viernes, 19 de febrero de 2010

DESDE LA CUMBRE DEL YANAPADRE

SAPOSAQTA presenta en esta oportunidad, el poema “Desde la cumbre del Yanapadre” del escritor José Abad Idoña, nacido en la ciudad de Pampas Tayacaja en abril de 1932. El Yanapadre es el guardián eterno de la ciudad, y éste es un homenaje del autor a este cerro tutelar de Pampas.


DESDE LA CUMBRE DEL YANAPADRE

Hay algo más que el verde de tu valle

y son las sombras

de los altos eucaliptos casi siempre insomnes,

alisos de fastuosa envergadura

y hojas cayentes, ojos de otoño,

entre el azul de tu cielo añil


Tus altos cerros de sinuosas cumbres

donde reverberan los áspides solares

de nocturno celaje, aves noctámbulas

de alas transparentes en el averno

que en el claroscuro del amaneciente día

esconden vuelos, retozos, desembozando el sueño

Y la cruz de un San Cristóbal color de mies

con capulís de sabor incierto

bruñen los álgidos bronces de en lontanar bicúspide


El Yanapadre, tutor inconmensurable

de aqueste Pampas Andino,

dicta formas, indica caminos

y desde allí, el Wiracocha divino

unge almas, enrumba mentes.


Dios del alma querido

Wiracocha impertérrito de cantos

busco tu sombra, para que mi corazón herido

abreve penas, con la imagen de tu forma sempiterna


Comienzan las gotas de un diluvio interminable

cuando tu alma retumba en hórridos sonidos

y reverberan las viñas de tus campos

en verdes altisonantes

un día cuando venga la noche

subiré a lo mas alto del otero

y entre llantos, de rodillas

oraré por el ayer, trastocando

el hoy por la mañana

Pero cuando el verdeolivo del alcacer

brinde a mis ojos la paz de tu amor,

volveré es casi seguro que volveré

Por los átomos de mi cuerpo

reclamarán la fuerza telúrica de tu ser.


Yo sé que en lo alto, en lontananza

tu valle en cuervas indescifrado

brinda a la luz el reflejo de tu alma

andina, impertérrita, ni fugáz ni asida

con crenchas oscuras de la noche

sin fin de estrellas que rutilan

en las pupilas de mis ojos

en los huecos de mi alma.


Hondas quebradas, repliegues andinos

que como faldas de hermosísimas guerras

uncen los muslos de gualda coloreado

y entre la amarillura de tus calientes tardes

surgen los lotos de paquidérmicas orejas

con ojeras de una mala noche interminable.


Y allí está la humarada del matutino trajín

con leñas olorosas a hogar

los fuertes vientos que bambolena tu nombre

en cada hoja escrito

para que la memoria de lo tuyo

recuerde a cada rato tu vivaz estirpe andina

volcada en las alturas de unos Andes romos

con sinuoso pudor de enhiestos hombres cetrinos,

recios, taciturnos, derechos hasta la muerte

resucitada en cada cúspide

de una blancura impar y resonante

¡ Oh ¡ tierra invívita y eterna.


Fuente: Libro de Relatos “Puñal de Cachita Blanca”.

Autor: José Abad Idoña.

Ediciones Capulí, 1996.





jueves, 11 de febrero de 2010

LOS WAMANIS

Ritos ganaderos andinos” es un trabajo de investigación en comunidades campesinas de Tayacaja, donde se trata de dos formas particulares de ideología: magia y religión. El autor de este estudio es el antropólogo Néstor Godofredo Taipe Campos, nacido en Colcabamba en 1958.


SAPOSAQTA, pone a consideración de los lectores un extracto de este libro relacionado con los Wamanis o dioses tutelares de los cerros.


LOS WAMANIS

Todos los elementos naturales poco corrientes están habitados por espíritus buenos o malos. Revisten importancia en nuestros estudios los espíritus asociados a lugares, tales como las montañas, lagunas y piedras, que pueden hacer mucho bien o mucho daño a las gentes (Herskovits, 1984).


