sábado, 15 de mayo de 2010

NUESTROS ESCRITORES


NUESTROS ESCRITORES

En el vasto reino de la literatura de Tayacaja, la presencia de escritores de distinta generación viene a constituirse en una permanente palpitación vital del hombre enhebrado en el resplandor mágico de nuestra tierra. Así lo venimos señalando en Cielo de fiesta en Tayacaja y en Literatura de Tayacaja que congrega signos y aromas en cuento, ensayo y poesía.

Esta virtual tradición literaria se funda desde el ayllu jamutay que es la hechura de la palabra al calor de la tullpa desde la sabiduría familiar, donde los kenkos (metáforas), watuchis (adivinanzas), willanakuy (cuentos), yachanakuy (consejas) y hahuachicuy simi (fábulas) florecen con galanura en Tayacaja.

Estos postales están consagrados a destacar algunos libros de autores nacidos en nuestra tierra.

Odón Cabezas Tovar nació en Paucarbamba, es profesor en la especialidad de Lengua y Literatura y editor de la revista “Paucar”. En setiembre del año 2000 publica SEÑOR WAMANI (Cuentos folklóricos) en cuyas páginas relata vivencias sucedidas en “las noches lóbregas de tupida neblina o frías noches de estrellado cielo, a veces bajo la pálida luna, antes que las aladas manos del sueño pose en las pupilas”. Su palabra viva cubre intensa travesía al relatarnos sobre El zorro y el jumento, La suegra de la perdiz, El Qarqacho, El Manchachicu, Señor Wamani, El Pisthaco y Los mineros donde nos cuenta: “Durante los años de permanencia en las aulas del Colegio Nacional San Pedro de Tayacaja” hoy Daniel Hernández, nunca recibí visita alguna (...) Esta soledad se debía a que yo era forastero, procedente de un lejano y olvidado distrito al cual se llegaba cruzando agrestes punas a lomo de bestia”.

Jesús Rafael Gutarra Luján es un autor consagrado, autor de los libros La Amilda está en el cielo; Tiempo de fuego y alegría, La muchacha de la sonrisa más bella del mundo. Sus relatos tienen por escenario nuestra tierra tayacajina, donde el autor vivió los años de su infancia y juventud para luego emigrar a Lima y Piura donde paralelo a su labor profesional cumple activa labor cultural. Gutarra nos dice en El Supay que nos ganó la alegría: “ Me acuerdo que fue miércoles que el Juancho Quillincho apareció tirado bocabajo, oliendo a pólvora y huevos podridos y con su corazón en la mano. Es el supay, comentaban, ha vuelto a vengarse. Y así fue. Un domingo al mediodía se apareció echando fuego y después de matar a quien quería, nos dijo: ustedes no tienen ojos ni oídos ni lenguas. Y nos fuimos quedando ciegos, sordos y mudos. Poquito a poco la gente fue desapareciendo de Mollepata”.

Juana Abad Rodríguez tiene la capacidad de adentrarse en las nervaduras de la literatura oral, es decir, en los mitos, leyendas y cuentos que eslabonan lo real maravilloso. Tiene en calidad de inédito un libro de relatos y en esos estadíos interiores nuestra escritora sabe y siente que su palabra es el fuego de la pasión creadora presente en Los Runamicujs, El alma condenada, Chalam David, El jarjaria de Rayan, El condenado de Mitupata. y en Nostalgias donde nos cuenta: “Viajar de Luichu a San Lorenzo en noches de luna deslumbrante, ante la cordillera occidental toda azul y tan imponente que tiene la sutileza de hacernos sentir diminutos ante Dios y gigantes ante la vida; mientras se sube la cuesta percibiendo a flor de piel la tierra cálida y una brisa refrescante, se siente en la soledad del paraje la compañía del rumor cantarín del Mantaro y la alegrías de saludarse al cruzar en el camino con los de Quintao y Jatuspata”.

