viernes, 8 de agosto de 2008

DANIEL HERNANDEZ


El ilustre caballero de la plástica nacional

Tayacaja* vio nacer el primero de agosto de 1856 a Daniel Hernández Morillo, hijo ilustre de esta tierra y maestro de la plástica peruana. Su extensa obra aplaudida en Europa y en América, destaca por su estilo equilibrado y preciosista, que hace gala de un excelente oficio academicista, y de una ejecución inspirada en lo romántico y lo neoclásico.

Fue hijo del acaudalado español José Leocadio Hernández, propietario de tierras en Huancayo y Huancavelica, y de la dama peruana Doña Basilia Morillo. A los 4 años se traslada a Lima, y diez años después recibe su primera formación del maestro italiano Leonardo Barbieri. De esta época realiza una copia de "La muerte de Sócrates" de Jacques-Louis David, obra que le valió el reconocimiento por parte del gobierno de Manuel Pardo, obteniendo una beca de estudios a Italia. Estando ya en Europa el compromiso de subvención fue cancelado y el artista tendrá que solventarse pintando cuadros de género y retratos. Esta faceta de Hernández es poco conocida y refleja su gran voluntad de continuar luchando por proseguir en un mundo artístico tan difícil como el europeo.

En Roma, durante una década estudia on Fortuny. Su paleta adquiere una gran gama cromática, efectos de luz y la pincelada rápida, características de su producción pictórica. Conoce a artistas como Villegas, Pradilla y Jiménez Aranda que influenciarían en su obra.


Posteriormente, en 1883 se traslada a París donde permanecería por 35 años. Va asimilando las obras de estilo Rococó de pintores como Fragonard, Nattier, Van Loo, Wattteau, pintura aristocrática, voluptuosa y elegante. En esta época sus tipos femeninos se van refinando, obras tituladas como las “perezosas” pertenecen a este periodo, donde representa a mujeres descansando que proyectan gran sensualidad. El artista se complace en recrear las sedas, los almohadones y la piel tersa de las mujeres haciéndolo con gran maestría, llegándosele a conocer en Europa como uno de los mejores pintores de desnudos femeninos.

Como miembro de la Sociedad de Artistas Franceses, exhibió en el Salón Anual de dicha institución, considerada en ese entonces de muy difícil y riguroso acceso, por su severo dogma academicista. Sin embargo, tuvo una amplia y triunfal acogida en los siete años que se presentó. Por su célebre cuadro La Perezosa, fue premiado con la Segunda Medalla en el Salón de París de 1899.

En esta estadía, Daniel Hernández por sus méritos llegó a ser Presidente de la Sociedad de Pintores Españoles residentes en París. En esa época era considerado en los salones y concursos como pintor español, debido a su herencia paterna. Solo a partir de 1905 se le nombrará como pintor peruano. En la Exposición Universal de París, con motivo del cambio al siglo XX; le fue otorgada Medalla de Oro por su cuadro “Amor Cruel” que le valió, además, la condecoración de la Legión de Honor en 1900.


A partir de esos años comienza una prolifera carrera, Hernández fue declarado Honoris Causa, en todos los salones, alcanzando renombre en los círculos académicos europeos. Nuestro artista trabaja también como ilustrador, autor de reclames y decorador, ilustra el Balzac de Arte publicado en Nueva York, adquiere fama y prestigio, sus cuadros alcanzan enormes precios y su obra se instala en las colecciones de museos de Munich, Madrid y Paris.

Mientras tanto en Lima, la ausencia de una academia oficial de enseñanza de las artes plásticas, es el clamor de la critica periodística y de las clases medias. El gobierno de José Pardo anuncia su creación y la dirección de la misma se la encomiendan a Daniel Hernández. Sería el pintor y diplomático Enrique Domingo Barreda el encargado de realizar las gestiones en Europa para invitar al artista huancavelicano. Así, Hernández volvería al Perú a fines de agosto de 1918, a bordo del vapor Urubamba. Había partido a Paris en el siglo XIX, y volvía a Lima en el siglo XX.
El 28 de setiembre de 1918, se funda oficialmente la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA), Hernández se convierte en su primer director. El artista se convierte de esta forma en el puente institucional entre el mundo europeo y del mundo de dentro: el del Perú.