En el sur de Mexico diversos grupos étnicos rinden culto al corazón del monte. Es considerado como el dueño de todo que sale de la tierra: vegetación, animales, cuevas, agua. Es el que controla los recursos naturales; se encarga de mantener el equilibrio ecológico, castiga a quien trata de romperlos (cazadores, pescadores o quienes hacen talas exageradas). A veces adopta formas de deidad femenina, haciendo crecer plantas y a los demás seres vivientes (Angiano 1982).


Remitiéndonos a la religión aborigen peruana, como algo propio de origen remotísimo, quizás desde la aparición humana de los andes, todavía supervive hasta hoy, a pesar de los esfuerzos de las culturas dominantes y “extranjeras” por extirparlos o suplantarlos (Palomino 1974). El Wamani, es pues, el dios principal aborigen; en nuestra región son los cerros más altos que infunden respeto, temor, y actitud sagrada.


En el Pensamiento Mágico-religioso en el Perú Contemporáneo, Silva Santisteban (1981) expone que de ordinario pensamos que el indígena rinde culto a los cerros. En realidad el culto no va dirigido al lugar sino al espíritu que lo habita, que lo consagra como hierofanta. Refiriéndose al Cuzco nos dice que los Apus son los dioses tutelares de la comunidad y que se encuentran jerarquizados en relación a su altura y majestuosidad, por tanto hay Apus locales y regionales. La protección de los primeros es más próximo y directo. Los Auquis son también espíritus, pero de las montañas bajas y son de menos poder.


En la sierra central son los Wamanis los dioses tutelares y protectores tanto de la comunidad como del ganado. En Cerro de Pasco, Jirca es la divinidad mayor y adopta el nombre de tayta wamani cuando es causante o ahuyentador de enfermedades o “males” entre los hombres. Abuelo es una divinidad representativa del Jirca o Wamani y es el directo receptor de la ofrendas. Adopta la denominación de Auquillo cuando el Jirca representa a los antepasados y se presenta como un anciano harapiento o como mendigo; tiene mas relación con los hombres (Gonzáles y Rivera 1983). En las áreas de nuestros estudios, además de Wamani le llaman “tayta urqo”.


Teresa Valiente ha efectuado una encuesta de cómo visualizan a los Wamanis los niños de Huancavelica. Los mismos que dibujaron un cerro o una cadena de montañas en las cimas y laderas hay figuras humanas con los brazos levantados o caídos, y con imágenes siempre de edad indefinida (Silva Santisteban 1981)


Jean Isbell (1974) en “Parentesco y Reciprocidad” señala que el Wamani se transforma en cóndor y siempre está asociado con cruces y capillas.


Los diversos estudios etnológicos sobre el Wamani, nos permiten establecer que, para muchos, es el cerro físico; pero en la mayoría de los casos se acepta, que es un espíritu que habita los cerros, visible algunas veces.


El Wamani es padre, señor, rico y poderoso; es protector de gente y ganado (Szemiñski y Ansión, 1982). Es dueño de todo. Hace producir a las chacras (Ansión 1987); hace crecer las flores en sus laderas (Fuenzalida, Op.Cit.) le pertenecen las hierbas de las punas y los claveles.


Las lagunas son su sangre y los ríos son sus venas (Vergara y otros 1985), las cuevas son sus puertas (también hace las veces de puertas los puquiales). Las fuentes de agua son sus ojos: por allí recupera el Wamani sus animales, después de muertos (Ansión 1987).

Cuando se ve agredido (por el ingeniero de carretera), para evitar que le hieran el corazón, puede trasladar sus riquezas. Se defiende destruyendo los caminos, cubriéndose de espinos, de vidrios y derrumbándose. Puede tender puentes para el traslado de sus riquezas. (Ansión,Op.Cit.)


Si no lo respetan, saludan y agradecen, puede enviar nieves heladas, hacer extraviar a los animales o enviar al ladrón. Esto ocurre cuando hay ruptura de reciprocidad entre el hombre y la divinidad, ocasionado por el olvido de las ofrendas (Szemiñski y Ansión 1982).


Se solidarizan para premiar al pobre y castigar al rico (Ansión 1987). Puede castigar a los condenados que rompen las reglas de reciprocidad matando y robando al compañero de viaje.


