miércoles, 28 de enero de 2015

EL BOSQUE DE LAS ORQUIDEAS




El Suplemento del Diario El Comercio publicó en días pasados un artículo del escritor y periodista  Antonio Muñoz Monge referente al Bosque Amaru ubicado en el distrito de Huachocolpa en el nor oriente tayacajino. Este Blog Saposaqta considera de importancia dicha publicación y lo reproduce para los lectores tayacajinos.

La primera presentación del monumental libro de 300 páginas, abundantes fotografías a colores y dibujos botánicos, “Huancavelica Amaru Paraíso de las Orquideas” del biólogo cusqueño Benjamín Collantes Meza, se hizo el 26 de noviembre del 2014 en el distrito de Huachocolpa, donde está ubicado el bosque Amaru, escenario maravillosos de esta experiencia descubridora de orquídeas nativas.

Huachocolpa pertenece a la provincia de Tayacaja en Huancavelica. El nombre Amaru, que significa serpiente en nuestro idioma quechua, responde a que el lugar tenía fama por la existencia de grandes serpientes, además por una deformación geológica del lugar que tiene la forma de serpiente.

El descubrimiento científico de este maravilloso bosque, se dio en febrero de 1999, cuando la primera expedición científica liderada por los biólogos Benjamín Collantes, Marco León y los ingenieros forestales Reden Suárez, Guissela Alegría y Francisco Tueros, llegó al virginal Bosque Amaru, un típico bosque de neblina, y de un solo golpe y en menos de un año, descubrieron 17 especies nuevas de orquídeas. Posteriormente, en el mismo bosque, se descubrieron cuatro especies adicionales que hacen un total de 21 especies nuevas para la ciencia. Las 17 especies fueron publicadas en Icones Orchidacearum Peruaviarum 2001  de Bennett & Christenson.




Eso no es todo, apenas se ha estudiado una parte del bosque, por lo que se espera el descubrimiento de nuevas especies en otras áreas no investigadas. Nuevos registros para la región y el país. El bosque Amaru tiene mucho que mostrar a la ciencia: no solo orquídeas, sino también aves como el matorralero de anteojos negros Atlapetes melanops, descubierto en Huachocolpa; asimismo, es el hábitat del gallito de las rocas Rupicola  peruviana y el hábitat del oso de anteojos Tremarctos ornatus.

En sí, el bosque Amaru, es hábitat de un amplio espectro de Biodiversidad. Ahí se encuentran especies emblemáticas como la cascarilla o árbol de la quina, símbolo de la riqueza vegetal en el Escudo Nacional.

Entre las especies nuevas para la ciencia y endémicas del Perú se halla la Sobralia altissima, record mundial para el Perú como la orquídea más alta del mundo con 13.40 m de altura; la Maxillaria pyhalae, dedicada al embajador de Finlandia Mikko Pyhälä (1998 – 2002), por su profundo amor a la naturaleza y por su apoyo a las investigaciones en el bosque. Se trata de una singular orquídea peruanísima, bautizada como “las tres veces bandera peruana” por sus sépalos y pétalos con franjas rojas y blancas, cual banderas peruanas.



Fuente: Suplemento Dominical del Diario El Comercio (18.01.2015)
Autor: Antonio Muñoz Monge escritor y periodista nacido en Pampas.
Fotos:  Del Libro “Amaru Paraíso de Orquídeas” del biólogo Benjamín Collantes
Publicación del Gobierno Regional de Huancavelica (2011-2014)




domingo, 18 de enero de 2015

FIESTA POR LA PATRONA




RETORNO A PAMPAS

La Santísima Virgen Purísima es la Patrona de la ciudad de Pampas Tayacaja, y su celebración se realiza anualmente en este mes de enero, motivo por el cual, la ciudad se viste de gala y alegría. Es tradicional el retorno de sus hijos a su terruño, al reencuentro con su Santa Patrona, y al reencuentro con familiares y amigos luego de ausencias obligadas por el destino.

La celebración se inicia a partir del 10 de enero con “novenas” religiosas organizadas durante las noches en la iglesia principal, para luego del “rosario”, los feligreses sean agasajados con sendos “calientitos” para combatir el frío de la noche. Actualmente muchos novenantes suelen contratar a una orquesta típica para que al son de un huayno logren  invitar al público a dar unos pasitos de baile embriagados por la alegría de la noche.  