Hernández prefirió regresar a la patria cuando se hallaba gozando en Europa de un triunfo merecido. Este hecho es comentado en la Revista Variedades: “Lección de patriotismo que nos da el maestro de dejar la posición que ocupa en los verdaderos centros de arte para venir a servir a la patria y trasmitir sus conocimientos..”[1]

Al frente de la ENBA tuvo un trabajo duro y paciente, el local no reunía las condiciones suficientes para su adecuado funcionamiento. A pesar de ello y de la fama que lo precedía, inculcó en sus alumnos el valor de la libertad académica: “...nosotros guiamos, corregimos, pero no imponemos facturas y escuelas(...) quiero que cada uno conserve su manera de sentir y de ver”[2] . Ello queda patentizado en la obra de sus discípulos como Vinatea Reinoso, Sabino Springett, quienes formados por el maestro siguieron sus propios derroteros artísticos.


Pero, Daniel Hernández no solo se dedicó a la docencia. Realizó a su vuelta a Lima, hasta su muerte en 1932, todos los cuadros que se esperaban de él, desde la figura ecuestre de Pizarro que paso a adornar el Palacio de Gobierno, hasta el retrato de la esposa del Presidente Leguía, así como otras notables damas limeñas, siendo el genero del retrato una de sus especialidades. Los temas históricos tampoco los dejó de lado, tal es el caso de la “Capitulación de Ayacucho” (1924) conmemorando el centenario de tan ilustre hecho, el cual no obedecía a ningún encargo oficial.

Se puede finalmente concluir que Daniel Hernández no fue sólo grande en el sentido artístico, sino también grande en sensibilidad y amor a la patria. Dejó sus triunfos personales, su vida cómoda parisina para dirigir la primera academia oficial de arte del Perú, en medio de las dificultades burocráticas y económicas que dicha institución demandaba. Pese a todo, introdujo en el país el oficio pictórico, dicto normas técnicas y formó cauces para la creación artística, dejando expresar a sus alumnos su propia personalidad. Demostró en todo momento su calidad de maestro, que a pesar de las situaciones adversas siguió manteniendo hasta el final de sus días el espíritu de clase de los más ilustres caballeros que supieron dejar huella en la historia.



[1] Revista. Variedades, 6 de abril de 1918.
[2] Revista. Variedades, 18 de Diciembre de 1920.
* En el artículo original dice "La ciudad de Huancavelica vio nacer..."

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Artículo de Lic. Alba Choque Porras
Publicado en Revista Oropesa. Año I, Nº 2, pags. 24-25, 2006. Huancavelica, Perú
Tomado de memoriasdelarte.com

lunes, 4 de agosto de 2008

JARJARIA (QARQACHA)

El jarjaria tiene algunos puntos en común con la uma: es un ser de este mundo, es antisocial, se transforma de noche. Pero los relatos de brujas apuntan sobre todo a mostrar en acción un ser ligado a las fuerzas ocultas de la naturaleza mientras que el jarjaria está generalmente ligado al incesto. Ha tenido relaciones sexuales con un pariente o puede ser también el cura que tiene relaciones con su sirvienta. Son pues castigados de «esta vida», personas castigadas por Dios durante la vida y que de noche se convierten en animal y asustan a la gente. Generalmente se convierten en llama, aunque también pueden convertirse en algún otro animal domestico (con exepción del cordero, ya que este es un «animal puro»), o en alguna deformación zoológica: burro con cuernos, llama con dos cabezas, mitad hombre mitad llama, etc.

El grito del jarjaria es aterrador. Se parece a una risa que queda expresada con la onomatopeya jar-jar-jar, de donde viene el nombre. Los perros reaccionan aullando, ladrando o bien atacando valientemente, mientras que los hombres se aterrorizan y a veces se ponen a rezar. Para atacar al jarjaria hay que hacerlo en grupo y lacearlo con una cuerda, generalmente hecha de lana de llama. El crucifijo es una gran protección, lo mismo que todo objeto de metal como las hachas, picos, barretas. El grupo intentara coger al jarjaria y esperar que tome en el día su forma original para conocerlo y hacerle pasar vergüenza. Muchas veces ofrecen riquezas a cambio de que los suelten, ya que ellos también conocen los subsuelos.

La historia de los jarjaria tiene un mensaje moral evidente: evitar el incesto. Sin embargo, hay que entenderlo dentro de las relaciones de reciprocidad propias de la comunidad andina; no hay que entenderlo en el sentido de una moral puritana individual; es porque las relaciones sexuales entre parientes cercanos amenazan el orden social, son peligrosas y producen espanto y repudio. En efecto, la organización de la comunidad sobre la base de las relaciones de reciprocidad supone que las leyes de parentesco y alianzas posibles entre familias sean perfectamente definidas y respetadas.