Fuente: Ritos Ganaderos Andinos

Autor: Nestor Godofredo Taipe Campos.

Editorial Horizonte 1991.

Extracto editado por Saposaqta.

martes, 2 de febrero de 2010

Tayacaja, emporio de potencialidades


Tayacaja, emporio de potencialidades


Los cardinales en los que se asienta la primaveral y promisoria Provincia de Tayacaja, con su encantadora y siempre generosa capital Pampas, le otorgan la excepcional particularidad de disponer de variados espacios geográficos y ecológicos, los cuales a su vez se configuran en potenciales zonas, de un lado, para realizar, direccionar y/o retomar actividades productivas rentables de manera intensiva; y de otro, para iniciar prospectos de ecoturismo o turismo vivencial revalorando sus recursos monumentales, paisajísticos y expresiones de cultura viva ancestral muy valiosa; implementando para ello las condiciones mínimas necesarias, como adecuadas vías de penetración, infraestructura de servicios, acciones de promoción, entre otras; enmarcados en conceptos de competitividad, calidad e inocuidad, razonable y progresivamente.


No resulta novedoso ni mucho menos extraño que en el ámbito territorial de Tayacaja, con 3 371 km2 de área superficial, en los que incluye 711 centros poblados menores, 16 distritos y 149 Comunidades campesinas; se aprecien formaciones orográficas diversas con pisos ecológicos que encontramos desde los 900 m.s.n.m. hasta los 4900 m.s.n.m. generando ventajas comparativas y una excepcional biodiversidad, que desde siempre se constituyeron en el hábitat y permanente fuente de recursos agroalimentarios, forestales, mineros, etc., destinados a cubrir las necesidades locales y constituyéndose en centro de abastecimiento sostenido de ciudades densamente pobladas como Huancayo y Lima principalmente. Merece alusión especial el hecho de ser Tayacaja la provincia más importante en la generación de energía eléctrica del Perú, con una capacidad instalada de 1008 MW, a través de las centrales hidroeléctricas Antúnez de Mayolo y Restitución, cuya posición de ventas se halla en el orden de 46 % a nivel del Sector energía. No en vano es considerada la capital energética del Perú.


Lo descrito nos revela fidedignamente que se trata de una provincia que dispone de suficientes recursos naturales, los que desde tiempos inmemoriales fueron trabajados; no otra cosa significa la existencia de importantes predios (ex haciendas) que hasta la década de los 80, marcaron el ritmo de la producción agrícola, entre las que citamos algunos como: San Juan de Pillo, Paltarumi, Estanque, Tocllacuri, Nuñunga, Callacasa, Colpa, Matibamba, Chiurur, San Lorenzo, San Vicente, Ranra, Mutuypata, Chuspi, Teneria, Villa Azul, Huayrapata, Pichiu, Pilcos, Huntacceros, Lloque, Nogales, Ninabamba, entre muchas otras, las cuales no obstante mantener una estructura de relaciones sociales de producción y régimen de tenencia de tierras injusto – excluyente y hasta abusivo – aseveración que eventualmente podría ser discutible (rubricado en la existencia de hacendados y haciendarunas), desarrollaron actividades productivas rentables y con éxito para su tiempo, precisamente favorecidos por las condiciones de clima y suelo (edafo-climáticas) de los pisos ecológicos en los que se asentaron.


De lo mencionado inferimos que la economía Tayacajina de una vez por todas debe descubrir y/o redescubrir plenamente el potencial que ofrece su ambiente y recursos naturales para propiciar un desarrollo sostenido, de manera tal que contribuya sustantivamente a la superación de la pobreza, apostando por conocer y poner en valor estos ámbitos, lo que sin duda fomentará empleo, optimizará la producción, favoreciendo la generación de ingresos en beneficio de las poblaciones rurales y urbano marginales. Solamente así podremos superar la paradoja de preciarnos de contar con ingentes riquezas manteniendo aún poblaciones en situación pobreza y extrema pobreza, además de la estigmatización de ser parte del departamento más pobre y atrasado.