Mesías Arias Segovia es un valioso escritor nacido en Tocas. En setiembre de 1995 publicó el libro Hombres del Perú profundo (Los Amarus) cuya lectura nos cautiva desde sus páginas iniciales hasta adentrarnos “en la soledad de las noches” y cantar “canciones con una música y voz divinas” o prometer a los cuatro vientos que “Iré con mi vaquita tras los viajeros que van a Pampas. Si me quitan a mi negrita saltaré al barranco. Prefiero morir”. Yaycupacuy, El forzudo y el diablo, Eusebio el peleador, El brujo invitando a la reunión de ancianos, El cura y la Mula; y, Benita la lunareja son algunos de los relatos que Arias asume con la palabra fresca de su Tocas de belleza indescriptible.

Como los escritores “somos vientos del pueblo, nacidos para pasar soplando a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas” en las próximas Postales de Tayacaja seguiremos aproximándonos a la creación literaria de nuestros escritores.


Carlos Zúñiga Segura
En exclusiva para Saposaqta

sábado, 8 de mayo de 2010

SENTIMIENTO PAMPINO



SENTIMIENTO PAMPINO


En épocas en que las tradiciones se debilitan y la identidad se configura en un nuevo escenario de lucha y conquista, consideré oportuno reencontrarme con mi pueblo, recordando con gratitud, cuando no con nostalgia, vivencias experimentadas en tiempos pretéritos, expresando:

Pampas pueblo querido, te extraño….Te quiero

Por tu primorosa campiña, por tu límpido horizonte. Por ser reconocido como acogedor y generoso pueblo. Por tus oportunos e incomparables productos, que cual dispensa inagotable, cotidianamente nos ofreces.

Por la gentileza de tu gente. Por los amigos de ayer, hoy y siempre.

Por los recuerdos imperecederos de transitar en fila india tus hermosos parajes, trajinando incansables pertrechados de los famosos “chancabuques”, la chompa al cuello o atada a la cintura y con los recordados “morrales” en el dorso.

Por escalar con empeño, sudorosos y en franca competencia, procurando coronar la cima de imponentes montañas como el famoso San Cristóbal, el Yanapadre o Toroccaicuna, Aya Orcco, Atoc.

Por recordar lugares de grata evocación como: Viñas, Yacuraquina, Yarccacancha, Muchca, La Colpa, Rundo, Pampa blanca, Allpahuasi, Purhuay, Ahuaycha, Acraquia, Colca, Pillo. Pamuri, Valiana Puquio, así como los guindales de Pacamarca

Por las históricas tardes deportivas con la participación de equipos de antaño como: Impuestos, Club Obrero, Once estrellas, Porvenir, Daniel Hernández, Municipal de Ahuaycha, Winpey, Octavio Bertolero, Chalampampa, Sporting AFAP, Diamante, entre los que vienen a mi recuerdo, sosteniendo encuentros marcados por la dura competencia, pero no obstante la visible rivalidad, siempre con respeto y confraternidad.

Por noches aquellas de jarana y serenata. Por los amoríos primaverales. Por CCarhuaturco y Chalampampa.

Por la Escuela Pre vocacional de Varones 521, Escuela Primaria de Mujeres. Por el ex INA 23, más conocido como el Agro. Por el Colegio Daniel Hernández. Por el Colegio Nuestra Señora de Lourdes. Claustros inolvidables de sólida enseñanza y formación.

Por las oportunidades que disfruté del sabroso Cuchicanca, el papachupe, la pachamanca, el mondongo y entre muchos otros singulares potajes, el reparador caldo de cabeza.

Por las veces que trepé a un frondoso guindo o me colgué de la rama de un exótico tumbo, para coger y saborear de la dulzura de sus frutos. Por las veces que un robusto eucalipto me prodigo su sombra, cuido de mis sueños, de mi esperanzador y alegre despertar.

Por las contiendas peloteras entre barrios en Álvaro Pampa, en circunstancias desalojados por su propietaria doña Rafaela, o en la canchita conocida como Pampa de chuihuaco. Por la jerga y mozonadas picarescas originales y muy propias del terruño.

Por las veces que tendido sobre el lecho de verdes campos, contemplé tu azul horizonte, observando el cadencioso vuelo de torcazas y zorzales, escuchando a la vez, el alegre trinar de los jilgueros.

Por el brillante día que al salir el sol, calienta las mañanas heladas de julio, interfiriendo a veces alegremente con los lluviosos días del invierno y manteniendo dinámica la naturaleza. Por las veces que en mi huerto posado vi un gorrión dando saltos, brincos, vuelos y cantando su melodía con gran señorío

Por observar al final del día el silbido de los frescos vientos y la espectacular sombra de árboles y cerros al ponerse el sol, y entrada ya la noche, por disfrutar del bullicioso croar de los batracios.