El día 18 de enero termina las novenas y es el gran “remate”. La noche se torna más alegre con la llegada de la banda y orquesta “oficial” de la fiesta. Muchos pampinos retornan para esta fecha desde diferentes ciudades del Perú y el extranjero. Solo en esta fiesta, Pampas alberga nuevamente a sus hijos que un día partieron a tierras lejanas. Se podría decir que solo en este mes de enero se podrá encontrar a las amistades y amigos de antaño. En otras fechas del año es muy difícil hallarlos.

 Al día siguiente 19 es la “víspera” del día central. Es una noche inolvidable por la alegría y algarabía reinante en la ciudad. La iglesia bellamente iluminada adorna la plaza, el cielo es invadido por globos aerostáticos multicolores, en las esquinas encienden fogatas para dar calor al visitante, las luces de los fuegos artificiales iluminan los rostros de la muchedumbre, las bandas y orquestas típicas entonan melodiosos huaynos, mulisas y tunantadas de moda, los jóvenes y chicas bailan en armoniosas rondas en las esquinas y centro de la plaza, otros celebran el reencuentro con viejas amistades bebiendo néctares preparados con caña de la región en pequeñas carpas instaladas en la plaza, parejas de amantes se juran amor eterno a escondidas de las miradas ajenas, los vecinos agolpados en las esquinas miran asombrados la quema de los castillos de la noche, mientras los niños juegan a lo largo y ancho de la plaza.

Al día siguiente la ciudad es despertada por 21 detonaciones de dinamita muy de mañana llamados “camaretazos”, las campanas de la iglesia repiquetean incesantemente llamando a misa  a la feligresía. Luego de la Misa en honor a la Virgen Purísima celebrada con la presencia del Mayordomo y las principales autoridades de la ciudad, se inicia la Procesión del trono de la Virgen Purísima bellamente adornado, haciendo un recorrido por las principales calles de la ciudad. Los acompañantes hombres y mujeres, vestidos con sus mejores galas, elevan sus plegarias rezando y cantando en cada esquina de la ciudad, siguiendo el recorrido tradicional de la procesión. Algunos acompañantes esconden todavía en sus rostros los estragos de la noche anterior con gafas oscuras, pero satisfechos de estar cumpliendo con la Mamacha.

Luego del retorno de la Virgen a la Iglesia, los Mayordomos de la Fiesta invitan a la población en general al tradicional Banquete o almuerzo masivo, en agradecimiento por su participación. Terminado la gran comilona con los mejores potajes pampinos como el plato de “cuchicanca” con su porción de mote de maíz hervido “toda la noche” y algunos brindis ofrecidos por el mayordomo, se dirigen hacia la plaza de armas a continuar con la tradicional  yunza o cortamonte al frente del local Municipal. 

Esta costumbre es propia de los carnavales en todo el Perú, pero en Pampas, desde hace algunos años han instituido esta costumbre. Y son varios los árboles que caerán esa tarde al compás de las bandas y orquestas generando algarabía en la gente. Paralelamente a este acontecimiento se realiza el “tradicional Jala Pato” que hoy, por suerte, el noble pato ya no es decapitado cruelmente como antaño donde nuestros antecesores sometían a suplicios al pobre animal, haciéndole beber aguardiente de caña para emborracharlo, luego pasearlo exhibiéndolo ante el pueblo para finalmente decapitarlo por gente sin escrúpulos mostrando luego la cabeza del pato como trofeo de guerra al son de alguna fanfarria ejecutada por la banda de músicos.

Esta costumbre felizmente ha pasado a la historia gracias a las nuevas generaciones de jóvenes que han optado inteligentemente por colocar al pato en una canasta de mimbre, adornada y con cintas de seda colgantes para que los participantes jalen las cintas, encontrando en cada una de ellas una sorpresa de compromiso para regalar el próximo año al mayordomo el mensaje adherido a la cinta.