Finalmente soy un convencido de que los tayacajinos estamos en condiciones de cambiar de paradigma, es decir generar riqueza y no aliviar la pobreza; para cuyo efecto se impone la necesidad impostergable de formular propuestas técnico-económicas consensuadas, que no solo admitan conocer la biodiversidad, sino buscar mecanismos coherentes, ágiles y realizables que permitan otorgarle valor agregado a sus riquezas.


Magno Gutiérrez Enríquez
Colaborador de SAPOSAQTA
Correo:magnogutierrez@yahoo.es

lunes, 14 de diciembre de 2009

TAYACAJAS, NOTAS...II


- Gobierno de Luis Sánchez Cerro (Del 27 de Agosto de 1930 al 1 de marzo de 1931)

En el distrito de Pampas, capital de la provincia de Tayacaja, a la cual también pertenece Acostambo, vivía el acaudalado ganadero don Benjamín Roca. En ese tiempo era subprefecto de Pampas don Juan Patiño, y el doctor Manuel Rey Sánchez ocupaba el cargo de juez de Primera Instancia. El médico titular de Pampas era el doctor Darío Gonzáles, el jefe de la Caja de Depósitos y Consignaciones era don Augusto Pomareda, el alcalde de la ciudad era Rodolfo Rodríguez, y el párroco se apellidaba Cárdenas Negrón. En esta ciudad existía un hotel llamado “Pensión Bolívar” regentado por la señora Rosa Lastarria viuda de Calderón y una botica famosa por entonces de propiedad de don Hipólito Martínez.

- Gobierno de David Samanéz Ocampo. Presidente de la Junta de Gobierno (del 11 de marzo de 1931 al 8 de diciembre de 1931)

En agosto de ese año fue subprefecto de Tayacaja don Juan Patiño y para octubre fue nombrado don José Valega.

- Gobierno de Luis Sánchez Cerro (de octubre de 1931 al 30 de abril de 1933)

Un joven y precoz escritor tayacajino inicio su trabajo con la pluma desde los días en que todavía era un estudiante escolar en el colegio Santa Isabel de Huancayo. Es probable que su primer trabajo público, una prosa dedicada al día de la madre, haya sido su primer artículo aparecido en el diario “La voz de Huancayo” el 10 de mayo de 1932. A lo largo de la década de 1930 numerosos artículos de la pluma de SERGIO QUIJADA JARA aparecieron publicados en diarios y semanarios como La Prensa, Democracia, Suplemento. En estos años don Sergio abrigaba un ímpetu en extremo nacionalista, y no sería sorpresa encontrar en sus líneas, arremetidas agresivas contra comerciantes extranjeros (judíos, turcos, chinos y japoneses)

Don Sergio nació en el fundo Magdalena del distrito de Acostambo, provincia de Tayacaja el 5 de octubre de 1914. Fue hijo de don Pío Quijada y doña Balbina Jara. Debido a que probablemente don Sergio Quijada sea uno de los mas fecundos investigadores y escritores que ha tenido el departamento, la historia irá recogiendo a partir de ese momento, diversos pasajes de su vida y obra.

En ese año llegó a ser director de la escuela 521 don Víctor Correa Valdivia

En el año de 1932 don Octavio Zúñiga donó las puertas de la Capilla “María Auxiliadora” de Pampas colaborando de esa manera a los esfuerzos de muchas personas.

El nombre de don Casimiro Pacheco permanecerá siempre en la historia pampina por haber sido el fundador y el Primer Mayordomo de la Fiesta del 20 de enero, en homenaje a la Virgen Purísima, patrona de Pampas.
Don Martín Vía y Rada fue fundador y primer presidente de la “Sociedad Obreros de Tayacaja”

Don Carlos Zúñiga, terrateniente propulsor de la reforestación del valle, se asegura que fue quien llevó a Pampas por primera vez los eucaliptos que luego poblarían toda la provincia.

Fueron personajes ilustres de aquellos años don Víctor M. Pacheco senador de la República, el doctor Horacio Talavera, médico y diputado por Tayacaja, Doctor Arístides G. Arce diputado en la etapa efervescente de Sánchez Cerro, el capitán Luis F. Iparraguirre, diputado natural de Anco y gestor de muchas obras, el doctor Raúl Martínez Zuzunaga parlamentario y abogado distinguido, el doctor Nylo Meneses Galíndez, abogado, periodista y diputado.