Jarjaria es el nombre más castellanizado, que se le da en Paltamarca del Mantaro, Tayacaja y Huancayo.
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Tomado de:

domingo, 3 de agosto de 2008

RELATO FANTÁSTICO

Es impresionante ver cómo la vista panorámica de Pazos es rodeada de sembríos de papas y el bosque de piedras. Lo más curioso es una de las piedras que se encuentra ubicada al final del distrito de Pazos, “Jatun ja-ja” (piedra grande) banco de los demonios.

Así la denominaban los pobladores antiguos. Es un relato que toda la gente de Pazos siempre recuerda. No se sabe cómo ni cuando surgió, solo que de generación en generación va quedando este relato un tanto fantasioso pero muy atractivo.

Durante el Incanato, los viajeros descansaban en un lugar llamado Shuyo ja-ja, donde había una cueva. Ahí los caminantes dormían pero antes hacían un pago especial de oro y plata, para quedarse a dormir sin ningún problema.

Esta cueva cuidaba muy celosamente las reliquias que dejaban los viajeros. Pero sucedió un día que cayó un rayo muy fuerte y la cueva fue afectada destruyéndose toda la peña, y como existía una inmensa cantidad de oro, plata y cobre que eran cuidadas por unas culebras de colores que brillaban con el reflejo del sol, luego todo apareció completamente expuesto.

Después de lo sucedido, aquella misma noche, los demonios llevaron sus cosas a Jatun Ja-Ja, peña que se encontraba frente a Shuyo Ja-Ja. Las culebras se convirtieron en personas y llevaron todas sus cosas muy apresuradamente para que la gente no las vea, y así no roben sus riquezas.

Desde ese día estas peñas se comunican de noche, y los demonios van y vienen de ambos lugares.
Un día una pastora que iba cuidando a sus animales al lado de la peña, mientras entonaba algunos cánticos del Santiago, ve que se abre la puerta de la cueva; sin dudarlo la pastora ingresó encontrándose con toda una ciudad llena de riquezas, con un palacio hermoso.

Un mayordomo fue el que la recibió y la condujo hacia el castillo donde se encontraba el rey. A su ingresó el rey exclamó estas palabras de bienvenida: “¡Ud. es pura e inocente!, por eso la dejamos entrar a nuestra ciudad”.

Sin embargo, resulta que la pastora estaba desesperada por salir de este lugar donde se encontraba con sus animales y dijo: “¡Me quiero ir, mis animales ya deben estar haciendo daño a las papas!”, pero, el Rey no quiso soltarla porque quería que ella fuese su esposa. La pastora se negó y le rey le dijo: “Si te quedas tendrás todo, si te vas lo perderás todo, incluso a tus animales”.

Fue más el susto de la pastora que salió corriendo echando gritos, quedando su imagen grabada en una piedra. Por ello, en los meses de junio y julio, desde las cercanías, a eso de las 6 de la tarde la gente comenta que se escuchan unos ruidos de música de Santiago, cantados por una mujer que además lo acompañan sonidos de la tinya y el jungor, y son acompañados además con algunos guapeos, característicos de este baile [del Santiago].

También esta historia ha dejado una indicación del tiempo sobre la agricultura. Se dice que el primero de agosto, si cae una nubosidad encima de la piedra será un buen año para la cosecha, y que en todo el año habrá abundancia de alimento para toda la población.

NOTA: En la foto se aprecia la imagen grabada de la pastora que escapó de la cueva.

Artículo de Elena Romero y Smith Castro. Recopilación del año de 1993 basada en una entrevista al ex alcalde don Benancio Gutierrez Romero (+). Publicado el 29 de enero de 2007 en el sitio web de ERTIC con el título "Dos peñas que se comunican".

martes, 29 de julio de 2008

PRIMER ALCALDE DE PAZOS

Cultura es un conjunto de valores materiales y espirituales donde todos los pobladores de Pazos deberían conocer cómo fue el pasado, el presente y velar por el futuro de nuestro distrito. Pasaron muchas generaciones desde que Pazos fue reconocido primero como comunidad y luego como distrito, pero para eso tuvieron que existir líderes comunales que trabajaban ad honoren para el progreso del pueblo.

Alfredo Quilca Romero, uno de los personajes muy reconocido y con una carrera política muy amplia y reconocida, es uno de ellos.

Pazos le agradece la manera en que lideró esta comunidad para convertirla hoy en un distrito pujante y progresista, que actualmente ya cuenta con un presupuesto general aproximadamente 222 mil soles mensuales, fuera de los ingresos propios.

Don Alfredo Quilca nació el año de 1925, cuando Chuquitambo todavía un caserío. Sus padres fueron Don Víctor Quilca Castillón y Doña Nicolasa Romero Vila; y fue el primero de seis hermanos. Sus estudios Primarios lo realizó en la Escuela Estatal 511 de Huancayo.