En los siguientes días se realiza la entrega de toretes al Mayordomo, becerros tiernos comprados a última hora, o en algunos casos alquilados o “comprados” al mismo mayordomo para hacer la finta de entrega del noble astado. Esta entrega de ganado se realiza en el barrio de Chalampampa, en el barrio de Daniel Hernández y la entrega más pintoresca es en el cerro San Cristóbal, rememorando tiempos idos cuando los hacendados de entonces aparecían por las cumbres del Yanapadre con el toro ofrecido, ataviados con poncho, macora y pañuelo blanco al cuello. 

La concurrencia a estos lugares es masiva, acompañando a los “obligados” que así se llaman a los donantes, por amigos y familiares. Esta gran fiesta de entrega de toros termina con un baile general y con muchos tragos encima.

Como si fuera poco la fiesta termina con una gran corrida de toros, con diestros traídos de lugares donde se practica esta afición.

En conclusión la “Gran Fiesta de Enero”  en homenaje a la Santísima Virgen Purísima Patrona de Pampas, resulta inolvidable para propios y extraños. Los forasteros que llegan por primera vez terminan tan encantados que estoy seguro volverán año tras año. Aquí nacen amores para toda la vida, como amores pasajeros  llamados “de fiesta de enero”

En los últimos días de la Fiesta se acostumbra a proclamar al nuevo Mayordomo para el próximo año, labor que éste,  deberá desempeñar comprometiendo a los amigos y conocidos, durante todo el año, asistiendo a todo evento que se organice, sea publico o privado, esto es, ceremonias cívico patriotas, cumpleaños de los supuestos colaboradores, para lo cual el nuevo Mayordomo tendrá un presupuesto especial para gastar en estos menesteres.  

En el mes de noviembre el Mayordomo tendrá que recordarles a los colaboradores que estamparon su firma comprometiéndose a colaborar. Este acto se llama “Yaycupacu” o “Yuyarichiq” y consiste en enviar una fuente de dulces, bocadillos de la localidad y una botella de licor que varía según lo ofrecido a cada colaborador.

Esta Fiesta del veinte de enero, de homenaje a la Santísima Virgen Purísima tiene una magia increíble para el visitante; lograr el reencuentro de amigos y familiares separados por el destino, que agradecidos prometen retornar año tras año, a este hermoso valle de Pampas. Y termino estas notas con unos versos de Leopoldo Pacheco, poeta Tayacajino.

Nunca un adiós duele tanto como en Rumichaca
jamás las lagrimas calcinan tanto la herida abierta
nunca un puente da tanta sombra al dolor humano
jamás su lamento en la noche hiere tanto el alma

Pero al volver al vergel celestial de mi Pampas
todo el puente canta, como ahora está cantando
los pajarillos trinan, como ahora están trinando;
el río dócil sonríe acariciando la verde romanza…” 


Autor del artículo: Masuflo

miércoles, 14 de enero de 2015

PURUN WAYTA

                                          




El Blog Saposaqta presenta este relato original del gran escritor Sergio Quijada Jara nacido en Acostambo Tayacaja. Historia que daría el nombre al pintoresco PURWAY pequeña localidad cercana a Pampas.

RELATO DRAMÁTICO

Jatun Pampa o Pampas, capital de la provincia de Tayacaja encierra un precioso drama amoroso ocurrido en tiempo de los españoles. En la salida de esta ciudad rumbo a Huancayo, inmediatamente después del cementerio, se inicia una senda estrecha en la falda del cerro. Al borde del camino existían una casa y varios caserones que según versiones añejas construyeron los españoles para ejercer su dominación. Desde allí como de un atalaya podíase dominar toda la hermosa pampa que entonces se denominaba Jatun Pampa. Asimismo se podía observar la sección Obrajería que existía en las pampas de Quesera y Pamuri.

Relatan los mayores que por esos lugares vivía el capitán Lagos, jefe chapetón que había quedado al frente de la guarnición española cuando pasaron hacia el Cusco por el camino del inca que atraviesa precisamente el valle de Pampas y que sube por la rinconada de Atoj. El lugar donde se estacionó Lagos se llama Purhuay, en la actualidad, pero ese nombre está adulterado, pues data a raíz del siguiente drama.