Don Nestor Vía y Rada era alcalde de Pampas y Juan de Dios Bedoya actuaba como subprefecto de Tayacaja.

Pampas tuvo tres alcaldes ese año: don Néstor Vía y Rada, Fortunato Rodríguez y finalmente Saleh Kajatt, quien trasladó la sede del concejo municipal a su antigua ubicación, dejando libre el terreno donde se levantó en años posteriores el Cine Municipal. Dicho terreno en tiempos anteriores servía como corralón a las mulas de la gendarmería.

- Gobierno de Oscar R. Benavides Larrea (del 30 de abril de 1933 al 8 de diciembre de 1939)

En el año de 1935 en Pampas asumió el cargo de alcalde don Mariano Martínez quien inició la pavimentación del perímetro del parque de esta ciudad. Su sucesor en ese mismo año don Godofredo Arce Mávila quien concluyó con la obra del alcalde anterior.

En el año de 1936 fue alcalde de Pampas don Mariano Monge Sánchez.

La historia recoge una publicación de don Sergio Quijada Jara en estos primeros años de su vida intelectual 1939 que corresponde al género de prosa lírica titulada “Suspiros del Silencio”. Otra prosa sería publicada dos años después bajo el título “Reliquias de Madre” así como un relato titulado “Deshojando la Rosa”, Aún no producía sus notables trabajos sobre folklore que tanto prestigio le trajeron.


Extraido de “Historia de Huancavelica”
Autor: Federico Salas Guevara Schultz
Tomo II Primera Edición 2008

sábado, 5 de diciembre de 2009

TAYACAJA, NOTAS SOBRE SU HISTORIA


TAYACAJA: ALGO DE HISTORIA

Algunos hechos ocurridos por gobiernos.

- Gobierno de Manuel González de Candamo:
8 de setiembre de 1903 al 7 de mayo de 1904

El 6 de noviembre de 1903 se creó el distrito de Ñahuinpuquio. Es un pueblo con tradición de lucha. Puso resistencia contra los conquistadores de Atahualpa cuando este luchó contra Huascar. Fueron de los pocos que se opusieron a. la marcha de los conquistadores españoles al Cusco. Años mas tarde fue incendiada por los chilenos debido a la resistencia que pusieron contra el invasor.

- Gobierno de José Pardo y Barreda:

24 de setiembre de 1904 al 24 de setiembre de 1908

En Pampas Tayacaja ejerció el cargo de Alcalde don Martín Vía y Rada.

Los señores R.A. Salaverry y G. Hadley iniciaron trabajos de explotación en Tayacaja, dando los primeros picotazos a lo que mas tarde sería la Mina de Cobriza, el yacimiento de cobre mas importante encontrado hasta entonces.

- Gobierno de Augusto B. Leguía y Salcedo:

24 de setiembre de 1908 al 24 de setiembre de 1912

El 8 de enero de 1912 se dio la ley 1529 que separó en dos al distrito de Ñahuinpuquio, creando el distrito de Acostambo. En esta zona es fácil encontrar fósiles dentro de capas de calizas.

En Pampas era Alcalde don Víctor M. Pacheco.

- Gobierno de Guillermo E. Billinghurst:

24 de setiembre de 1912 al 4 de febrero de 1914

En Tayacaja fue nombrado como Juez de Primera Instancia el joven abogado doctor Leoncio E. Serpa

En la Revista “Rebeldías” de aquella época encontramos una nota de Angel Prialé que comenta al detalle como se veía por aquel entonces el hermoso pueblito de Salcabamba, de aspecto urbano humilde, pero cuyas bellezas naturales lo convierten en un rincón poético inolvidable.

- Gobierno de José Pardo y Barreda:

18 de agosto de 1915 al 4 de julio de 1919

El doctor David Soldevilla Pacheco, colcabambino de nacimiento tuvo una larga y prolija carrera en el Poder Judicial, ejerciendo el cargo de Juez de primera Instancia en la ciudad de Huancavelica.
Por aquellas épocas ejercieron cargos importantes Victor Manuel Sarria como Subprefecto de Tayacaja, Horacio Talavera como diputado por Tayacaja y Alcalde de Pampas don Mariano Monge.