Por el primaveral sol que bajo sus rayos me permitió practicar la natación y en actitud terapéutica - deportiva pescar “chocces” en el legendario Opamayo. Por mis romances juveniles, bajo la sombra de un robusto eucalipto, o un verde y curvilíneo aliso, en tertulias de ternura y promesas interminables.

Por la tradicional FIESTA DEL 20 DE ENERO, el Santiago con longor, jarahuis, chicha de jora y pito de achita (quiwuicha), por las festividades de mayo, por los ancestrales tipaqui-tipaqui, todos ellos alegrados y matizados por el ya famoso machu chiurur.

TE AMO PUES PAMPAS PUEBLO MIO

Por tu valle

Por tus tradiciones

Por tu hospitalidad

Por mis amigos

Por la Santísima Virgen Purísima Patrona del pueblo.


MAGNO GUTIERREZ ENRIQUEZ

colaborador de Saposaqta


lunes, 3 de mayo de 2010

AGUAS TURBIAS, AGUAS CRISTALITAS


Saposaqta ofrece un comentario sobre el Libro de Luis Andrade “Aguas turbias, aguas cristalitas”, del analista Gabriel Ramón Joffre, estudio realizado en Pampas Tayacaja y publicado por la Universidad Católica del Perú. Al contrario de la cultura occidental, que privilegia un único medio de acceder al conocimiento a través de la razón, la cultura andina se diferencia de ésta, por presentar variadas formas de acceso al conocimiento y/o sabiduría: y esto puede ser mediante el conocimiento racional, el universo de los sueños, la intuición, la observación de los fenómenos de la naturaleza, etc.


El mundo de los sueños en los andes subcentrales


Con imaginación y tacto, este libro muestra la interacción entre vigilia y mundo onírico, y usa el sueño (técnicamente: el relato del soñante sobre lo soñado) como evidencia cultural. Aguas turbias… busca esbozar una visión andina de los sueños, explorando como se concibe el sueño en esta cultura. En este sentido Luis Andrade ha cruzado al menos tres fronteras:


Primero, ha recopilado relatos sobre sueños, lo que de por si constituye un tipo de etnografía intima y ardua. Segundo, ha lidiado con testimonios en dos idiomas,. Tercero, la mayoría de sus entrevistados residen en Pampas Tayacaja, azotados por la violencia político-militar de los años 80-90, en un departamento con uno de mayores índices de pobreza en el Perú.


Luego de la introducción donde explica como llegó al mundo onírico pampino, los tres capítulos van en doble pendiente. La primera es geográfica: de la localidad focal, Pampas Tayacaja en Huancavelica, a la región. (Andes Surcentrales). La segunda escalada va en paralelo: de la experiencia onírica concreta en relación con determinados acontecimientos durante la vigilia y finalmente la manera de narrar sueños en una lengua o mejor dicho en el cruce entre dos lenguas, el quechua y el castellano. En el tercer capítulo Andrade aborda ciertos rasgos peculiares usados al hablar de los sueños en castellano andino, como por ejemplo la inclusión de “dice…dice que..” Esto último emparenta la manera de narrar sueños y la de narrar cuentos. El libro cierra con un epílogo y la transcripción de algunos sueños.


De lo pampino a lo andino. Tal vez por tratarse de un ensayo, la situación política de Pampas o pedido de los entrevistados, la identidad y el número de informantes es algo difuso. Según nuestra contabilidad basada en testimonios incluidos, los entrevistados en Pampas fueron aproximadamente 10 y 5 en la ciudad de Lima.


Ya que el libro desemboca en el nivel regional y luego andino, ¿Qué significa Pampas en relación a estos contextos mayores?


A mediados del siglo veinte, el término “andino” fue acuñado para reemplazar a “indio” y “serrano” Al sustituir términos raciales, culturales y geográficos tal adjetivo se hizo tan amplio que su valor es referencial pero no explicativo.


Luego de presentar los sueños oraculares hallados en Pampas se plantea precisamente la cuestión ¿serán andinos?