Existía por esos parajes una aclla o escogida a quien sus admiradores la llamaban Purun Wayta o sea la flor mas fragante y pura. Su corazón pertenecía desde la infancia al ágil y valiente Kusiche testigo de sus alegrías y penurias. El capitán Lagos quería a todo trance interponerse en esos amoríos y burlarse de Purun Wayta procurando hacerla suya. Ella huía como tierna y delicada taruca ligera y grácil como el viento, no permitiendo aceptar ni siquiera una mirada para conservar su alma blanca y fraganciosa flor silvestre.

Las artimañas que tejía el español no surtían efecto hasta que un día resolvió hacerla detener encerrándola en una de sus habitaciones para consumar su apasionado deseo. Pero, al pequeño descuido de su encierro se fugó la prisionera, para unos instantes después, estar ya coronando las alturas de Colesniyoc al lado de su amado indio. El capitán Lagos, loco de rabia montó a caballo y por datos de serviles pongos dio con la pareja por Sumaj Pampa que ahora se conoce con el nombre de Sumabamba. Y comenzó a chicotear y reventar en el cuerpo de Kusiche las duras riendas.
La lucha era desigual, el indio tratando de quitar la cuerda se balanceó en el aire y cayó de espaldas en el pedregoso camino, mientras el caballo lo atropellaba despiadadamente. Entre tanto Purun Wayta trataba de ganar la quebrada para ocultarse. El capitán dejando exánime al indio a la vera del camino siguió tras de su presa llegando al cabo a dominarla y arrancar la promesa de vivir siempre a su lado.

Llegando luego a Purhuay y mientras Lagos ordenada que desencillen al caballo, la escurridiza india nuevamente desapareció sin que el despechado castellano pudiera explicarse. Y como no cedían sus pies para huir lejos por el desfallecimiento  de su cuerpo, escogió una roca cercana y se arrojó sobre un monte de cáctus espinosos. Asi la encontraron pendiente de los brazos de un cactus.

A los dos días de esa tragedia hallaron el cadáver del fornido Kusiche en idéntica posición, con los brazos en alto como implorando venganza por el inicuo martirio. De aquí también el nombre quechua legendario del cactus  A Wajollay que quiere decir “Patíbulo de dos amantes.  A raíz de este drama apareció un quechua el siguiente lastimero canto:

“Negras nubes de Pampa Hermosa / apresuraos a ocultarme / para huir con mi amada / Pajonales de Sumabamba / echad vuestro rocío a los labios / de mi negra que sedienta se muere / Aires fríos de Pampa Hermosa / soplad, soplad con premura / para que con mi amada escapar pueda”.

Desde entonces Purhuay ha sido lugar tenebroso, al extremo que un solo viajero trepidaba atravesar su camino, lo mismo que por esas gélidas pampas de Sumabamba donde creen muchos indígenas haber escuchado en altas horas, de noches con estrellas a miríadas, alaridos espantosos de indio torturado, y, gritos y gemidos suplicantes de india, joven desesperada por el dolor. (l944)

AUTOR: SERGIO QUIJADA JARA (1944)
Escritor nacido en Acostambo - Tayacaja

Cortesia Carlos Zúñiga Segura
Colaborador exclusivo de Saposaqta

miércoles, 7 de enero de 2015

EN LOCROJA: HOMBRE DISFRAZADO DE MUJER



Una historia común y corriente
                                              
En uno de mis viajes por la provincia, llegué a Locroja para indagar respecto de algunos acontecimientos ligados a nuestra historia. En el Juzgado de Paz encontré una denuncia formulada por una autoridad en torno al caso de un Hombre disfrazado de mujer.

El denunciante don Sinforiano señala que hace un tiempo se presentó en su casa una muchacha simpática, llena de gracia y aparentemente hacendosa, ofreciéndose para trabajar en lo que se le mandase. Don Sinforiano sin pensarlo mucho,  la aceptó y encomendó las labores de pastoreo de su numeroso  ganado,  proporcionándole todo lo necesario para el cumplimiento de su tarea, incluso le habilitó una choza en medio del campo.

Pasado un tiempo, cuando todos habían congeniado con ella, es decir, con Victoria Quispe que así se llamaba la muchacha, esta le solicitó a don Sinforiano que le enviasen a su hija Tomasa, pues tenía mucho miedo de dormir sola. En efecto, asi fue. Los padres miraban complacientes  la relación entre ambas muchachas plenas de felicidad y colaboración mutua.