La familia Quilca vivía en el Anexo de Tongos y luego llegó a vivir en Pasto Pampa a consecuencia de que tenían su estancia y que en esa época había litigio por Lindero entre Pucará y Sapallanga y los comuneros de Tongos tenían que posesionar los terrenos a cambio de aporte económico. Por eso, al agotárseles el dinero recurren a José Santos Quispiñicas Soto, para solucionar el problema de marcación de Lindero con los Wancas, y los que vinieron a posesionar ya no regresaron al Pueblo de Tongos, especialmente la Familia Quilca, y poco a poco las chozas fueron aumentando.

Así se constituye la comunidad de Pazos, siendo creada el 08 de enero de 1912 con Decreto Supremo Nº 1529 y como distrito gracias a la las gestiones de las autoridades. Su creación distrital fue el 11 de enero de 1951 y a consecuencia que la resolución salió el día 15 de marzo con la concurrencia de toda la comunidad en general y participación del Diputado por Huancavelica en aquel entonces RAUL MARTÍNEZ ZUSUNAGA se hizo la inauguración. Don

Don Alfredo manejó con mano dura todos los aspectos de la vida distrital haciendo participar a la comunidad en diferentes obras, como la actividad productiva, la educación, la salud y el deporte, ligándose a las autoridades superiores y siempre tomando decisiones en coordinación con la población.

Como todo nuevo distrito para su buen funcionamiento hubo muchas necesidades para lograr el desarrollo, lo primero que hizo fue construir el Local Municipal, luego el Local comunal; la iglesia que solo era una capilla se construyó, la torres en concreto y el resto del local con adobe; también hizo conocimiento en público que el terreno que ocupa la Plaza fue propiedad de su Abuelo Santos Quilca, pero éste donó cuando todavía Pazos era una Comunidad Campesina.

Otras de las obras resaltantes fue la instalación de una pileta de agua potable en la Plaza, y en los tres barrios más principales, eso fue un gran avance para Pazos, pues la gente que vivía alrededor de la Plaza ya no tenía que ir más hasta los puquiales a traer agua para cocinar sus alimentos.

Mandó, también a construir el nuevo local de la escuela, que de igual manera fue hecho mediante un canje de terreno por otro; en seguida con mucha gestión logró construir y crear la Posta Médica donde también no había lugar y tuvo que hacer cambio de terreno de la comunidad con un poblador para ubicar el Local, que ahora está funcionando en la actualidad como Centro de Salud de Pazos.

Todo eso fue logrado durante su primer periodo entre 1951-1957. Don Alfredo cuenta que Pazos seguía avanzando, los alumnos de la escuela después de la Promoción se quedaban sin seguir la secundaria, unos que otros salían hacia Pucará o Huancayo a seguir pero la mayoría se quedaba por falta de recursos económicos y conjuntamente con toda la comunidad acordaron crear un colegio. Para ello, tenían que construir el local. Nuevamente, no había lugar para su buena ubicación e hizo canje del terreno de la Comunidad con Don Alejandro Capcha, un total de 1,000 mts cuadrados, asi lo crearon y funcionó con el nombre de Colegio Estatal “RAUL PORRAS BARRENECHEA”, eso fue el año de 1964 donde actualmente es alma máter del Distrito de Pazos. Éste fue uno de los logros de su Segundo Gobierno Municipal en el periodo de 1963-1966.

Luego fue elegido por elecciones Municipales en el periodo de 1967-1969. La carrera Política que tuvo Don Alfredo fue muy larga ya que durante toda su vida se dedicó en velar por el progreso del Distrito. Fue nombrado, también, Personero Jurídico y legal de la comunidad indígena de Pazos en el año de 1958, y fue ratificado como Presidente del Consejo de Administración de la Comunidad Campesina de Pazos, en 1971 hasta 1972, CONCECOM, al igual que fue Juez de Paz; el año 1980, y fue Gobernador en dos oportunidades en 1981y en 1982. Finalmente, fue presidente de electrificación del Distrito, y secretario General del Partido de “Acción Popular” donde trabajó muy ligado al ex presidente de la República Arq. FERNANDO BELAUNDE TERRY”.

Para su comunicación con las sedes de Educación, Salud e Incluso con el mismo congreso de la República lo hacia mediante el Telegrama, debido a que no había Teléfono ya que en estos últimos 10 años la Telecomunicación recién hizo ver su avance en los zonas Rurales.

Don Alfredo fue reconocido con honores al término de cada uno de sus cargos por la abnegada y entusiasta labor.