En los sueños del tipo acertijo, Andrade ha identificado una serie de símbolos (aguas turbias, aguas cristalinas, barro, maíz) cuyo significado “no solo es conocido” y compartido por buena parte de la población de Pampas y por la mayoría de los migrantes de la sierra subcentral entrevistados en Lima, sino parecen estar difundidos a lo largo y ancho de los andes.


Sin embargo, lo mas intrigante de este segundo capitulo son las anomalías, es decir cuando el significado de los símbolos no es compartido. Los cambios de significado pueden darse diacrónicamente o sincrónicamente como observa Andrade, especialmente en el caso del piojo, que incluso entre los pobladores de Pampas no es unánime.


Si alguien te llama “piojoso” en Lima, es difícil pensar que se trata de una expresión de cariño. No obstante un cuento de Huancané (Puno) concluye: Esto (el piojo) creó Dios para amistarnos. El piojo se dice que hace siempre amistar a marido y mujer (recogido por Arguedas). Souffes en una fina serie de artículos ha mostrado que, mirando con lupa, el piojo es un pequeño mundo de significados. Hay varios tipos de piojos y al contrario de lo que significa para muchos pobladores urbanos (pobreza, suciedad) el piojito de la cabeza es símbolo de solidaridad entre las personas de campo: despiojarse implica compañía, afecto.


En los casos mencionados por Andrade, además del piojo, esto podría aplicarse a las flores, prefiero soñar con un ramo de flores que con una corona de flores. No es lo mismo soñar con un perro (o un zorro) que con el mismo queriéndote morder. Al entrevistar a Benjamina y Eduvigues en Pampas, Luis Andrade observa que ambas coinciden en considerar al burro como indicador onírico “de pronta recepción de dinero” Si uno vuelve a los testimonios de estas señoras, podrá observar que en ambos casos que los burros están “cargados”, en el primer caso con maíz y en el segundo sin especificar. Uno podría agregar que no es el burro el indicador, sino la carga. Se explica que el maíz y el trigo son para la buena fortuna.


Con el Libro Aguas turbias, aguas cristalitas, la esfera onírica parece abrirse como un emporio de información y dialogo. Sospecho que casi automáticamente, como me ha sucedido durante y después de leer este libro, el lector comparará la evidencia presentada por Andrade con sus propios sueños, y con la información a su alcance.

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FICHA:

Comentarista Gabriel Ramón Joffré

Fuente: Comentario del Libro “Aguas turbias, aguas cristalitas.

Fondo Editorial de la Universidad Católica del Perú Lima 2005.

jueves, 22 de abril de 2010

CRONICA TURISTICA EN PAMPAS



Crónica turística en Pampas


Visitar Pampas es revitalizar la señal identitaria que llevamos en las nervaduras de la sangre. Por ello, nuestro itinerario comprende por un lado Ayaorcco, Atoc, La Colpa; más cerca el paisaje bucólico de Viñas donde los recuerdos amorosos se mecen entre eucaliptos y flores silvestres. Yarcacancha donde se puede saborear exquisita pachamanca y productos lácteos preparados por diestras manos. El río Opamayo discurriendo ahora con regular caudal, Pamuri y su desvencijado Obrajillo. Más allá Colca tierra de Serafin Delmar, Julián Petrovick y Federico Bolaños escritores fundamentales.


Estamos ya en la hacienda San Juan de Pillo (sería mejor llamarlo Pillu en razón de su simbología). Es asombroso contemplar la casa hacienda en su amalgama tradicional-moderna ofreciendo sus instalaciones a turistas de todo el mundo. Sin duda el trabajo de la familia Bazo, en especial de Jorge gran anfitrión, respetuoso de la historia y con ideas puntuales de la modernidad turística, le confieren una imagen de singular atractivo, especialmente a quienes les gusta establecer diálogo inolvidable con la naturaleza presente en los eucaliptos, el río, los pájaros, ganados, el cielo entre las manos, el imaginario ritual de los gentiles amarrando al sol para que su ardentía dure más, y el tipaki tipaki celebratorio del Pukllay.


