayacaja, encierran invalorable contenido cultural y a través de sus presentaciones de impresionante colorido, despiertan actitudes y valores tan requeridos en los tiempos actuales para garantizar una vida democrática.

El reciente reconocimiento de  ambas expresiones artísticas como Patrimonio de la Nación por parte del Ministerio de  Cultura, en estricto no significa más que un acto de justicia y la reafirmación del verdadero valor de tan importantes expresiones artísticas, en el entendido que para ello ha sido necesario la perseverante participación de organizaciones generosas como Hatun Huancavelica y coetáneos como Carlos Zuñiga, Manuel Suarez y muchos otros identificados con la causa de Tayacaja. Precisamente por ello me permití la osadía de esbozar este pequeño ensayo, movido más por el entrañable aprecio al querido terruño que ha sido de alguna manera reivindicado con estos reconocimientos y por el regocijo mismo del hecho, que por conocimiento sobre el tema.

Sin ninguna duda con el reconocimiento de nuestro  Santiago y Tipaki Tipaki,  la autenticidad que caracteriza a Pampas Tayacaja ha quedado palmariamente demostrada, ya que nuestras expresiones artísticas no solo abordan  simples acopios memorísticos de hechos y de personas, sino que se trata de hechos ancestrales tangibles de cara a la realidad.

Finalmente rescatando la obligación sincera de ser hijo del primoroso, alegre y siempre acogedor valle de Pampas Tayacaja, manifiesto mi infinita alegría,  y reitero mi afectuoso reconocimiento a quienes impulsaron y lograron la cristalización de estos logros.

MAGNO GUTIERREZ ENRIQUEZ
  Colaborador de SAPOSAQTA 

domingo, 4 de noviembre de 2012

DOS RECONOCIMIENTOS Y UN DESTINO




Esta primera semana de Noviembre del 2012, el Ministerio de Cultura ha reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación a nuestro Carnaval del distrito de Acraquia. Conocido como el Tipaki Tipaki. Cabe destacar que igualmente en el mes de setiembre del presente año, el Ministerio de Cultura reconoció también como Patrimonio Cultural de la Nación a nuestro Santiago tayacajino.

Estas gestiones a cargo de la Asociación Cultural Hatun Huancavelica fueron complementadas con el aporte histórico científico de nuestro colaborador Carlos Zúñiga Segura.

El Blog Saposaqta publica en esta oportunidad una semblanza de estos dos hechos históricos para la Provincia de Tayacaja en la pluma de su colaborador.

En el vasto reino de las numerosas tradiciones y costumbres, que florece desde tiempos ancestrales en la provincia de Tayacaja, el Carnaval  y el Santiago constituyen sin duda, uno de sus registros masidentitarios, en tanto signo y aroma enraizada en el paisaje interior de hombres y mujeres de la provincia.

Descubrir, señalar, valorar y difundir sus expresiones vivaces es el común denominador de un pueblo, que sabe y siente el preciado legado recibido de sus abuelos y padres en las distintas aristas de la gran aventura de vivir. Por ello, la provincia de Tayacaja es escenario privilegiado, donde cada año se realiza el Carnaval y el Santiago en la mágica apoyatura de su valor y mensaje.

En lo que respecta al carnaval, las consideraciones valederas del Tipakitipaki en tanto su sentido profundo y el papel colectivo de la comunicad tayacajina es proyectora de imágenes de armonía en los tiempos acuciantes que vivimos. En el plano histórico, se puede señalar como una de sus aristas primordiales el valor de continuidad en la hondura de los sentimientos exultantes que se amalgaman, en cada etapa de su florecimiento en carnaval.

La autenticidad conservada en la festividad del Santiago, al paso del tiempo constituye la belleza espiritual del hombre compenetrado con  sus grandezas y flaquezas en el mundo andino; en esa perspectiva, todas las instancias del rito ganadero asocian el florecimiento estético, que bien se puede admirar en el adorno de las casas con cruces de ichu, el entierro de la ofrenda o “despacho”, la combinación de las cintas, la admirable textura musical de los instrumentos, los espacios y tiempos que la ceremonia ritual impone desde su tradición, la reverencia a Wamani, es decir el florecimiento de la Pachaca como el universo de la concepción andina, reflejan en suma su valor histórico y su coherente asunción estética.

Celebración del Santiago en Tayacaja y Carnavales en la provincia de Tayacaja son dos trabajos, cuya autoría nos pertenece; y, que han contribuido decididamente a su Declaración como Patrimonio Cultural de la Nación, hecho que nos  gratifica espiritualmente.

Carlos Zúñiga Segura / Colaborador exclusivo de Saposaqta

viernes, 5 de octubre de 2012

EL ORIGEN DE PAMPAS



Cuenta la leyenda que antiguamente el pueblo de Pampas era una planicie pantanosa donde abundaban los puquios o manantiales conformada por grandes pastizales que crecían tupidamente sobre los pantanos y, al caminar sobre ellos, se movían como colchones de agua, Por esa inestabilidad le decían “payapan  wiksan” o “panza de vieja”. Además de la tupida vegetación de pastos naturales, crecían todo tipo de plantas en forma abundante; habían grandes matas de “api itana” y también la “mula wañuchi”, dos variedades de ortiga que abundan por la zona. Esta pradera pantanosa era utilizada por la comunidad de Huaribamba como “echadero” para el pastoreo y engorde de su ganado.