La Revista “Rebeldías” publicó una crónica sobre un movimiento de adhesión a favor del Juez de Pampas doctor Leoncio E. Serpa para que rechazara el nombramiento de Juez de Primera Instancia de Huancavelica con el que había sido favorecido, movimiento que logró su propósito, obligando al doctor Serpa a rechazar el cargo.

En 1918 retornó desde europa al Perú el tayacajino Daniel Hernández. El presidente Pardo le encargó la creación de la Escuela de Bellas Artes de Lima

- Gobierno de Augusto B. Leguía y Salcedo:

4 de julio de 1919 al 12 de octubre de 1919 como presidente del Gobierno Provisional y como presidente del Perú hasta el 26 de agosto de 1930

Hizo varias modificaciones a lo largo del territorio peruano. Una de ellas fue la creación de las representaciones regionales. En tal virtud en 1924 fu designado como diputado regional por Tayacaja don Samuel Abad Arana.

El 5 de junio de 1925 llegó el primer automóvil a la ciudad de Pampas ante la algarabía de sus habitantes. Eran las 13.30 horas y procedente de la ciudad de Huancayo arribó por primera vez el automóvil marca Dodge. La carretera todavía no había sido concluida cuyo jefe de obra era el ingeniero Gil Rivera Plaza. El viaje duró aproximadamente entre Huancayo y Pampas tres horas con treinta minutos.

Era subprefecto de Pampas don Daniel Aguayo y alcalde de la ciudad don Santos T.Córdova.

La provincia de Tayacaja era la más poblada con 40,850 habitantes. Esta provincia destaca en el campo de la minería pues en su territorio se encontraba cobre, oro, y plata repartidos en casi todos sus distritos, y en especial en Paucabamba, Huaribamba, Pampas Salcabamba y otros en las alturas de Acostambo, donde se presentan yacimientos de Carbón y en Churcampa el asfalto.

El 1º de julio de 1926 se bendijo la colocación de la primera piedra de la Capilla María Auxiliadora en la ciudad de Pampas. Acto que estuvo presidido por el franciscano Miguel Torre. Ocupaba el cargo de subprefecto don Ladislao Rivera.

En 1929 ejercía el cargo de alcalde don Mariano Sánchez Bernal. En el mes de junio lo reemplazó don Elías García Espinoza y de agosto a diciembre fue alcalde de Pampas don Román Landa quien organizó la banda de Musica Municipal.

Tayacaja tuvo dos subprefectos; don Francisco Moreno y don Antonio Enrique Muñoz.

En el año de 1930 la historia recoge a dos alcaldes de Pampas Tayacaja antes y durante la caída de Leguía: don Antonio García Espinoza y don José Monge Victoria hasta agosto. De aquel año.

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Notas extraídas del Libro: Historia de Huancavelica
Autor: Federico Salas Guevara Schultz
Primera Edición Noviembre del 2008
Tomo II

jueves, 26 de noviembre de 2009

MISKIYAKU, RELATO SOBRE EL NAKAQ


MISKIYAKU

En una hermosa mañana de primavera, allá por los años de 1915, las dos hijas del mayordomo de Pilcos, Zenobia y Aurora Gálvez, pidieron permiso a sus padres para ir a coger nísperos de la hacienda Miskiyaku, paraje situado a unos cuantos kilómetros de distancia, hasta donde se trasladaron acompañadas de su fiel perro.

Mientras ellas se dedicaban a la tarea de coger los frutos, su mascota se dedicaba a escarbar curiosamente la chacra. Al poco rato se hizo presente un habitante del lugar quien, saludando muy cariñosamente a las dos jovencitas, las invitó cortésmente a tomar un refrigerio en su casa.

La hermanas muy asustadas por el encuentro se pusieron nerviosas y la mayor de ellas sobreponiéndose al temor natural que la invadía, agradeció serenamente su gentil invitación, manifestando sentirlo mucho porque esperaban a su padre que se hallaba muy cerca al lugar y que llegaría en cualquier momento a buscarlas.