La antiquísima capilla celebrada por el sabio italiano Antonio Raimondi en su viaje en 1866 está siendo arreglada como una verdadera reliquia; la cocina brinda platos para todos los paladares; las habitaciones cómodas (incluso sábanas confeccionadas contra el frío).En verdad San Juan de Pillo es un pedazo del edén y vale la pena anochecer y amanecer en esta estancia morada de los antiguos tayacaxas.


Hace mucho tiempo no pasaba la Semana Santa en Pampas. La Iglesia San Pedro llena de gente rezándole al Santo Sepulcro, a la Virgen, al Señor de Pascua. Procesión nocturna y de madrugada. Encuentro de la Virgen y su Hijo. No hubo quema de Judas ni lectura de testamento como es tradición.


Muchos pampinos residentes en Lima estuvieron presentes aquí en Pampas. Felicitaciones por el cariño a la tierra, por volver a recorrer sus calles, por sentir el aire pletórico de vivencias y retornar a la Capital para reinventar siempre a nuestro Pampas de toda la vida.


Escribe: Carlos Zúñiga Segura

Especial para Saposaqta

jueves, 15 de abril de 2010

DESLIZAMIENTO DE MAYUNMARCA


El 25 de abril de 1974, hace 36 años, en los límites de Tayacaja y Acobamba, ocurrió uno de los mayores deslizamientos de un cerro que recuerde el Perú. El lugar se halla ubicado a la altura del km. 56 de la Carretera La Mejorada-Ayacucho.

Estos fenómenos suelen ocurrir por varios factores; entre los principales podríamos mencionar las condiciones topográficas que ofrecen las pendientes donde los taludes oscilan en 30 y 45 grados, buzamiento de material rocoso a favor de la pendiente, filtraciones de aguas de lagunas, canales de regadíos, cambios climáticos intensos.

Al ocurrir el deslizamiento de tierras y rocas de la quebrada de Ccochacay o Mayunmarca sobre el Mantaro, embalsó el mencionado río durante 43 días entre el 25 de abril y el 6 de junio de 1974.

El material rocoso de deslizamiento rellenó por completo el cause del río Mantaro estimándose un volumen de 1’600,000 m3 de material rocoso

El embalse formó una laguna artificial de 30 kilómetros de longitud con un ancho promedio de 650 metros, y una profundidad de 170 metros, almacenando un volumen de 670’000,000 m3 de agua.

La presa natural alcanzó una altura de 80 a 90 metros en el cuello erosionado por la aguas del río Mantaro.

Al romperse la presa natural luego de 43 días, las violentas aguas del Mantaro se precipitaron furiosas aguas abajo, a lo largo de su cause, arrasando y destruyendo poblados enteros, carreteras y caminos, sembríos y todo lo que encontró a su paso, a lo largo de muchos kilómetros, llegando incluso su furia hasta la desembocadura del Mantaro con el río Apurimac, en la selva ayacuchana.

El Mantaro creció en turbulencia. Su caudal llegó a 10,000 metros cúbicos por segundo en los instantes más críticos del desembalse.

A causa de éste fenómeno perdieron la vida más de 450 pobladores, en su totalidad campesinos de la zona. Fueron sepultadas las haciendas Qochacay y Huaqoto que se encontraban en ambas márgenes del Mantaro por la remoción de masas.

El fundo Perseverancia a escasos tres kilómetros al sur del represamiento fue el primero en ser embestido por la violencia de las aguas en proceso de liberación.

A su paso también destruyó el puente de Mayoc, y las tierras de cultivo en un 60%, además de viviendas de los pobladores de la zona en el violento recorrido del material desembalsado.

El poblado de Anco totalmente evacuado, fue barrido del mapa a las 11.30 horas en que el turbión llegó hasta sus extramuros.

Pese a que, tal estremecedor espectáculo estaba previsto, los campesinos no pudieron evitar lágrimas de dolor y escenas de hondo patetismo humano, al ver arrasadas en pocos minutos, las tierras que los vieron nacer.

La carretera entre Huancayo y Ayacucho, también fue alcanzada por la furia del Mantaro, afectándose 30 kilómetros de inundación

El centro de operaciones estuvo ubicado en la localidad de Pampas Tayacaja, en el Cuartel del Ejercito, en un área aproximada de 250 m2, con una central de radio, un helipuerto, sala de dibujo, enfermería, sala de proyecciones, almacén y sala de conferencias de prensa.