Muchos pobladores reconocen la personalidad y la genialidad de Don Alfredo, dicen: “Él era el único que emprendía obras, en beneficio de un barrio o del mismo Distrito; estaba dispuesto cada vez que se tenía que pedir una orientación o preguntar si está bien o no tal proyecto”.

Así es que por la experiencia y la carrera política que él manejaba en esa época fue muy respetado por todos los pobladores, esa labor y experiencia que dejó Don Alfredo debe servir como guía y lección de trabajar por el futuro de la niñez, y el progreso de Nuestro Distrito. Actualmente a sus 83 años de edad todavía se nota su semblante y ganas de ayudar y aconsejar a sus descendientes y a los que se dedican al futuro de la Política del distrito de Pazos.

Foto: Diputado Raul Zuzunaga recibido por alcalde en la inauguración del distrito de Pazos.

Artículo de Elena Romero publicado el 16 de febrero de 2007 en el sitio web de ERTIC bajo el título "Alguien que no debe pasar por desapercibido".

miércoles, 23 de julio de 2008

CONOCIENDO PAZOS


HISTORIA
El poblamiento en la sierra central se inició de 20 000 a 9 000 años a. c., en el periodo paleolítico al norte de Huancavelica, departamento de Junín, en la cueva de Pachamachay, abrigo rocoso de Telarmachay (Tarma), cueva Pana Lauca (Junín) y la cueva Uchumachay (Junín), al sur de Huancavelica, en el departamento de Ayacucho la cueva de Piquimachay, Puente y Ccayhuamachay; estas ocupaciones, en diversos puntos, cuentan con cronologías y están apoyados por fechados radio carbónicos.

Estos vestigios corresponden a la etapa cazadora-recolectora pero en forma selectiva, tanto de plantas como animales, evolucionando, en el periodo Arcaico, a una aldea de pastores de llamas y alpacas en las punas de Junín y Tarma. Warivilca y Sapallanga en el sur de la quebrada del Mantaro correspondiente al periodo de Desarrollos Regionales. en el devenir histórico, Huancavelica fue ocupada por gente de tradición Pre Agrícola y a partir del primer milenio los Huancavelicanos son portadores de civilizaciones ancestrales.

Al finalizar la expansión Tiahuanaco - Huari, los Pockras de Ayacucho formaron una confederación con los Chancas, los Wancas y los reinos locales como los Angaraes, que frenaron el avance de los Incas del Cusco durante 50 años, hasta que Pachacutec los conquistó y los anexó. El territorio huancavelicano, habitado por tribus de la familia Chanca, se incorporó al Chinchaysuyo, el cual tuvo gran importancia estratégica por su ubicación, construyéndose numerosas avanzadas, edificios y asentamientos urbanos como el gran centro Incawasi ubicado a 20 km de Huaytará.

Al no tenerse exactitud sobre el origen de los pobladores de Pazos, es responsabilidad de las autoridades y pobladores rescatar su historia, en el inventario realizado en los talleres de diagnóstico local se encontró sólo un punto de interés arqueológico que son los restos arqueológicos de Kutupata, que pueden desentrañar la historia de Pazos, se presume que todos estos pueblos cercanos al gran valle de Mantaro pertenecen a la familia Huanca, ya que en la actualidad sus usos y costumbres son Huancas y su vinculación comercial natural por la cercanía fue siempre con Huancayo y no Huancavelica.




TURISMO
En el distrito de Pazos existe un gran potencial de recursos turísticos como las vistas panorámicas del valle desde diferentes ángulos. Asimismo, existen expresiones folklóricas diversas, fiestas costumbristas asociadas con platos típicos como la pachamanca, cuchi canca (asado de lechón), mondongo, patachi, picante de cuy, entre otros.

En el ámbito Distrital no existe infraestructura de servicios turísticos como hoteles o albergues. Hay cuatro restaurantes con deficiente infraestructura que brindan pensión a los foráneos que trabajan en el distrito. La visita se hace desde la ciudad de Huancayo, que sí cuenta con estos servicios, y como tal, los pobladores de esta zona, son los más beneficiados económicamente.

La actividad turística en el distrito tiene posibilidades de desarrollo, siempre y cuando puedan ofrecer una infraestructura mínima en alojamiento, restaurantes y mantenimiento de carreteras de tal manera que la estadía de los turistas en el distrito de Pazos sea grata y recomendable.


FESTIVIDADES
Los aspectos más visibles de la expresión cultural en Pazos son las fiestas tradicionales, que constituyen la ocasión para practicar las diferentes manifestaciones costumbristas.
El calendario festivo se inicia con la fiesta del "Año Nuevo", que se festeja el 1° de Enero de cada año, donde participan los danzantes de tijeras, que es una manifestación propia de la provincia de Tayacaja en oposición a la dominación cultural de los españoles.