En la cabecera de Pampas, situado al noroeste del valle, estaba ubicado el Repartimiento de Pamuri, donde los españoles tenían sus Obrajes, consistentes en unos telares donde exigían a los indios producir telas, y por ese motivo se llamaban “telar wasi”. En ese centro poblado habían construido, como buenos cristianos, una capilla donde celebraran los oficios religiosos. El centro poblado más próximo de importancia, era el pueblo de Huaribamba, donde estaban las autoridades y contaba con los servicios de un sacerdote.

Un buen día, un pastorcito que se hallaba apacentando los ganados observó que una vaca había parido, en un lugar de difícil acceso, junto a una enorme roca y rodeado de abundante “api itana”. El pastorcito entró con mucha dificultad hasta ese lugar con el objeto de auxiliar al animal, y se dio con la sorpresa de que sobre la piedra había una imagen de un santo. El muchacho quiso trepar a la roca para sacar la imagen, pero todo el esfuerzo que hizo le fue inútil.  Después de auxiliar al becerro y dejarlo a buen recaudo, se fue a Huaribamba para dar parte de lo ocurrido a sus patrones, quienes extrañados por el relato, se fueron entre varias personas para constatar los hechos. Efectivamente penetraron con grandes dificultades hasta la gran roca y pudieron ver que el pastorcito no había mentido.

Quisieron sacar la imagen, pero les fue imposible y regresaron al pueblo a dar la noticia al cura y a los vecinos sobre el “milagro” ocurrido. Todo el pueblo se trasladó en caravana, encabezados por el cura, y penetraron al lugar, logrando sacar la imagen que era nada menos que la de San Pedro, y la trasladaron en procesión a la capilla de Pamuri, donde le hicieron las atenciones litúrgicas  y celebraron una misa en Acción de Gracias.

Al día siguiente de los hechos, cuando la población acudió a visitar al santo, se dieron con la ingrata sorpresa que éste había desaparecido . Pensaron que alguien había cometido el sacrilegio de apoderarse del santo; lo buscaron casa por casa, pero nada;  la imagen se hizo humo, hasta que la hallaron en el mismo lugar donde la habían encontrado. Nuevamente los fieles fueron a recuperar la imagen, encabezados por el cura y esta vez la trasladaron hasta Huaribamba, donde le rindieron los honores respectivos; pero al día siguiente, nuevamente la imagen desapareció de este lugar.

Entonces fue cuando los pobladores comprendieron que la imagen de San Pedro quería permanecer en el mismo lugar del hallazgo, y fue de esa forma que empezaron a realizar los trabajos de sangría para secar el pantano, y luego hicieron el trazo de la capilla que albergaría al santo, respetando el lugar de su hallazgo e hicieron los trazos de un nuevo centro poblado que originalmente fue denominado como “San Pedro de Tayacaja”.

Cuenta la tradición, que al principio las paredes de la capilla en construcción eran tan anchas, que el capataz las vigilaba montado en su caballo, con el que daba vueltas sobre ellas. Posteriormente el pueblo se convirtió en Villa, y luego la Villa en Ciudad, perdiendo también el nombre de San Pedro de Tayacaja por el de Pampas, que según los estudios realizados por Horacio Monge, deriva del genérico “bamba”, porque todas las principales  ciudades que conforman la provincia de Tayacaja terminan en “bamba”, tales como: Huaribamba, Colcabamba, Surcubamba, Salcabamba, Matibamba, etc. O sea Bambas o Pampas.

Según nuestro modesto parecer, el nombre de Pampas sería la generalización de los lugares que conforman el extenso valle, entre los que tenemos: Huanupampa, Aquinopampa, Qochapampa, Qollpapampa, Chalanpampa, Pampablanca, Tovarpampa etc.

Actualmente aún quedan algunos rezagos de los manantiales que abundan en la ciudad. Tenemos el de Valiana Puquio en la propiedad de la familia Vega, el otro del barrio de Chalanpampa, cerca al cementerio. Existe pues abundante agua en el subsuelo de pampas, ya que antaño, cuando no había servicio de agua a domicilio, numerosas familias contaban con pozos artesianos en sus casas.

Fuente: Pampas de Leyenda
Edición: Octubre del 2003
Autor: Hernán Canales Acevedo

miércoles, 26 de septiembre de 2012

SANTIAGO TAYACAJINO PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACION





La pasada semana fue bastante importante para la Asociación Cultural Hatun Huancavelica.  El Ministerio de Cultura  anunciaba que la gestión emprendida por esta Asociación Cultural había llegado a buenos términos, al haber sido declarado al Santiago Tayacajino como Patrimonio Cultural de la Nación.