Considerando las características geológicas, geomorfológicas y topográficas de nuestro país y particularmente la zona del deslizamiento, se recomiendan en materia de geodinámica externa, realizar observaciones periódicas del proceso de estabilización del deslizamiento de Mayunmarca, controlar el regadío de los terrenos de cultivo de la parte superior de la zona, prohibir terminantemente el cruce o paso de canales de regadío por las zonas agrietadas, y si ocurriera un nuevo represamiento similar o en menor escala al de Mayunmarca, se recomienda desbancar inmediatamente la presa que se forme mediante la utilización de equipos de emergencia conformados por especialistas en voladuras, anfibios, escaladores, etc., tratando de evitar demoras y la formación de lagunas artificiales.

Reforestar las zonas preferentemente con plantas apropiadas a la naturaleza del terreno y a la inclinación de los taludes, como arbustos de raíces rasantes o plantas rastreras, para evitar la denudación de las pendientes por las aguas de las lluvias.

El deslizamiento de Mayunmarca superó todos los fenómenos geodinámicos similares ocurridos en el Perú y el resto del mundo por su magnitud y espectacularidad.


Título: Deslizamiento de Mayunmarca
Fuente: “Factores geodinámicos en el deslizamiento de Mayunmarca”
Autor: Manuel Suárez Flores
UNMSM Tesis de geólogo
Extracto editado por Saposaqta

jueves, 8 de abril de 2010

LA RUTA DEL MAÍZ

LA RUTA DEL MAÍZ

Ofrecemos a los lectores de Saposaqta, otro interesante estudio del antropólogo Nestor G. Taipe, nacido en la ciudad de Colcabamba (Tayacaja) sobre la ancestral tradición del intercambio de productos, entre pobladores de comunidades vecinas de nuestros pueblos andinos.


Al iniciarse la explotación de las minas de mercurio en Santa Bárbara (1564), el maíz era abastecido desde el valle del Mantaro, Acobamba y Huanta. Así mismo, Guamán Poma ha registrado que el maíz era llevado desde Jauja, incluso a las minas de Castrovirreyna. Pero este abastecimiento ya era a través de una transacción comercial monetaria, practicada en los circuitos comerciales con el ejercicio del arrieraje como actividad especializada.


También existieron otros circuitos vinculados a la pequeña producción, asociados a la economía campesina, utilizando el arrieraje como una tarea más dentro de las actividades económicas afrontadas por la familia campesina para asegurar su subsistencia.

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La llegada del ferrocarril a Huancavelica, provocó el virtual aislamiento de Tayacaja de la capital del departamento, “ligándolos progresivamente con mayor intensidad a Huancayo…mucho más desde mediados del 40, cuando se concluyó la construcción de una carretera que une a ambas ciudades. Debido a esto persiste el arrieraje hasta hoy entre Pampas y Huancavelica”, como una expresión de la profunda desarticulación regional en Huancavelica.


"La ruta del Maíz", principalmente la de San Cristóbal, era hacia Colcabamba, en la provincia de Tayacaja…” Para ello tenían que llegar en seis jornadas, pasando por Ambato. Añanqose, Pururo (puente colgante del río Mantaro), Wallway, Poqra y Colcabamba. El cambio del trueque era así:


Una manta por cinco arrobas de maíz desgranado.

Un metro de pañete por una arroba.

Un metro de jerga por una arroba.

Una pierna de chalona de alpaca o llama por una arroba etc.


También se dirigían hacia la zona de Salcabamba (Tayacaja), principalmente campesinos de Acobambilla (Huancavelica). Para ello, solo utilizaban recuas de llamas para el transporte. Los llameros fueron apodados de diferentes maneras: en la costa les decían “chuto serrano”, llama sati (copulador de llamas). En Apurimac, “Wiracocha purikoq” (señor caminante). En la provincia de Tayacaja les dicen “qorpas”.


El trueque comprende el intercambio puramente a nivel de individuos. El “wallqa huñuy” expresa el trueque entre los campesinos de Huancavelica y La Loma (Tayacaja). Por eso el que dirige al grupo es un “qorpa”, los demás son sus llamas.