Entre los meses de febrero y marzo se festeja la fiesta del carnaval en todos los anexos, la cual se realiza al acorde de los rondines y quenas. Esta fiesta es centralizada en la capital del distrito durante 3 días donde se desarrollan concurso de comparsas.
FUENTE: Sitio web ERTIC - INICTEL
Documental sobre artesanía textil elaborado por ERTIC

miércoles, 16 de julio de 2008

LA FIESTA DE SANTIAGO: TAYTA SHANTI

INTRODUCCIÓN
Entre las fiestas campesinas, la que más llamó la atención de Sergio Quijada Jara, (Acostambo - Tayacaja, 1914-1990), fue sin duda la del Santiago. A ella le consagra una sección en su libro “Estampas Huancavelicanas” y una buena porción de las “Canciones de ganado y pastores”; y finalmente, un opúsculo que se titula “Taita Shanti” (1974), donde reúne canciones y partituras sobre la mencionada fiesta.

Santiago es la imagen que mas difusión tuvo en América. En el libro “Santiago en América” de Rafael Heliodoro Valle, hace el registro de las ciudades que llevan su nombre (mas de 200); las iglesias que están bajo su advocación; las estatuas, cuadros, bajorrelieves y escudos existentes a lo largo del continente; y las leyendas, tradiciones y fiestas que están asociadas con su figura. Santiago fue el santo mas propalado en los primeros años de la Conquista. Las fiestas dedicadas a este santo son incontables en diversos pueblos del Perú. Sin embargo no todas las celebraciones tienen el mismo carácter. Así, en el Valle del Mantaro es relevante la figura de ecuestre del santo apóstol; pero no en los pueblos de Huancavelica, donde bajo su advocación formal, en verdad, se rinde culto a las antiguas deidades prehispánicas (a esta fiesta se le denominaba antes “tinyanacuy”).

DESCRIPCION
El 25 de julio de cada año, se realiza esta fiesta que no es sino del ganado de los pastores, teniendo como base la creencia de considerar al TAITA HUAMANI, como dios y señor de los cerros. En lugares más cercanos a las grandes poblaciones, los campesinos veneran al apóstol Santiago encendiéndoles ceras en víspera de la fiesta y conservando la imagen en bulto, en muchos casos en su típico caballo blanco, con su sombrerito de vicuña y ponchito andino. En cambio en otras comunidades de mayor densidad poblacional campesina también festejan con el nombre de Santiago, pero lo que mas les interesa realizar en la “pagapa” u ofrenda que le deben rendir al cerro mayor, o a la tierra, porque aún obran con carácter panteísta pensando que dentro del cerro, en el fondo de la tierra está el TAITA HUAMANI o TAITA ORCCO, o señor de los cerros.

El antropólogo José Matos Mar en su trabajo titulado: ”La fiesta de la herranza en Tupe”, señala que esta fiesta se realiza anualmente para marcar el ganado, costumbre introducida por los españoles; cada dueño debe poner con un hierro caliente sus iniciales en el anca de las reses. Es la señalización de la propiedad individual. Los antiguos peruanos no conocieron esta forma de marcar sino otra: “hacer una señal en los auquénidos, los únicos animales conocidos por ellos, que consistía en colocar lanas de colores (cintas) en sus orejas. Esto hace pensar que nuestros antepasados dedicaban determinados días del mes de julio a festejar a sus animales y pastores después de las cosechas de sus productos.

Para mitigar su tragedia, esperan con ansias el 25 de julio, por ser la fiesta de sus animales a los que están íntimamente ligados de alma y corazón. En esta fecha experimentan las dolorosos gotas de sus sentimientos a través de las letras de los cantos que el ingenio de sus mentes creadoras han tejido con exquisita sensibilidad, recogiendo el bello colorido poético, el eco de la misma naturaleza que convertidos en emotivos poemas sirven de solaz a sus almas nobles y puras como las aguas de sus puquiales

INSTRUMENTOS USADOS
Las cornetas mas antiguas y propias de estas fiestas han sido y son de “mamac”, de “yungur” o “llongor”, cuya dimensión exacta es de una brazada y un codo de largo, que crecen en los bajíos, o en lugares cálidos o cejas de montaña; hay también de carrizo o de chonta blanca, que no es sino de maguey o de ágave, además existen cornetas de cacho en forma espiral llamadas waqra pucu”. Las cornetas son tocadas por varones, y la tinya por las mujeres. Este es un pequeño tambor confeccionado de piel de oveja o de gato. Lo golpea con un palito teniendo la punta envuelta con un pedazo de trapo o cuero que toma el nombre de “tinyaco” o “huaqtaco”.