El habitante del lugar luego de insistir se alejó del lugar, mientras ellas bajaron del árbol de nísperos donde se hallaban, intrigadas por los aullidos lastimeros de su mascota. Cuando descubrieron el motivo de los aullidos se llevaron una desagradable sorpresa, pues el perro había puesto al descubierto restos humanos.

Muy asustadas ellas, con el temor que las invadía, emprendieron veloz retirada hacia su domicilio donde contaron lo sucedido a sus padres.

Por aquellas épocas corría un rumor insistente de la desaparición de los pobladores en forma misteriosa, sin dejar rastro alguno. Los habitantes del lugar creían superticiosamente que se trataba del nakaq, personaje legendario cuyo propósito era degollar a los caminantes solitarios de aquellos parajes, para extraerles la grasa humana que servía para la fabricación de campanas.

El padre de las dos jovencitas se trasladó de inmediato al lugar indicado para comprobar la veracidad de lo narrado por sus hijas. Efectivamente, encontró los restos humanos puestas al descubierto por la mascota al borde de una chacra. Con las pruebas en la mano viajó inmediatamente a Colcabamba a poner la denuncia ante las autoridades respectivas sobre el macabro hallazgo.

Los sospechosos de los hechos, eran una pareja de esposos afincados en el lugar, cuyo marido trabajaba como hortelano de la hacienda Miskiyaku de propiedad de don Rodolfo Alarco.

Al recibir la visita de las autoridades mostraron su nerviosismo, divagando con sus explicaciones absurdas, al afirmar que los restos hallados habían sido enterrados seguramente por personas envidiosas de su prosperidad y reiterando su inocencia. Estas explicaciones motivaron a la policía para ser arrestados inmediatamente como posibles autores de crímenes cometidos.

La Policía ante las pruebas encontradas no creyeron en la inocencia de estos personajes, por las continuas contradicciones en los interrogatorios. Por las evidencias encontradas los detenidos fueron trasladados a la cárcel de Pampas para la continuación de los interrogatorios. Ellos fueron ubicados en celdas separadas e incomunicados.

A pesar de seguir manteniendo su inocencia, uno de los policías hizo caer en contradicciones mediante un hábil interrogatorio a la mujer:
Tu marido ya confesó todo, ha confesado que tú lo incitabas a matar a la gente.
¿Ese sinvergüenza ha dicho eso? ¡Que no me dé cólera! ¡él es el que hacía todo! Hasta me propuso un día para matar a mi madre para comérnosla, pero yo me opuse.
¡Cómo! ¿ustedes comen gente?
Si señor…….¡Qué rico es! ……. Especialmente la lengua y el talón, son las partes más deliciosas.

Ante esta confesión los policías quedaron espantados, no podían creer lo que habían escuchado. Los esposos caníbales confesaron todas sus fechorías.

Desde muchos años atrás se habían dedicado a victimar a seres humanos, en su mayoría a arrieros que viajaban de Huancayo a Huanta. Su casa se encontraba en un lugar muy estratégico. Los viajeros que acampaban solicitaban alojamiento a los dueños de casa quienes muy cortésmente les brindaban alimentos y una habitación para pasar la noche.

Cuando el viajero se encontraba en lo mejor de sus sueños eran cruelmente decapitados y los órganos internos eran enterrados en algún lugar de la chacra. Los bienes de los viajeros pasaban a propiedad de los criminales. A las acémilas esa misma noche las llevaban a muchos kilómetros de distancia donde las soltaban a libre albedrío.

De esta manera llegaron a descubrir el misterio de los viajeros que desaparecían por esos parajes y develar la creencia del enigmático nakaq.

Una vez esclarecido los hechos los criminales fueron juzgados y condenados a 20 años de prisión. La sentencia fue purgada en la cárcel de Huancavelica y cumplida el año 1938. Salieron en libertad y no se supo nunca más de ellos.

Autor: Hernán Canales Acevedo
Publicación: "Pampas de Leyenda"
Año: 2003