 A los dos meses de iniciado el trabajo de Victoria, don Sinforiano  observa que la barriga de Tomasa crecía, por lo que  hizo todo lo posible por averiguar lo que sucedía, sin dar oídos a las  explicaciones que le daba su hija, quien aducía a cólicos y empachos.

En esas indagaciones se encontraba don Sinforiano, cuando un dia se aparece por  su casa un individuo de Pampa Coris en busca de un caballo que había desaparecido hace tiempo o que se lo habían robado. Don Sinforiano le comunicó que el animal estaba en su corral.

Ante esta situación el afuerino enlazó a su  caballo para llevárselo, recibiendo a cambio la protesta de Victoria, quien en forma airada reclamaba su propiedad. En esa circunstancia el afuerino encolerizado quiso golpear a la muchacha y entre los forcejeos se descubrió que no era mujer sino hombre.

Descubierta y sin defensa alguna, a Victoria no le quedó sino aceptar que era Victor, estratagema utilizada para abusar de las muchachas y cometer sus robos.

Este descubrimiento causó asombro e indignación en don Sinforino y su familia, quienes comunicaron a los caseríos cercanos, avecinándose entonces muchas mujeres para denunciar a Víctor por los abusos y demandando la paternidad de sus hijos.

 Puesto entre rejas Victor seguía luciendo atuendo de mujer según las autoridades para ejemplo de la comunidad.

Esta historia verídica sucedida en Locroja en 1942 fue sumamente comentada, y aquí les cuento tal cual figura en el expedientillo.

Carlos Zúñiga Segura
Colaborador exclusivo de Saposaqta .

sábado, 27 de diciembre de 2014

BOX EN PAMPAS


“MORISQUETA”
Allá por los años de mil novecientos cincuenta y tantos, arribó a la bella  ciudad de Pampas un personaje de estatura mediana, porte atlético a pesar de los años, con una calvicie avanzada y cuya principal característica era un  tic nervioso que consistía en guiñar  un ojo y voltear la cabeza hacia un lado por cuyo motivo obtuvo el significativo sobrenombre de “Morisqueta”.

Mientras transcurría el tiempo, nos enteramos que el sujeto de marras era un boxeador retirado y que quería formar una academia de boxeo,  para cuyo objeto solicitó licencia al Alcalde para utilizar el local de la municipalidad y de esa forma  armar su ring de box de acuerdo a los cánones de ley. Obtenida la licencia, invitó a la juventud a inscribirse y tuvo muchos discípulos que quisieron emular a  Mauro Mina  en el difícil deporte del box. Fueron largos días de entrenamiento  a los discípulos, con calentamientos, trotes, salto de sogas y técnicas de ataques y defensa en el  difícil y viril deporte del  boxeo...

Entre los alumnos que más destacaba había  un joven de 20 abriles, de talla regular, cuerpo atlético, nariz prominente y un moño curioso, cuyo sobre nombre era “Dondeloro”. Este personaje que era miembro activo de la juventud pampina, se caracterizaba por tener una magnifica voz para cantar rancheras y huapangos, emulando a Migue Aceves Mejía que lo imitaba perfectamente hasta en los falsetes, por ese motivo era muy solicitado para llevar serenata a las bellas pampinitas de la época.

Hasta que llegó el día de presentar al público los avances de los discípulos de “Morisqueta” y para ello, nuestro entrenador  programó  una exhibición de box entre el instructor y el alumno más aplicado que justamente era “Dondeloro”. Había un lleno total en el patio de la municipalidad y los contrincantes hacían sus últimos movimientos de calentamiento.

 En seguida se produjo el ingreso de Kid “Dondeloro” que fue ovacionado multitudinariamente, se dio una vuelta por el Ring y luego a su esquina, seguidamente fue el ingreso de “Morisqueta” imbuido por un  protector de boxeo que ocasionó críticas por los entendidos, por lo que no tuvo más remedio que quitarse el protector. El torneo fue pactado en 10 rounds de tres minutos por uno de descanso. 

El primer round fue de reconocimiento,  con conatos de ataque y danzando, en el segundo ínter cambiaron algunos golpes y el tercero un  poco más, en cuarto round el pugilato se encendió y hubo un intercambio de golpes por parte de los dos púgiles, que se daban golpes fuertes y la exhibición pasó a ser una demostración de golpes demoledores que el ´árbitro tuvo que parar la exhibición y dar por finalizada el torneo pactado.