FLORES DE ADORNO
Es interesante anotar que los comuneros se dirigen a las altas punas y quebradas inaccesibles donde crecen flores silvestres de variados colores. Esas flores son “lima lima”, “ccantu”, “huaman sara”, “ccori huaylla”, “cuchip chupan”. etc. Para obtenerlas, deben ir en grupos llevando su “pagapa” al cerro. Este ritual consiste en enterrar un pequeño mate o una olla pequeña de barro llena de caramelos, pasas, coca, una pequeña botellita de vino y otra de aguardiente. Con esto se asegura que el dios del cerro no enviará tormentas para destruir las flores.

LA VISPERA
Una vez listas las cosas que se utilizarán el día central, en la víspera se realiza el “velorio” que consiste en velar esos objetos, mientras los concurrentes chacchan hojas de coca, beben y bailan. Pero también salen de paseo entonando algunos cantos, a visitar la casa de parientes, amigos y familiares, quienes deben recibirlos con algunas copas de licor y chicha.

A las doce de la noche, o sea el “chaupi tuta” algunos designados por el jefe de familia, levantan con suma veneración todas las cosas que han velado y ofrecen en un pequeño mate como ofrenda al taita Huamaní o taita orcco o cerro.

EL DIA CENTRAL DE LA FIESTA
En la madrugada se realiza el “Pachahuala” o “Lucy Lucy” que quiere decir amanecer. En ese momento todos los concurrentes encienden mechones de paja nativa o el ichu de la puna, ingresando al redil o corral, simulando pelar la pelambre o lana de los animales cuya creencia, es para ahuyentar la mala suerte que les cubre y anunciándoles que es su gran día.

Después de pasar toda la mañana bailando, cantando y comiendo, se dirigen nuevamente al corral de los animales a desenterrar las cintas, previamente enterradas, y entre los asistentes es repartido puñados de hojas de coca para realizar el “Coca quintoy” o “quintoy acllay”, indicándoles que ellos, representan a los pastores. Los invitados escogen la coca que han recibido, separándolas las hojas sanas grandes de las más pequeñas, equivalentes a los carneros grandes y sus crías.

Luego de un breve intermedio, el mayordomo solicita la devolución de las hojas por orden de edad. Cada hoja representa diez unidades de ovejas. Se premia a la mayor cantidad de “ovejas” entregadas, representado en las hojas de coca

Mientras se van juntando el ganado que será “marcado” los invitados bailan al son de cornetas de aluminio o de cacho llamados waqra pucus. El uso del “LLongor” en Tayacaja está bastante difundido en todos sus distritos aún más alejados.
Igualmente, los concurrentes beben el huarapo de la caña traída de pequeños fundos lejanos, o los diferentes preparados de caña, como el “pito” hecho a base de Kiwicha, brebaje muy temido por conocedores por los efectos causados al organismo.

LA MARCA O SEÑAL
Después del medio día los dueños del ganado, proceden a colocarles las cintas de lana de variados colores, en la orejas de los animales hembra, mientras los músicos van dedicándoles alusivas canciones.

Después de terminar de colocarles las cintas a los animales hembras, colocan a los animales machos: carneros, toros, burros, caballos etc. sus “hualljas” (especie de corona que contienen pequeñas frutas, panes etc.) y las personas mas ancianas son invitadas para arrojar harina de maíz a los lomos de los animales, así como a los concurrentes, para que los animales se conserven sanos y aumente el ganado.

Después, algunos pastores son premiados por los dueños de los animales para que mantengan interés en el pastoreo del ganado. Durante la ceremonia hay inclusive la costumbre de realizar el “matrimonio” que consiste en lo siguiente: si la cría de la vaca es hembra, entonces después de colocar las cintas en las orejas de la vaca, simulan hacerla acostar, o hacerla dormir, o hacerla “casar” con un hombre soltero. Se tiene la creencia que esa ternerita crecerá robusta, que se encariñará con el lugar, y no padecerá de enfermedad alguna. Y si la cría es macho, igualmente simulan hacerla casar con una mujer.