La “anticipación” simboliza al hecho de que el huancavelicano va de casa en casa y deja sus productos, y el equivalente (maíz) lo recoge al día siguiente. El trueque es una transacción no monetaria. El “qorpa” le dice que ha venido “por lo que le deben”, “a recoger su maíz”.

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El maíz acopiado lo venden y se benefician los integrantes del grupo. Con el dinero de la venta compran aguardiente que es consumido por todos. Esto es una forma de cohesión grupal.


En resumen, la práctica del wallqa huñuy o acopio de regalos, es la representación del trueque interregional entre los campesinos de Huancavelica y los del sector norte de la provincia de Tayacaja.


Fuente: Ritos Ganaderos Andinos

Autor: Néstor Godofredo Taipe Campos

Editorial Horizonte 1991

jueves, 1 de abril de 2010

EL SERMON DE SEMANA SANTA


CUENTO CORTO

Publicamos un cuento corto del escritor tayacajino José Oregón Morales extraído de su libro Exterminio de Loros y otros cuentos publicado en 1994, cuento relacionado con la Semana Santa.

EL SERMON DE SEMANA SANTA

El párroco daba su sermón por Semana Santa, desde el púlpito de una iglesia y decía:

“Dios nuestro padre, envió un ángel donde nuestra madre María Santísima. El ángel la llamó a medianoche, cuando ella se hallaba en dulce sueño: “Ese herodes, hijo del diablo - le dijo – está averiguando donde está Jesús. Pues está haciendo cortar la cabeza a todos los niños que llegan a los dos años de edad. ¡¡Levántate inmediatamente y haz escapar a tu hijo, el niño Jesús!!

¡Nuestra Madre María tuvo que cabalgar sobre un burro para hacer huir a nuestro niño Jesús. ¿Cómo habría podido cabalgar sobre un asno en su condición de mujer?

¡Así habría tenido que montarse, nuestra Madre María! El párroco queriendo demostrar cómo habría cabalgado la Madre María se montó sobre el antepecho del púlpito y al hacerlo, le dio un fuerte puntapié a un feligrés que se encontraba debajo del púlpito escuchando tranquilamente el sermón.

¡Ananachallau taytay! ¡ Umapim qaytaramuanki (ayayay padre, me has pateado en la cabeza) se quejó el hombrecito.

¡Upallay runay mierda, Ñoqapas runtuyta takakuruni, pulpitupi patanman, ni imatapas ninichu!! (¡Cállate hombre de mierda! Yo también me he golpeado los huevos en el pretil del púlpito y no digo nada) contestó el párroco…..

Cuento corto
Autor: José Oregón Morales
Fuente: Exterminio de loros y otros cuentos
Lluvia editores 1994
Imagen: Oleo sobre lienzo: Padre Pío. Tomada del blog milpinceladas.spaces.live.com

UN COMENTARIO SOBRE EL AUTOR

Son muy pocos todavía los autores que escriben prosa de ficción en quechua (a diferencia del gran número de poetas en la misma lengua). José Oregón Morales (Pampas, Tayacaja, 1949) probablemente sea uno de sus raros exponentes. En 1984 publicó Kutimanco y otros cuentos, su primer libro de relatos, transcritos en parte de la fuente oral. Este nuevo volumen de cuentos quechuas, nos ofrece una muestra mas variada de textos narrativos, tomados unos del folklore y otros reelaborados o enteramente creados por el mismo escritor. El vehículo de comunicación en todos los casos es el idioma nativo.

Lo singular de estos relatos está, no solamente en la lengua en que fueron escritos, sino también en su espíritu y enfoque de las cosas. El narrador es participe de los sentimientos del hombre andino y habla este desde la misma perspectiva de los protagonistas y del mundo imaginariamente representado. Sabe expresar la congoja, el humor, la comicidad y la risa, propios del campesino y del mestizo. José Oregón Morales – profesor de literatura y escritor letrado – es usuario habitual de los idiomas quechua y español, debido a que cultiva también la canción, la música y el teatro quechua, y por su práctica de campo. Vive en medio de dos mundos (el rural y urbano) y se mueve con suma facilidad entre lo académico y lo popular. Su visión de la realidad se nutre, por eso, de la cultura campesina y citadina, de las concepciones racional y mitológica, tradicional y moderna. (Manuel J. Baquerizo).