Fue una experiencia muy interesante para los pampinos y los primeros pinitos de boxeo y la primera vez que se inició la práctica del deporte de box  impartida por un boxeador profesional, el famoso y nunca bien ponderado “Morisqueta”.

Autor: Hernán Canales Acevedo
Colaborador de Saposaqta



sábado, 13 de diciembre de 2014

LOS ELECTRICISTAS DE PAMPAS




Transcurría la maravillosa década de los años 60 en la ciudad de Pampas Tayacaja, la población en su mayoría aún permanecía ligada a su pueblo, muchas familias tenían a sus hijos estudiando en Huancayo y algunos, en la ciudad capital. Por esta razón tan importante que algunos padres estaban pensando dejar Pampas para establecerse en otras ciudades a pesar que esta terrible idea los ponía tristes y melancólicos. Tener que alejarse del pueblo que los había visto nacer, crecer, era bastante fuerte. Pueblo de sus padres y abuelos. Luego de haber formado una familia tener que emigrar a otras ciudades por el “bien” de los hijos era un gran sacrificio.

Pero Pampas seguía careciendo de los servicios básicos como la luz, el agua, y los buenos colegios, y  las universidades más importantes estaban en Lima. En nuestra región había que conformarse con Normales o Institutos superiores donde solo había la especialidad de educación, y nuestros hijos aspiraban a otras profesiones.

Pampas vivía en un atraso con respecto a ciudades de la zona central del país. Solo la Plaza de Armas estaba pavimentada gracias a las gestiones de alcaldes intrépidos de la época. Estaba en construcción una Planta de Tratamiento de Agua Potable moderna con pozas de decantación y sedimentación, contando con un laboratorio para análisis de las cualidades del agua y su respectivo tratamiento químico.

También contaba con una “Planta eléctrica” situada a poca distancia del Instituto Agropecuario, allá por Viñas, cuyo funcionamiento estaba sujeto a la cantidad de agua que le alimentaba una cascada en los tiempos de lluvia. Esto quería decir que su funcionamiento era restringido. Solo había fluido eléctrico a partir de las seis de la tarde  cortándose a las 11 de la noche, mientras la ciudad quedaba en tinieblas. Solo las noches con luna, alumbraba las oscuras calles de la ciudad. Muchas noches a falta de fluido, las pocas tiendas que acostumbraban atender hasta casi la media noche, abastecían de unas velas de cera para iluminar su noche y cuyo precio era de veinte centavos la unidad.     
         
La población en general vivía optimista y alegre con la construcción de la Central Hidroeléctrica del Mantaro que ya estaba en ejecución y justamente el bunker principal del proyecto funcionaba en el barrio de Daniel Hernández, en lo que después se convertiría en el Cuartel del Ejército Peruano.

Mientras tanto la población vivía con una pequeña planta hidroeléctrica cuyo funcionamiento estaba sujeto al clima y a dos personajes que hicieron historia en la ciudad de Pampas. Se trataba de Matos y Chinchay, trabajadores responsables de poner en funcionamiento la planta eléctrica a las seis de la tarde, para luego apagarla a las once de la noche diariamente, de lunes a domingo, con lluvia o sin lluvia.

Estos ilustres personajes eran muy amigos del dios Baco. No perdían ninguna oportunidad de encoger el codo. Muchas veces se les “pasaba la mano” y se quedaban a medio camino rumbo a la Planta eléctrica retrasando el encendido de la luz. Otras veces, para beneplácito de los bohemios, la ciudad permanecía con luz eléctrica durante muchas horas más de lo establecido hasta que Matos y Chinchay dejaran a los amigos que los habían “distraído” en su camino rumbo a cumplir con sus diarias funciones.

Entre muchas anécdotas contadas por los testigos de aquella época, recuerdan que una “importante” jovencita cumplía sus añorados quince añitos. Sus queridos padres habían gastado todos sus sacrificados ahorros en brindarle  la mejor fiesta del pueblo a su única y cotizada hija. La casa estaba adornada desde muy temprano, los padres nerviosos y emocionados esperaban el momento. Ya el conjunto musical había arribado de Huancayo y la gran comilona esperaba solo la orden para que los potajes sean  servidos y distribuidos. Solo faltaba el encendido de las luces en la ciudad a las seis de la tarde por estos benditos personajes de nuestro relato.