Tomado del Libro: FOLKLORE PERUANO: DANZA Y CANTO
Autor: Antonio Muñoz Monge
Ediciones: Educación a Distancia: (Universidad Inca Gracilaso de la Vega 1991)
Artículo: TAITA SHANTI (por Sergio Quijada Jara)
Editado por: SAPOSAQTA

sábado, 12 de julio de 2008

EL RITUAL DE LA COCA


Sergio Quijada Jara, tiene una obra intelectual valiosa que lo hace acreedor al reconocimiento y a la alabanza de todos nosotros. Según el registro de Alberto Tauro del Pino en la Enciclopedia Ilustrada del Perú, (Lima, 1987), el autor nació en Acostambo, provincia de Tayacaja en 1914; estudió Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde se recibió de abogado en 1945, ejerciendo su profesión en la ciudad de Huancayo.

En Sergio Quijada Jara hay que admirar a uno de los primeros recopiladores de la cultura popular de nuestra región y uno de los iniciadores de la literatura narrativa. Mostró el paisaje y el entorno social, a través del relato y el cuento, y de recuperar la tradición nativa del pueblo, mediante la compilación de cuentos, leyendas, canciones y la descripción de costumbres, como se puede apreciar en sus primeros libros.

En 1960 Quijada Jara publicó un libro, La coca en las costumbres indígenas, donde describía con bastante detalle, los ritos nativos en los que la coca tiene un papel determinante. Este trabajo logró apenas circular entre los folkloristas como un dato empírico, pero no como un tema de estudio y reflexión. .

Con este libro Sergio Quijada Jara se anticipó largamente en el descubrimiento del valor ritual, cultural y antropológico de la coca, tema hoy bastante estudiado por los científicos sociales. El autor expone los empleos que tiene la llamada hoja sagrada en la vida cotidiana del campesino. Quijada Jara se limita a dar algunas muestras, las suficientes para llegar al convencimiento de la entrañable función que poseía esta planta en el mundo andino

El autor comienza mostrando la función de la coca en el TRABAJO. De acuerdo con su información, ella sirve de reconstituyente de las energías físicas perdidas, e incluso de sustituto del alimento según creencia extendida, Pero, por encima de todo dice, la hoja de coca es un medio de concertar las diversas relaciones de trabajo colectivo como el ayni y la minka. Por otra parte en las faenas difíciles y arriesgadas, digamos abrir una zanja, para un cimiento o un canal, es necesario ofrendar antes a la tierra una hoja o un puñado de coca, a fin de preservar del daño.

En el VIAJE la coca ayuda a aliviar el cansancio y también para adivinar la perspectiva feliz o adversa y propiciar un viaje venturoso mediante la paga (el Jachulajay) a la montaña, a la cueva o al río. Muchos años después, Catherine A. Wagner ha hecho el análisis sistemático de estos mismos ritos (“Coca y estructura cultural en los Andes peruanos”), Allpanchis Nº 9 (1976) y Baldomero Cáceres ha ofrecido un resumen del estado de la cuestión en “Perjuicios y versión psiquiatrita del coqueo andino” (1985).

El uso de la coca en la MEDICINA POPULAR podría haber dado lugar a un inacabable repertorio de fórmulas, pero el autor se limita a reseñar algunos casos, acompañándolos de informes sobre investigaciones científicas que justifican esa práctica racional. Destaca asimismo la función de eje social que la coca tiene en los matrimonios, velorios y “lavatorios”. Y el papel central que juega en la representación mágico-fiscalizadora, en la fiesta del ganado llamada quintuy coca, cuyo sentido profundo y milenario, es propiciar la reproducción del ganado, y hacer el registro de los animales por parte del propietario, en su sentido más moderno.

Teniendo la coca tanta importancia en la vida social, obviamente debía ser motivo predilecto de la poesía y de las adivinanzas. En éste libro Sergio Quijada Jara ofrece un conjunto de composiciones en versión original quechua y la introducción correspondiente al español, realizada por el mismo autor, con bastante libertad. En los textos incluidos, se advierte que algunos son de creación o reelaboración última y que sus autores anónimos estuvieron ya muy influidos por la cultura dominante. Así lo revela la interferencia del léxico español notoriamente profusa en algunas canciones. El mismo huayno “Coca quintucha”, que, según el autor ”tiene paternidad de siglos”, delata que es de elaboración colonial o, tal vez, republicana. Sería, por eso, interesante analizar en que medida las composiciones citadas expresan el sentir originario del pueblo andino. Ya nos ha prevenido José María Arguedas que el “sentimiento cósmico de la soledad”, por ejemplo - que aparece en algunos cantos quechuas, como el mencionado – tiene data muy reciente y corresponde a los campesinos desarraigados de su medio.

Tomado del Libro:
Folklore: BASES TEORICAS Y METODOLOGICAS
Artículo: Sergio Quijada Jara y la Cultura Popular Andina
Autor: Manuel J. Baquerizo
Lluvia Editores (1991)