Fue una gestión emprendida hace algunos meses por la Asociación Cultural Hatun Huancavelica, presidida por Teodor Roca y su equipo de trabajo. Primero fue sensibilizar a las autoridades municipales de Tayacaja para que tomen conciencia de la importancia de preservar su patrimonio cultural, antes que corrientes “modernas” lo tergiversen o lo deformen y las nuevas generaciones de jóvenes tengan que observar un Santiago trastocado por gente irresponsable que desconocen la importancia histórica de cualquier manifestación cultural de los pueblos.

Luego de esta etapa de sensibilización, que no siempre tuvo la acogida del caso, la Asociación Hatun Huancavelica buscó el apoyo de escritores como Carlos Zúñiga Segura, y otras personalidades de investigación histórica de esta expresión o manifestación cultural,  para completar el expediente a presentar en el Ministerio de Cultura.

Los costos de los continuos viajes para recoger información fueron cubiertos por esta Asociación Cultural. Sin embargo agrupaciones de residentes tayacajinos lejos de apoyar esta iniciativa, quisieron desprestigiar a esta joven Asociación Cultural Hatun Huancavelica, lanzando petardos acusatorios a sus integrantes..

Este acontecimiento cultural de importancia para Tayacaja, largamente soñado por nuestro pueblo, queda pues grabado en la historia de la provincia, siendo la primera expresión cultural reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación, gracias a la iniciativa de una joven Asociación Cultural Hatun Huancavelica.

A la ceremonia de presentación a los medios de información del país, fueron invitados por el Ministerio de Cultura y la Asociación Cultural Hatun Huancavelica, Autoridades Municipales Tayacajinas y del Gobierno Regional de Huancavelica.

Saludamos desde este Blog Saposaqta a esta Asociación, por esta iniciativa, y como dice uno de sus documentos “HATUN HUANCAVELICA es una institución sin fines de lucro, cuyo propósito es rescatar y afirmar la identidad, costumbres y tradiciones en todas sus formas de la Región Huancavelica.

  

domingo, 16 de septiembre de 2012

EDUCACION ESCOLAR RURAL EN TAYACAJA




El autor del presente estudio es el antropólogo tayacajino Nestor Godofredo Taipe Campos, nacido en Colcabamba, con estudios de Post Grado en Mexico. Tiene varias publicaciones sobre cultura, sociedad y educación en los andes peruanosSaposaqta publica un extracto sobre el contexto histórico de la educación en nuestro país.

Hasta antes de la década de 1970, en ninguna de las haciendas tradicionales de Tayacaja, hubo escuelas para los hijos de los campesinos indígenas. Para la masificación de la presencia de las escuelas primarias en los poblados campesinos ha sido decisivo el desmoronamiento de la hegemonía rural del sistema de haciendas tradicionales.

Los hacendados no permitieron el acceso de sus haciendarunas (o campesinos de hacienda) a ese servicio. López escribe “En la mayoría de los casos, y casi hasta la entrada de la década del treinta, la escuela  estuvo ausente de todo ese engranaje social por cuanto el hacendado no permitía que los indios accedieran a la educación. Y al no permitirles el acceso a la escuela tampoco se les permitía que aprendieran el castellano. Indio leído, indio perdido; Indio instruido, indio torcido; eran lemas que se repetían.

La historia peruana ha registrado que en las comunidades indígenas las escuelas rurales no fueron bien vistas por los miembros del grupo del poder local, porque hubo temor que los indios tomaran conciencia de sus derechos legales y pudieran hacerlos prevalecer. Los dominantes, intentaron mantener a los indígenas en una “cultura del silencio” o manteniendo al “indio mudo”. Los campesinos indígenas se hallaron excluidos de la toma de decisiones, hecho que implicó un permanente secuestro de la palabra colectiva, a la que se le impidió e impide hablar de lo que en verdad interesa, y se les obliga hablar de lo que el sistema necesita para funcionar.

Que los miembros de los grupos de poder local impidieran al indígena el acceso a la escuela y no permitieran que aprendieran el castellano, no impidió que ellos usaran y usen al quechua, desde diferentes perspectivas, como un medio de dominación. Por ejemplo los hacendados serranos, para comunicarse con otros sectores sociales, usaron el castellano; pero, para comunicarse con los indígenas usaron el quechua. En otros casos los hacendados se sirvieron de capataces y administradores bilingües y que conocían a perfección tanto la ideología del patrón como la los súbditos.

Si hubo actitudes negativas de los dominantes respecto al acceso de los indígenas a la educación. ¿Cuál ha sido la actitud de la población respecto a la escuela?

La escuela como estrategia a largo plazo, para los campesinos, está vinculada con la noción de progreso, en contraposición a su situación de atraso, y significa un medio de salir de la condición campesina, que es vivida como algo muy pesado y sufrido. El valor de la chacra ha sido sustituido por el valor del colegio, que permite acumular en la cabeza una riqueza que nadie se lo puede robar. Aún cuando la escuela ha sido incorporada en las comunidades como una suerte de paquete cerrado, que se acepta sin saber lo que hay adentro, la educación escolar es considerada la mejor herencia campesina.

Fuente: “Educación Intercultural: Propuestas para sociedades quechua hablantes”
Segunda Edición 2010 Digital
Autor: Godofredo Taipe Campos
Extracto del capítulo “La Educación escolar rural”