Y pasaban los minutos, después de las seis de la tarde, las sombras de la noche habían cubierto ya la ciudad. Los invitados con sus mejores atuendos  y provistos de linternas empezaban a llegar a la gran fiesta. Los padres nerviosos, pensando en lo peor, enviaron en una moto hasta Viñas al mayor de sus hijos en busca de Matos y Chinchay, retornando con la triste noticia que la planta eléctrica se encontraba todavía bajo siete llaves. Fue en estas circunstancias que entre los mismos invitados se armaron  comisiones para ir en busca de estos personajes por toda la ciudad, de cantina en cantina. 

Se dice que recorrieron la ciudad de norte a sur y de este a oeste, no se les escapó ninguna cantina, bodega o hueco acostumbrado a acoger a estos personajes. La historia cuenta que Matos y Chinchay fueron encontrados alrededor de las nueve de la noche, completamente ebrios, y fueron convencidos para proceder a encender la Planta eléctrica a esa hora de la noche. 

Luego de este incidente la fiesta pudo realizarse con normalidad, incluso las luces permanecieron para beneplácito de los concurrentes hasta las seis de mañana como una retribución de Matos y Chinchay a tan grave falta cometida.

Pasaron muchos años para la terminación de la Central Hidroeléctrica del Mantaro “Santiago Antúnez de Mayolo” (octubre de 1973), para que la ciudad de Pampas cuente con energía eléctrica las 24 horas, pero los pobladores recuerdan con nostalgia aquellas noches “sin luz” en la ciudad, no olvidan las lámparas Coleman que solo algunos comercios “de la plaza” tenían y la mayoría de las familias tenían que recurrir a las “ceras” o velas para iluminar sus noches de soledad pampina.

Texto: MASUFLO

viernes, 5 de diciembre de 2014

CELEBRACION A LA VIRGEN EL 8 DE DICIEMBRE






Las celebraciones del 8 de diciembre en Pampas en honor  a la Santísima Virgen Purísima, Patrona de Pampas,  traen a mi memoria, inolvidables recuerdos de mi niñez.

Aquella fiesta celebrada por los sectores campesinos principalmente cada 8 de diciembre congregaba a comunidades campesinas del valle de Pampas.

Recuerdo mucho a uno de sus principales personales de esta fiesta: el Saqra Capitan, personaje que era utilizado como burla a los conquistadores españoles, por su vestimenta y sus movimientos torpes que “querer” imponer la ley entre los concurrentes. Eran días de alegría, luces, cohetes, faroles de colores,  bandas musicales que daban alegría a estas celebraciones en el pueblo.

Los músicos que acompañaban al Saqra Capitan eran incansables en su labor,  conformada por tres personajes muy singulares que tocaban  una tarola que redoblaba incansablemente su repiquetear, un bombo y una trompeta con una  marcha que la repetía todo el santo día.

Incluso el tayta Padre celebraba la misa en quechua para los feligreses que abarrotaban la iglesia aquel día central de la Inmaculada Concepción o de la Virgen Purísima. Luego la procesión era acompañada por los fieles por la Plaza del pueblo, donde las mujeres cubrían su rostro con mantas de colores y profundo respeto.

Hoy en día continúan aquellas celebraciones en Pampas, pero sin el colorido de aquellas épocas pasadas,  seguramente por la llamada “modernidad” que muchas veces cambia o modifica la tradición ancestral.

Desde hace dos años los residentes pampinos de la ciudad capital, celebran en esta fecha del 8 de diciembre a su Patrona la Santísima Virgen Purísima, en el local institucional de Carapongo. Los Mayordomos de turno inician la mañana con una misa y procesión con asistencia de los invitados y allegados, para luego de concluida la ceremonia religiosa, dar rienda suelta a la alegría, al reencuentro de paisanos, a la degustación de sabrosos porcinos traídos especialmente de Pampas, al son de huaynos entonados por bandas y orquestas, recordando a la tierra que nos vio nacer.

Texto: Saposaqta
Fotografía: Archivo de Saposaqta